
El Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace) encuentra en la reorganización y modernización anunciada para el sector Ambiente, al que pertenece, una gran oportunidad de aliviar sus “cuellos de botella”.
En diálogo con Gestión, Silvia Cuba, presidenta del Senace, precisó que existe una necesidad de actualizar la normativa sectorial que afecta las actividades de su entidad. El objetivo es agilizar la certificación ambiental.
ANA y su relación con el Senace
Pero ya antes, en agosto, habían aprobado la reorganización de otra entidad: la ANA, que está bajo el brazo del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), pero tiene opinión vinculante en el proceso de certificación ambiental.
Según Cuba, ello sujeta al Senace en sus procesos, ya que el 70% de los pronunciamientos técnicos de la ANA se emiten fuera del plazo de ley. Y, en caso de ser negativos, los obliga a rechazar los estudios, a pesar de haber sido validados por el mismo Senace y otras instituciones opinantes.
Sobre ello, el propio Juan Carlos Castro, jefe de la ANA, reconoció a Gestión que, en muchos casos, los evaluadores no seguían criterios uniformes. Esto buscarían resolverlo aprobando guías de evaluación pronto.

Al respecto, Cuba saludó la disposición de la ANA a mejorar. “Lo que mencionó Castro es predictibilidad y que, más allá de si rota el personal, tener reglas claras. Eso es importante para los procesos que manejamos”, sostuvo.
El objetivo, detalló, es reducir las divergencias y cuestionamientos a los estudios presentados por las empresas, una vez inicie el plazo legal para analizarlos que es de máximo 120 días.
“Cuando ingresan a evaluación, se activa el esquema de coordinación donde se convocan a los opinantes. Ellos tienen que involucrase en todas las reuniones”, aseguró.
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El rol de las consultoras ambientales
El otro cuello de botella que identificó Senace está vinculado a las consultoras que las empresas contratan para realizar sus estudios ambientales.
El 82% de ellas están vinculadas a tres capítulos de los estudios: descripción, línea de base e impactos. Senace atribuye ello a que las consultoras están, en muchos casos, sobrepasadas.

“Tienen contratos en varios sectores a la vez, pero los atiende el mismo equipo. Lo que hacen es contratar personas que no necesariamente están preparadas para la rigurosidad que exige el Senace. Eso se refleja en la calidad de los estudios”, explicó.
Como una solución, la entidad quiere modificar el Reglamento Nacional de Consultoras Ambientales (RNCA), norma que fija las reglas para la operación de estos “apoyos” a las empresas que buscan impulsar proyectos.
Si bien aún no han definido el camino, Cuba resaltó que el cambio cuenta con el respaldo de Vladimiro Huaroc, actual titular del Minam. “Es un tema que abordaremos con el sector y que el ministro tiene muy claro. Las consultoras deben dar el mejor servicio”, refirió.
Oportunidad en delegación de facultades
“Nosotros evaluamos con normas sectoriales y hay varios reglamentos mineros, de hidrocarburos y de transportes que son antiguos. Es necesario actualizarlos, la actividad ha cambiado”, recalcó Cuba.
La presidenta ejecutiva del Senace comentó igualmente que la delegación de facultades contempla “fortalecer” la etapa de elaboración de estudios ambientales y alentar la participación ciudadana.

Periodista económico con más de 5 años de experiencia en el rubro. Conductor de "En Clave Económica" de Diario Gestión en YouTube. Licenciado en Comunicaciones por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Cubro temas vinculados a proyectos de inversión público y privada en más de una modalidad y hago seguimiento a diversos sectores económicos.






