
¿Qué se trae entre manos San Ignacio University (SIU) mientras un nuevo rival peruano ya opera en Florida? Miami se ha convertido en el nuevo “campo de batalla” de la educación superior peruana. La ciudad floridana, que ya alberga a San Ignacio University (SIU) —el brazo académico de la Corporación USIL en Estados Unidos desde hace dos décadas— tiene desde este año un competidor de peso: Dionisio Romero University (DRU), el proyecto universitario que el empresario Dionisio Romero Paoletti anunció a inicios de año. Ante ello, ¿qué movimientos está preparando la Corporación USIL ante esta nueva competencia?
Uno de los grandes objetivos que SIU se trazó para este año es dejar atrás el local alquilado y estrenar un campus propio. Un proyecto que, según reveló Raúl Diez Canseco Terry, fundador y presidente de la Corporación USIL, ya tiene terreno, y casi duplicó su presupuesto original: la inversión escaló a US$ 22.5 millones en construcción, sin contar el valor del terreno, que hoy se cotiza en unos US$ 14 millones. En total, una apuesta de cerca de US$ 40 millones. Inicialmente estaba previsto en US$ 20 millones.
"Estamos hablando de una inversión un poco mayor de la que inicialmente pensamos“, admitió a Gestión. Actualmente, el desarrollo de la nueva sede se encuentra en la obtención de licencias. “Si es complejo conseguir una licencia de construcción en el Perú, multipliquen eso por 100% y eso es lo que pasa acá en Estados Unidos”, graficó el empresario. “Como estamos hablando de un lugar donde hay muchos huracanes, y la naturaleza juega su propio partido, hay una serie de exigencias en la infraestructura que no las tiene en otros países, y un detalle en todo lo que es energía, aire acondicionado, etcétera, que hacen que los planos vayan por un camino mucho más complejo”, acotó.
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Según Diez Canseco Terry, obtener la licencia puede demorar entre seis meses y un año. El terreno elegido está ubicado a una cuadra del Dolphin Mall, en Miami-Dade. Los trámites avanzan ante las autoridades del condado y luego deberán pasar por el Instituto de Seawater. Si los plazos se cumplen, la primera piedra podría colocarse el 1 de enero del próximo año. “Pensamos que hacia fin de año podríamos iniciar la construcción”, manifestó.
¿Qué pasará con el local actual de la SIU en Miami? Al respecto, Diez Canseco recordó que este año cumple dos décadas operando en Miami, específicamente en el Doral. Mas allá de la universidad que, seguirá funcionando mientras se construye el nuevo campus, paralelamente ha obtenido el permiso para un nuevo espacio educativo en dicha infraestructura “Hemos obtenido del Ministerio de Educación de la Florida una licencia para operar un high school“, anunció.
Así, a fines de agosto arranca Special Needs, una iniciativa dirigida a jóvenes con necesidades especiales que no terminaron la secundaria. Un segmento que, según el fundador de Corporación USIL, ha sido históricamente ignorado por el sistema educativo.
"El 90% de esos niños no han terminado el colegio, y no ha habido una institución dedicada exclusivamente para eso", señaló. La propuesta apunta a que completen la secundaria con un currículo adaptado a sus capacidades y, desde ahí, puedan acceder a los primeros años del college. "La idea es insertarlos en el mercado laboral, con una temática que permita desarrollar sus competencias“, precisó.
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Durante los últimos meses del año pasado ya se dictaron cursos piloto enfocados en marketing y habilidades artísticas. "Ha ido muy bien“, dijo el empresario. ”Ya tenemos toda la estructura curricular preparada“, agregó.
El programa funcionará, en esta primera etapa, aprovechando las aulas que la universidad tiene disponibles en las mañanas, cuando la mayoría de sus alumnos universitarios asisten en las tardes y las noches. Una solución práctica que también abre una posibilidad a futuro: si Special Needs crece como esperan, cuando la universidad se mude al nuevo campus en el segundo semestre de 2028, el programa podría quedarse definitivamente en el local de Doral.
"El sistema americano da muchísimas facilidades para desarrollar este tipo de propuestas”, remarcó.
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¿DRU es una competencia para la USIL?
Al respecto, el fundador y presidente de la Corporación USIL consideró que Dionisio Romero University (DRU) no es una competencia para la propuesta de USIL. "Nosotros no tenemos competencia con otras propuestas porque no están acreditadas", dijo.
En detalle, explicó que la acreditación en Estados Unidos no es un trámite, es un proceso que exige, primero, tener una promoción completa de egresados, luego esperar entre uno y dos años de evaluación rigurosa, y después, obtener la autorización del SEVIS (sistema federal de visados educativos) para poder operar.
"Para que sepan lo complejo que es acreditarse en los Estados Unidos: nosotros estuvimos los primeros cinco años en ese tema“, recordó Diez Canseco Terry. La acreditación no es un fin en sí mismo, por el contrario, para el empresario es la llave que abre una cadena de beneficios que, en su opinión, ninguna otra universidad peruana en Estados Unidos puede ofrecer hoy.
El primero es la visa F-1, el visado estudiantil que permite a jóvenes de toda América Latina venir a cursar carreras completas —bachillerato, maestría o doctorado— en Miami. Por ello, recordó que SIU ya tiene alumnos de Perú, Argentina, Colombia y Paraguay. El próximo año se suman estudiantes de Brasil y Ecuador. "Esta visa no solamente permite al joven venir a estudiar toda su carrera, sino que tiene un componente interesante que marca la diferencia“, comentó.
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Ese componente es la OPT (Optional Practical Training), un mecanismo federal que permite a los egresados trabajar legalmente en Estados Unidos una vez terminada la carrera, con salarios de profesional y en un mercado que, pese al endurecimiento migratorio de la era Trump, sigue demandando talento, especialmente en tecnología. “(Otras propuestas académicas) Al no estar acreditadas, no acceden a la visa F-1. Al no acceder a la visa F-1, no pueden venir a los Estados Unidos. Y al no venir a los Estados Unidos, no acceden a la OPT“, resumió.
A eso se suma, añadió, el Financial Aid (sistema federal de financiamiento) que permite a ciudadanos y residentes en Estados Unidos acceder a créditos educativos con tasas de entre 1% y 2%, con un beneficio adicional de US$ 5,000 al terminar la carrera. Un beneficio que, reiteró, solo está disponible para instituciones acreditadas.
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USIL y su apuesta por la virtualidad
Ante la creciente demanda de capacitación en Estados Unidos, impulsada por el avance de la virtualidad, una de las principales novedades para este año será el lanzamiento de la plataforma de educación virtual de SIU. El proyecto nace de alianzas con empresas españolas y europeas, además del know how de instituciones latinoamericanas con experiencia en el sector, y debutará con un programa de alta demanda: un MBA con especialización en Inteligencia Artificial.
“La semana pasada lanzamos oficialmente el campus virtual y vamos a empezar con el MBA en Inteligencia Artificial online, que está teniendo muy buena acogida en el Perú”, adelantó Diez Canseco Terry.
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¿A cuántos alumnos espera sumar? El empresario evitó adelantar cifras concretas, aunque reconoció que las expectativas son ambiciosas. “Dar un número sería apresurado, pero podríamos llegar a una cifra de tres dígitos. El primer objetivo puede ser 100 estudiantes, aunque la meta es alcanzar los 1,000”, señaló.
Sin embargo, aclaró que el campus virtual no apunta a convertirse en una universidad masiva. “Tampoco queremos ser una universidad de miles de alumnos. Queremos ser la puerta de entrada para jóvenes latinoamericanos que antes no podían estudiar en Estados Unidos porque era demasiado costoso”, afirmó. El MBA será apenas el punto de partida. La hoja de ruta contempla virtualizar toda la oferta académica de la universidad: Business Administration, Marketing, Educación y, especialmente, las carreras STEM, como ciberseguridad, Big Data e Inteligencia Artificial.
Recordó que estas ya cuentan con la aprobación del Ministerio de Educación de Florida y de la acreditadora correspondiente. El único trámite pendiente es la autorización del SEVIS para las visas estudiantiles, proceso que —según Diez Canseco Terry— se ha ralentizado por cambios en la política migratoria de la era Trump, aunque podría resolverse en cualquier momento.
La apuesta por la educación virtual tiene un público objetivo definido: los más de 60 millones de latinos que viven en Estados Unidos, hoy la tercera fuerza poblacional del país. Para llegar a ellos, San Ignacio University viene articulando alianzas con consulados y representaciones diplomáticas de la región. De hecho, en la inauguración de este año se invitó al cuerpo diplomático completo de Florida.
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En ese escenario también aparece Bernie Navarro, embajador de Estados Unidos en Perú designado por Donald Trump y con una agenda orientada a fortalecer la inversión entre ambos países. “Ya realizamos un evento con él convocando a empresarios de Florida interesados en el Perú”, comentó Diez Canseco Terry. “Queremos convertirnos en ese puente y crear un club empresarial peruano en Florida”, argumentó.
El contexto también juega a favor, ya que, en diciembre, Miami será sede del G20 convocado por Trump y, además, el Mundial de fútbol comenzará en suelo estadounidense en las próximas semanas. “Vamos a aprovechar este momento para posicionar a la institución en la cresta de la ola”, concluyó.

Licenciada en Periodismo por la Universidad Jaime Bausate y Meza con 20 años de experiencia profesional. Laboró en medios de comunicación como TV Perú y Perú21. También ejerció en gremios como la SNMPE y SNI. Desde el 2016, es parte del diario Gestión.






