
Hay un número que empieza a llamar la atención en el ecosistema emprendedor peruano: US$500 millones. Es la facturación que alcanzaron en 2025 las doce startups activas del portafolio de Endeavor Perú, que además crecieron 23.5% frente al año anterior. La cifra llega mientras la organización busca sumar nuevas empresas a su red y llevarlas a una siguiente etapa. ¿Qué hay detrás de las startups peruanas que consiguen dar ese salto?
El monto reúne a compañías de distintos sectores y con negocios que dejaron atrás sus primeras etapas de desarrollo. El siguiente desafío es ampliar ese grupo y conseguir que más emprendimientos peruanos lleguen a niveles de facturación cada vez mayores.
“Nosotros incorporamos a la red uno o dos emprendedores al año; son pocos porque, justamente, estos que facturan alrededor de US$10 millones pasan por un proceso riguroso de selección”, señala Paloma Aramburú, managing director de Endeavor Perú, a diario Gestión.
La organización ha evaluado cerca de 1,200 empresas en el país y, a nivel global, la mediana de facturación de los emprendedores que ingresan a su red llega a US$10 millones.

¿Qué tienen en común las startups que logran escalar?
El ecosistema emprendedor peruano ha ganado mayor madurez, pero todavía mantiene una brecha frente a otros mercados de la región. Para Endeavor, el principal desafío está en articular a los distintos actores que intervienen en el crecimiento de una empresa, desde inversionistas y corporaciones hasta la academia y el Estado.
Y es que, según explicó Aramburú, el desarrollo de una startup no depende únicamente del capital: también requiere conectar a las empresas con la demanda corporativa, facilitar el acceso a talento y generar vínculos con la academia para formar a la siguiente generación de emprendedores.
En esa línea, Endeavor viene impulsando programas de aceleración y ScaleUp para acompañar emprendimiento que muestran una propuesta de valor y tracción comercial, además de conectarlas con mentores y redes internacionales.
Para 2026, por ejemplo, ScaleUp recibió más de 80 postulaciones y seleccionó a nueve empresas, que, según Aramburú, llegaron con una mayor consolidación y mejores indicadores.
A esto se suma una barrera menos tangible: la cultura empresarial. Aramburú sostuvo que todavía existe temor a asumir riesgos y que parte del desafío consiste en que más emprendedores peruanos se planteen la posibilidad de competir fuera del país.
“Hay una barrera cultural del miedo: qué pasa si pierdo, si no arriesgo”, señaló Aramburú.

La mayor parte de esa facturación todavía se genera en Perú. Aramburú estimó que cerca del 80% de los ingresos de las doce startups provendría del mercado local, frente a un 20% generado en el exterior.
Sin embargo, entre los casos con mayor exposición internacional mencionó a Xertica, cuyo negocio en Brasil representaría cerca del 70%.
La apuesta, en ese sentido, no es solo generar más startups, sino de startups capaces de convertirse en referentes regionales o globales.
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¿Qué sectores pueden generar las próximas startups de alto crecimiento?
El mapa del financiamiento de 2025 da una pista sobre dónde está hoy el dinero, pero no necesariamente sobre dónde estarán las próximas oportunidades. Las startups peruanas captaron US$76.5 millones de financiamiento privado durante el año, mientras que fintech y proptech concentraron 96.8% del monto. Además, el 72% de las operaciones se realizó vía deuda.
Pero, ¿qué puede pasar en los próximos dos años? Al ser consultada por sectores como minería, agroindustria, pesca, biotech y health tech, Paloma Aramburú aclaró que Endeavor no cuenta con un estudio que permita establecer un ranking de industrias. Su mirada, más bien, parte de las ventajas que ya tiene el Perú: minería, biodiversidad, agroclimas, gastronomía y turismo.
“Si empezamos a enfocarnos en estas industrias del país, podríamos tener un gran impacto”, sostuvo.
La minería aparece como uno de los espacios todavía poco explorados. Aramburú señala que Endeavor solo ha trabajado hasta ahora con una startup vinculada a esta industria, pese al peso que tiene el sector en la economía peruana. La oportunidad, explica, estaría en generar soluciones que permitan capturar mayor valor alrededor de actividades donde el país ya cuenta con una posición relevante.
En agroindustria, por ejemplo, menciona el desarrollo de cultivos como los arándanos, posible por las condiciones climáticas del país. La misma lógica podría trasladarse a otros sectores vinculados con biodiversidad, alimentos y turismo, incorporando tecnología para resolver problemas específicos de esas industrias.
Esto no significa que biotech, health tech o inteligencia artificial hayan perdido atractivo. La ejecutiva reconoce que son tendencias globales con potencial, pero plantea que el ecosistema peruano no debería limitarse a replicar lo que funciona en otros mercados.
“No se trata solamente de seguir las tendencias globales, sino de ver qué podemos hacer nosotros con nuestras ventajas comparativas y la tecnología”, señaló Aramburú.
El mercado de capital también plantea un escenario distinto para los próximos años. La ejecutiva observa que los inversionistas están mirando con mayor atención resultados y rentabilidad, y que los tickets que ve actualmente se ubican más alrededor de US$1 millón que de US$10 millones, dependiendo de la etapa y del sector.
Así, para 2026-2027, el reto que plantea Endeavor no sería únicamente conseguir más startups, sino generar empresas capaces de absorber capital, alcanzar rentabilidad, superar los US$10 millones o US$20 millones de facturación y luego expandirse fuera del Perú.
“¿Cómo generamos más empresas que pueden estar facturando US$10 a US$20 millones que empiezan a mover la economía?”, resumió Aramburú.






