
Para Inkabet, casa de apuestas de origen peruano, conseguir que un usuario se registre es solo el primer paso. El verdadero desafío empieza después: lograr que vuelva, incluso cuando termina la promoción que lo atrajo o el torneo que despertó su interés, como el Mundial de Fútbol, por ejemplo. En un mercado cada vez más competitivo, la compañía busca responder a ese reto con productos, experiencias y tecnología.
“La captación de clientes se ha vuelto cada vez más competitiva y costosa”, señaló a Gestión Andrea Rossi, director comercial para América Latina de Betsson Group, grupo dueño de Inkabet. Frente a ese escenario, la compañía apunta a combinar la incorporación de nuevos usuarios con estrategias para mantenerlos activos y construir relaciones de más largo plazo.
El desafío ya no es solo captar
Las promociones siguen siendo una herramienta importante para generar la primera interacción, pero ya no son suficientes por sí solas para retener a los usuarios.
“Las promociones fomentan la participación inicial, pero la retención de los usuarios depende de la experiencia global que ofrezca la plataforma: su facilidad de uso, su innovación y la variedad de contenidos”, afirmó Rossi.
Por ello, Inkabet ha incorporado productos y experiencias como parte de una estrategia que combina promociones, entretenimiento, innovación y seguridad.
La conexión con el mercado local es otro de los elementos sobre los que la compañía busca construir su diferenciación. Inkabet tiene 14 años de presencia en Perú y, según Rossi, esa trayectoria le ha permitido desarrollar un mayor conocimiento del comportamiento y las preferencias de los usuarios locales.
“Ser una marca local nos permite estar más cerca de nuestros clientes y entender mejor lo que buscan”, explicó el ejecutivo. Esta cercanía, añadió, se refleja también en campañas y productos desarrollados específicamente para el mercado peruano.
El Mundial: captar hoy para retener mañana
El Mundial de fútbol disputado entre junio y julio de este año fue uno de los principales impulsores de actividad para el sector este año. Inkabet observó un fuerte aumento tanto en la actividad de los usuarios como en los volúmenes de apuestas frente a competiciones más locales.
Sin embargo, para la compañía, el valor del Mundial no estaba únicamente en el pico de actividad. La estrategia también buscaba captar nuevos usuarios y, una vez terminado el evento, convertir esa primera interacción en una relación de más largo plazo.
“La adquisición de usuarios fue uno de los objetivos clave de nuestra estrategia para el Mundial. Sin embargo, la verdadera oportunidad reside en lo que viene después”, afirmó Rossi. “Ahora nos centramos en establecer relaciones a largo plazo con esos nuevos usuarios”.

Un mercado más regulado, pero con un reto pendiente
Según Inkabet, el mercado peruano de apuestas deportivas se encuentra entre los más maduros de la región y atraviesa una etapa de mayor formalización y profesionalización. La regulación, sostiene la empresa, ha contribuido a crear un entorno más estructurado y competitivo.
Pero la mayor regulación también ha puesto sobre la mesa un desafío que sigue pendiente: la competencia de operadores que permanecen fuera del marco formal.
“Un ámbito que sigue requiriendo una atención constante es la lucha contra el mercado negro”, indicó Rossi. Para la empresa, la aplicación de la normativa y medidas que incentiven a los usuarios a elegir operadores regulados serán claves para el desarrollo sostenible del mercado.
La IA entra al negocio
La siguiente etapa de la competencia también estará marcada por la tecnología. Inkabet ya utiliza inteligencia artificial en áreas como análisis de datos, juego responsable, atención al cliente, asuntos legales y cumplimiento normativo. Ahora, la compañía estudia ampliar su uso en marketing, especialmente para adaptar contenidos y recursos creativos a diferentes públicos y canales.
Un ejemplo fue la campaña desarrollada alrededor del Mundial, en la que la IA contribuyó a la localización de materiales creativos, manteniendo una identidad de marca coherente.
Pero el alcance de esta tecnología podría ir más allá del marketing. “La inteligencia artificial tiene un enorme potencial para mejorar tanto la experiencia del cliente como la eficiencia operativa”, afirmó Rossi. El ejecutivo espera avances en personalización, atención al cliente, prevención del fraude, gestión de riesgos y herramientas de juego responsable.
En un negocio donde captar usuarios cuesta cada vez más, Inkabet busca reforzar su capacidad para conocer mejor su comportamiento, ofrecer experiencias diferenciadas y construir relaciones de largo plazo. Para la compañía, esa combinación empieza a convertirse en una parte central de la competencia.







