
Inca Tops, la empresa más antigua del Grupo Inca, arrancó el 2026 con un crecimiento cercano al 10% en su facturación en dólares durante el primer trimestre, en un contexto de demanda activa por la alpaca en distintos mercados. A lo largo de su trayectoria, la compañía ha sido un eslabón clave en la transformación de esta fibra, articulando una cadena de valor que permite que la alpaca peruana llegue a mercados internacionales en forma de tops e hilos de alto valor. Aunque no participa en la confección de prendas, su rol resulta fundamental para la industria textil basada en esta fibra. No obstante, el avance registrado responde principalmente a incrementos de precios —y no a un mayor volumen de ventas—, tras la presión que generó la debilidad del dólar sobre los márgenes hacia el cierre del 2025. En ese escenario, la empresa busca sostener su crecimiento en medio de un entorno marcado por la volatilidad cambiaria, costos al alza y una demanda internacional que muestra señales de mayor cautela hacia el segundo semestre.
De acuerdo con Andrés Chaves, gerente general de Inca Tops, la compañía registró en el primer trimestre un crecimiento cercano al 10% en su facturación en dólares frente al mismo periodo del año anterior. No obstante, este incremento no estuvo acompañado de un mayor volumen de ventas, lo que refleja un ajuste en los precios más que un aumento en la demanda en términos físicos.
“Hemos facturado más en dólares, pero no en kilos, porque hemos tenido que subir precios para proteger márgenes que estaban muy bajos hacia fines de 2025 y asegurar la sostenibilidad del negocio en el largo plazo”, precisó.
Chaves detalló que este ajuste corresponde a un incremento en los precios de sus productos —tops e hilos de alpaca—, aplicado tras la depreciación del dólar en el 2025, que afectó la rentabilidad del negocio, dado que la empresa compra materia prima en soles y vende en dólares.
Aun así, la demanda por la alpaca se ha mantenido activa en distintos mercados durante los primeros meses del año, como lo refleja la facturación cercana a los US$ 80 millones alcanzada el año pasado —su nivel más alto histórico—, con un crecimiento aproximado de 15% frente a años previos, aunque con márgenes presionados por el tipo de cambio.

La diversificación continúa siendo uno de los principales pilares de la empresa. Con presencia comercial en distintos mercados —incluyendo Europa, Estados Unidos, China y Perú—, Inca Tops atiende una demanda amplia que abarca desde materia prima hasta hilos de alpaca y mezclas con otras fibras.
Sin embargo, el panorama hacia el segundo semestre se presenta más incierto. Para Chaves, la cautela domina las decisiones de compra en el exterior, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas y volatilidad económica.
“La subida de precios ya está haciendo que muchos clientes en el exterior se cuestionen si van a poder seguir apostando por la alpaca en el mediano plazo”, advirtió.
A ello se suma un factor adicional en evaluación: el posible impacto del alza del petróleo en los costos logísticos. Si bien la empresa aún no mide con precisión este efecto, el encarecimiento de los fletes podría presionar la demanda en mercados internacionales.
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Inca Tops evalúa inversiones en energía renovable
Desde Inca Tops adelantaron a diario Gestión que están considerando invertir en energía renovable con “mayor sentido de urgencia que en otros años”, debido al incremento de los costos operativos y logísticos.
“Todavía no puedo adelantar nada más, pero estamos considerando inversiones en energía renovable, en particular alternativas como los paneles solares, para mitigar costos que pueden haber por el alza de precio del combustible”, explicó Chaves. “Creemos que este frente se volverá cada vez más agudo, [y en Perú] no solo por el petróleo”.
La empresa abastece a una red de clientes y operaciones vinculadas a la transformación de la alpaca en ciudades como Lima, Arequipa y Cusco, por lo que interrupciones en el suministro —como las restricciones de GLP en Lima o de GNV en Arequipa— impactan directamente en la continuidad operativa y en los tiempos de producción.

A ello se suman eventos climáticos durante los primeros meses del año en el sur del país, que han puesto en evidencia la vulnerabilidad del sistema logístico y energético en esas zonas. En consecuencia, Inca Tops apunta a mejorar su eficiencia operativa para enfrentar un entorno de costos más volátil, particularmente en un país “con menor conectividad frente a otros mercados”, lo que incrementa los costos logísticos.
Si bien aún no se han definido montos de inversión, Chaves indicó que estos proyectos se enmarcan en una línea de optimización iniciada en años previos, que incluyó la implementación de una planta de tratamiento de agua de última generación y una línea de hilatura cardada orientadas a mejorar la eficiencia productiva.
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Inca Tops apuesta por fibras premium de alpaca
Como parte de su estrategia de diversificación, Inca Tops viene impulsando el desarrollo de fibras de mayor valor agregado, con foco en calidades exclusivas de alpaca dirigidas a segmentos premium del mercado internacional.
Entre estas destacan la alpaca sixteen y la denominada alpaca imperial —de 16 y 17 micrones, respectivamente—, cuya finura es comparable con el cashmere. Estas fibras, producidas exclusivamente por el Grupo Inca, permiten a la compañía diferenciar su oferta frente a otros proveedores globales.

Si bien aún representan una porción reducida del negocio, la empresa ha identificado un creciente interés por parte de marcas internacionales en este tipo de materiales, especialmente en el segmento de fibras ultrafinas.
En ese sentido, la compañía proyecta que estas fibras especiales alcancen una facturación cercana a US$ 500,000 durante el 2026, en una apuesta de mediano plazo orientada a consolidar su posicionamiento en nichos de mayor valor.
Actualmente, alrededor del 40% de los hilos industriales se comercializa en el mercado local, aunque gran parte se transforma en prendas que luego se exportan. En conjunto, la empresa estima que cerca del 90% de su producción se consume fuera del país, de forma directa o indirecta.
En cuanto a su portafolio, los tops representan cerca del 30% de la facturación —con Italia y China como principales destinos—, mientras que los hilos concentran el 70% restante, con mercados como Estados Unidos, Noruega, Italia y Perú.







