
Mientras gran parte de la agroexportación peruana concentra sus esfuerzos en productos de alto volumen como la palta, la uva o los cítricos, algunas empresas vienen apostando por cultivos menos masivos para sostener y expandir su presencia internacional. Ese es el camino tomado por Estco Foods Perú, que ha decidido fortalecer su estrategia comercial en Europa y Canadá a través de frutas exóticas dirigidas a mercados de nicho. ¿Qué oportunidades identifica la compañía?
Gabriel Herrera, CEO y fundador de Estco Foods Perú y Estco Foods LLC, explicó que la empresa viene realizando envíos de granadilla, tuna, pacay y chirimoya hacia destinos como Francia, Países Bajos y Canadá.
Aunque los volúmenes todavía son reducidos frente a otras categorías agroexportadoras, la compañía considera que estos productos le permiten mantener relaciones comerciales activas y posicionar su marca en mercados con potencial de crecimiento.
“No es mucho volumen, pero por lo menos puedo mantener la marca presente. Esa es la estrategia”, señaló Herrera.

LEA TAMBIÉN: ¿Casi 900 mil empleos agrarios en riesgo? Propuesta de Juntos por el Perú enciende alarmas
Frutas exóticas como puerta de entrada a nuevos mercados
Actualmente, Estco realiza envíos semanales de entre dos y tres pallets de frutas exóticas hacia Europa. Además, desarrolla pruebas comerciales con cuatro pallets destinados a Canadá, uno por cada producto de su portafolio.
La empresa también explora oportunidades con la gulupa o red passion fruit, que viene siendo evaluada por un cliente específico en Francia.
Para Herrera, estos productos cumplen un papel estratégico dentro del negocio exportador. Más allá del volumen, permiten mantener presencia en mercados donde la demanda proviene principalmente de consumidores latinoamericanos residentes en Europa y Norteamérica.
Sin embargo, el principal desafío para este segmento sigue siendo la logística. Al tratarse de frutas altamente perecibles, gran parte de los envíos debe realizarse por vía aérea, lo que incrementa significativamente los costos, reportó Agraria.pe

A esa situación, se suma una limitada disponibilidad de fruta exportable. En el caso de la tuna, por ejemplo, apenas alrededor del 15% de la producción cumple con los estándares exigidos por los compradores internacionales.
El Reino Unido también aparece en el radar de la compañía. No obstante, Herrera indicó que se trata de un mercado más conservador y complejo de desarrollar, por lo que el foco inmediato continúa en Europa continental y Canadá.
LEA TAMBIÉN: China “sube la vara” al consumir cereza: ¿ventana de oro para Perú?
Mandarinas, palta y mango completan el portafolio
Además de las frutas exóticas, Estco mantiene operaciones en otros segmentos agroexportadores. En cítricos, trabaja con mandarinas de las variedades Satsuma, W. Murcott y Tango, orientadas principalmente a México, Canadá, Estados Unidos, Costa Rica, República Dominicana y Panamá.
Según Herrera, la campaña de 2026 se perfila favorable tanto en calidad como en volumen. Además, la dinámica de oferta y demanda internacional presenta oportunidades para Perú, especialmente en Norteamérica, donde existe una demanda sostenida por mandarinas de calidad.
En palta, la empresa optó por concentrar esfuerzos en destinos donde puede capturar mayor valor. Durante la segunda parte de la campaña priorizó mercados como Rusia y Turquía para las variedades de piel lisa, mientras que la Hass fue comercializada mediante socios estratégicos.
“Aunque se trata de volúmenes relativamente especializados, nuestra estrategia se enfoca en desarrollar mercados de nicho y fortalecer el posicionamiento de nuestros productos en destinos con alto potencial de crecimiento. La presencia constante permite consolidar relaciones comerciales y preparar el terreno para futuras expansiones”, comentó Herrera.
Un escenario distinto enfrenta el mango. La compañía mantiene un monitoreo permanente de las zonas productoras del norte del país debido a factores climáticos que podrían influir en la próxima campaña.
“Para la quincena de julio recién vamos a tener una visión real de lo que corresponde a la temporada de mango”, adelantó.
A esa coyuntura, se suma un factor de preocupación compartido por buena parte del sector exportador: la escasez de contenedores y el incremento de los fletes marítimos, variables que podrían presionar los costos logísticos durante los próximos meses.
La campaña de uva prevista para noviembre cerrará el calendario exportador de la empresa, que mantiene operaciones durante gran parte del año en distintos mercados internacionales.







