
La Empresa de Electricidad del Perú (Electroperú) busca darle un papel más amplio al almacenamiento de energía dentro de su operación. La empresa no solo avanza con un proyecto para incorporar baterías en Mantaro (Huancavelica), sino que también evalúa llevar esta tecnología a sus nuevos centros de producción, abriendo una nueva alternativa para gestionar la oferta eléctrica.
“Estamos trabajando un proyecto de 35 megavatios. Ahora se encuentra en fase de licitación. Estamos sacando una licitación para adquirir el banco de baterías para el Centro de Producción Mantaro”, adelantó Anddy Rodríguez, gerente general de Electroperú, a Gestión, en el marco del Smart Energy Summit 2026 realizado en Lima.
Baterías también para nuevos proyectos
El proyecto de Mantaro no sería un caso aislado. Electroperú considera que el almacenamiento puede tener un papel tanto en sus operaciones actuales como en los nuevos centros de producción que eventualmente desarrolle, debido a los servicios adicionales que pueden ofrecer las baterías al sistema.
Rodríguez explicó que la compañía ya está avanzando con almacenamiento en una operación existente, pero que la experiencia podría trasladarse a futuras inversiones. “En los nuevos centros de producción creemos que es importante también acompañar el almacenamiento, porque no solamente te da esta regulación primaria de frecuencia, sino que te brinda otros servicios adicionales que son importantes ofrecer al sistema”, señaló.
Entre esos usos, mencionó servicios vinculados con la demanda, como el peak shaving, que busca reducir o gestionar los picos de consumo. La expectativa es que las baterías puedan dejar de ser únicamente un complemento de la generación y convertirse en un activo con distintas aplicaciones dentro del mercado eléctrico.
El pendiente: cómo recuperar la inversión
El avance de Electroperú ocurre mientras el mercado todavía espera una definición regulatoria sobre el tratamiento económico del almacenamiento. Para la empresa, uno de los principales pendientes es establecer cómo se remunerarán los servicios complementarios y cómo se garantizará el retorno de las inversiones realizadas en baterías.
“Existe todavía necesidad de regular adecuadamente cómo van a ser los retornos de esta inversión, de qué manera se van a remunerar los servicios complementarios. Esa es una regulación aún pendiente”, puntualizó Rodríguez.
El ejecutivo, sin embargo, indicó que el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) ya viene trabajando en esta materia y que espera que las normas correspondientes sean aprobadas próximamente. La definición será relevante para que las empresas puedan evaluar nuevas inversiones en almacenamiento con mayor claridad sobre sus fuentes de ingresos.
Para Electroperú, las baterías también pueden contribuir a facilitar una mayor incorporación de recursos energéticos renovables no convencionales, al aportar flexibilidad al sistema. Rodríguez consideró que el desarrollo del almacenamiento será importante precisamente para acompañar el crecimiento de estas tecnologías.

Mantaro: más de US$ 3,000 millones para su renovación
Más allá del nuevo proyecto BESS, uno de los principales proyectos de Electroperú en los próximos años es la renovación integral del Centro de Producción Mantaro, el mayor complejo hidroeléctrico del país. El proyecto comprende dos centrales y una potencia instalada de 1,008 MW.
La renovación comenzó en 2020 y se extenderá hasta 2038, con trabajos ejecutados de manera progresiva para evitar retirar simultáneamente una parte significativa de la capacidad del complejo. Al tratarse de generación de base para el sistema, la empresa busca mantener su operación mientras reemplaza y moderniza sus principales componentes.
“Nosotros nunca podemos dejar de funcionar, porque si lo hacemos, los costos marginales se disparan. Somos un actor importante dentro de la fijación de los precios y nuestra operación continua es importantísima”, remarcó Rodríguez.
El programa representa una inversión de más de US$ 3,000 millones y será financiado íntegramente con recursos de la propia compañía, según precisó el ejecutivo. El monto, no obstante, corresponde a la estrategia financiera de Electroperú para garantizar la renovación y mantenimiento de sus activos, y no a una nueva cartera de centrales de generación por ese valor.
“Tenemos excedentes colocados en instrumentos financieros amarrados a este mantenimiento. Tenemos bonos, por ejemplo, que se van liquidando en la medida que el mantenimiento se va ejecutando, de forma tal que no perdamos la liquidez que hemos tenido en el tiempo”, explicó Rodríguez.
Una matriz con todas las tecnologías
La renovación de Mantaro no significa que Electroperú descarte una mayor diversificación tecnológica. La compañía evalúa que parte de la renovación de sus activos pueda acompañarse con proyectos de generación no convencional, aunque el ejecutivo no adelantó capacidades ni cronogramas específicos para nuevas centrales solares o eólicas.
En paralelo, Rodríguez planteó que el crecimiento de la demanda eléctrica requerirá incorporar nueva oferta de distintas fuentes. Electroperú produce actualmente alrededor del 12% de la energía del país, pero comercializa cerca del 20%, por lo que considera que su rol en el mercado no se limita a la generación.
“No solamente como producción, sino también como comercialización. Somos agentes que podemos impulsar estas inversiones. Hoy día, para atender la demanda, tiene que llegar solar, eólica, tiene que llegar térmica, tiene que llegar hidroeléctrica, tiene que llegar todo”, sostuvo.
El ejecutivo agregó que la reserva eficiente de energía disponible en el sistema es actualmente reducida, situación que contribuye a mantener elevados los costos marginales. Por ello, Electroperú considera que la respuesta al crecimiento de la demanda debe darse desde distintos frentes, combinando nueva generación, almacenamiento y el fortalecimiento de los activos existentes.
En ese escenario, Mantaro seguirá siendo una pieza central para la seguridad del suministro. Rodríguez destacó que la renovación en marcha comprende no solo obras de cabecera, sino también el circuito hidráulico y los componentes hidroelectromecánicos del complejo. “Estamos prácticamente construyendo una hidroeléctrica de 1,000 megavatios. Tenemos que garantizar que la central continúe de base por 50 años más”, concluyó.






