
La categoría de belleza coreana ya no es una tendencia pasajera en el Perú: se ha convertido en uno de los segmentos más rentables y de mayor expansión de la industria cosmética local. En el 2025, el K-Beauty facturó S/ 170 millones en el mercado peruano, lo que representa un crecimiento récord de 160% respecto al año anterior, según cifras del Gremio Peruano de Belleza y Bienestar, Cosméticos, Higiene Personal y Aseo Doméstico (COPECOH).
No obstante, la cifra no es un pico aislado. Entre 2019 y 2025, la categoría acumuló una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 50%, una expansión sostenida que evidencia un cambio estructural en los hábitos de consumo de los peruanos y que viene reconfigurando la oferta de la industria de belleza en el país.
Detrás del dinamismo hay un factor de demanda claro: los consumidores peruanos muestran una preferencia creciente por productos con fórmulas avanzadas, ingredientes de alta eficacia y estándares de innovación más exigentes, características que distinguen a la cosmética coreana en los mercados globales.

De nicho a categoría clave: ¿Qué cadena capitaliza el auge del K-Beauty’
En ese contexto, la cadena especializada Aruma, parte del grupo Lindcorp, se posiciona como el principal operador retail de K-Beauty en el país. Hace más de siete años, la compañía identificó de forma temprana la oportunidad y estructuró la categoría propia de “Belleza Coreana” como un pilar de su propuesta de valor, cuando el segmento aún era marginal en el mercado local.
“La marca integró el K-Beauty como un pilar fundamental de su propuesta de valor, desarrollando la categoría propia de “Belleza Coreana” para acercar al público local una selección rigurosamente curada de la innovación cosmética proveniente de uno de los mercados más avanzados del mundo”, sostuvo Ángel Acevedo, presidente del Gremio Copecoh.
El ejecutivo explicó que el éxito y dinamismo que hoy experimenta la K-Beauty en el país no responde a una simple estrategia de competencia comercial, sino a una conexión genuina con las necesidades de las usuarias. Desde sus inicios, el enfoque ha estado centrado en el interés de la consumidora por explorar nuevas formas de cuidar su piel, permitiéndole adoptar rutinas y pasos que transforman su bienestar diario.
El K-Beauty deja el nicho juvenil y amplía su base de consumidoras
La base de consumidoras de K-Beauty en el Perú ha dejado de ser exclusivamente juvenil. Hoy abarca un espectro generacional amplio; es decir, desde jóvenes que siguen tendencias virales hasta mujeres de distintas edades que priorizan la calidad e investigación científica detrás de los ingredientes coreanos.
Para sostener ese crecimiento, Aruma ha incorporado oficialmente marcas globales de alta demanda como SKIN1004, Anua, TOCOBO, Mixsoon y Beauty of Joseon, nombres con fuerte presencia en comunidades de skincare a nivel internacional y que hasta hace poco tenían acceso limitado en el mercado formal peruano.
El movimiento refleja una estrategia más amplia del retail especializado: anticipar la demanda de una consumidora cada vez más informada y con mayor capacidad para comparar productos a nivel global. Para COPECOH, la consolidación del K-Beauty representa además una señal de madurez de la industria cosmética peruana, que empieza a capturar en el mercado local categorías que antes solo circulaban por canales informales o de importación paralela.







