
Muchas empresas afirman que el comercio electrónico es una prioridad. Sin embargo, cuando Eduardo Gotuzzo, presidente regional de L’Oréal para Centroamérica y la región Andina, conversa con ejecutivos de distintos sectores encuentra una contradicción frecuente: organizaciones que dicen apostar por el e-commerce y la inteligencia artificial, pero que solo tienen a una o dos personas en esas áreas que, en teoría, deberían impulsar el crecimiento del negocio.
Para el peruano que lleva casi un año en la presidencia regional de L’Oréal, ese desfase entre prioridades y ejecución explica por qué numerosas estrategias fracasan antes de generar resultados. La transformación digital, dice a G de Gestión, ocurre solo cuando la organización decide asignarle recursos, talento y liderazgo. “Las prioridades estratégicas exigen inversión”, anota.
Y Gotuzzo sabe bien de eso. El ejecutivo peruano lleva años en la industria del cuidado personal y belleza, sumando experiencias en Europa y América Latina. Hoy lidera una operación que abarca 12 países, tres oficinas regionales —ubicadas en Perú, Colombia y Panamá— y cerca de 1,500 colaboradores. Desde esa posición ha sido testigo de cómo el rubro de la belleza ha cambiado radicalmente durante la última década.

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Lecciones del CEO regional de L’Óreal
En los últimos años, conceptos como digitalización, IA o e-commerce se han convertido en parte del lenguaje corporativo. Sin embargo, Gotuzzo considera que muchas organizaciones aún enfrentan un problema básico: “sus estructuras no reflejan sus prioridades”.
“El e-commerce es una prioridad”, escucha con frecuencia en reuniones con empresas de distintos sectores. Pero cuando pregunta cuántas personas están dedicadas realmente a desarrollar esa área, la respuesta, en muchos casos, es una o dos personas.
¿Y qué ha hecho Gotuzzo en L’Oréal? Durante su primer año al mando ha reforzado sus áreas de digitalización lo que ha permitido mantener el crecimiento anual a doble dígito.
“Nuestros equipo han construido estructuras especializadas dentro de cada una de nuestras cuatro divisiones de negocio: consumo masivo, dermocosmética, lujo y profesional”, precisa. Entre los equipos regionales y divisionales, su área de e-commerce reúne entre 35 y 40 profesionales.

Los perfiles que hoy busca una multinacional de belleza
La transformación del negocio también ha cambiado el tipo de profesionales que buscan las empresas, señala el también el egresado de la Universidad del Pacífico.
Hace una década, la experiencia comercial y de marketing podía ser suficiente para desarrollar una carrera en la industria. Pero hoy, “la industria de la belleza se ha vuelto extremadamente dinámica, competitiva y cambiante”, menciona Gotuzzo. La entrada de nuevos competidores -más de 150 en los últimos años-, la digitalización de los canales y la sofisticación del consumidor han elevado el nivel de exigencia.
Por ello, L’Oréal ahora apunta a perfiles capaces de desenvolverse en entornos digitales, utilizar herramientas de inteligencia artificial, entender el funcionamiento del comercio electrónico y convertir datos en decisiones de negocio.
Uno de los equipos que ha ganado protagonismo es Revenue Growth Management (RGM), una disciplina orientada a identificar oportunidades de rentabilidad a partir del análisis de datos, precios, portafolio y comportamiento del consumidor. El objetivo es fortalecer el estado de resultados y generar capacidad de inversión para el crecimiento futuro.
Sin embargo, Gotuzzo sostiene que también se valora lo que denomina un winning mindset: una mentalidad enfocada en identificar oportunidades, adaptarse al cambio y mantener la ambición incluso en entornos altamente competitivos. “Necesitamos personas resilientes, competitivas y capaces de seguir creciendo cuando el mercado se vuelve más desafiante”, afirma.
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El consejo de carrera de un peruano que lidera 12 países
Mucho antes de dirigir una operación regional de L’Oréal, Eduardo Gotuzzo ya había tomado una decisión para avanzar en su carrera: salir del Perú. ¿Su motivación? Entender otras culturas, exponerse a realidades distintas y ampliar las posibilidades de crecimiento que podía encontrar a lo largo de su trayectoria.
“Mientras más puertas abras, más fácil es crecer”, reflexiona en diálogo con G de Gestión.
Esa convicción lo llevó a trabajar, después de Perú, en Colombia, México, Portugal, Francia y distintos mercados de Europa y América Latina. Cada traslado implicó “abandonar una zona de confort”, pero también ampliar el mapa de oportunidades disponibles para el siguiente paso profesional.
Uno de los lemas que comparte con su equipo luego de tantos años de experiencia es: “la confianza no aparece antes del desafío, sino que se construye después de asumirlo”.
Por eso, una de las actitudes que más cuestiona este ejecutivo dentro de las organizaciones es lo que denomina el “rol de víctima”. “Lo que quiero decir es que algunos profesionales atribuyen su estancamiento profesional exclusivamente a factores externos: un jefe que no les da visibilidad, una empresa que no les ofrece oportunidades o un contexto que parece jugar en contra. Cuando las carreras profesionales avanzan cuando las personas asumen la responsabilidad de buscar los espacios donde puedan desarrollarse, incluso si eso implica cambiar de empresa, de ciudad o de país“, resalta.
“La compañía puede ser extraordinaria, pero si no te acerca a los objetivos que te has propuesto, tienes que encontrar el lugar donde sí puedas hacerlo”, aconseja.
A lo largo de su carrera, cuenta Gotuzzo, ha tomado decisiones basados en la pregunta: ¿ dónde podía construir el entorno adecuado para acercarse a sus metas profesionales?
Quizás por eso, cuando este medio le preguntó dónde se imagina dentro de cinco años, Gotuzzo ya tenía una respuesta clara: quiere convertirse en el primer latinoamericano en presidir las operaciones de L’Oréal para América Latina, una posición que, según explica, nunca ha sido ocupada por un ejecutivo de la región en los más de 70 años de la compañía.
La meta aún parece lejana, pero no la oculta. Al contrario, la comparte con naturalidad porque considera que los objetivos profesionales deben ser visibles.
“Soy muy comprometido con la compañía donde trabajo, pero soy todavía más comprometido con mis sueños”, finaliza.

Coordinadora en la revista G de Gestión e integrante del podcast de economía y negocios 'Actualidad Latinoamericana'. Escribo sobre management, agricultura, tecnología y emprendimientos. Bachiller en Periodismo por la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Activa participante de los cursos del Centro Knight para el Periodismo en las Américas.








