
El Fenómeno de El Niño viene generando impactos principalmente en el sector pesquero, en un contexto en el que el Perú es uno de los principales productores y exportadores de harina de pescado. Este escenario también afecta a las empresas vinculadas a esta actividad, que recurren a mecanismos de financiamiento para asegurar liquidez y capital de trabajo, a través de los warrants. Almafin, del Grupo Andino, es una de las empresas que opera en este segmento mediante la emisión de este título de valor. ¿Cómo está afectando este evento climático a sus operaciones y qué perspectivas manejan para los próximos meses?
Luis Eléspuru Palacios, gerente general de Almafin, señaló a Gestión que la compañía creció 4% durante el primer semestre de 2026, por debajo de su proyección inicial. “El Fenómeno de El Niño ha hecho que la campaña de pesca para consumo humano indirecto, harina de pescado y harina de anchoveta, tenga una contracción importante. El negocio de harina de pescado en el rubro de warrants es bien relevante, y eso ha generado que nuestro crecimiento sea menor”, explicó durante su participación en Expoalimentaria 2026 organizado por ADEX.
Pese a ello, la empresa logró consolidar su crecimiento en algunos nichos específicos de la agroindustria, como el café, donde inició un proyecto en la zona nororiental del país. “Eso va muy en línea con nuestra estrategia de incorporar cada vez más cadenas productivas y productos, y tener presencia en otras zonas en las que no estábamos hasta el 2025”, sostuvo.
En esa misma línea, destacó el desempeño del segmento de granos, vinculado principalmente a la importación de trigo, arroz y soya. En el sector pesquero, en tanto, señaló que la empresa también ha encontrado oportunidades en otras especies y en productos destinados al consumo humano directo, principalmente congelados, con la pota como uno de los principales productos.
“Apuntamos a mantenernos firmes en nuestro proyecto de crecimiento para este año, cercano al 12%. Seguimos construyendo oportunidades con nuevos clientes, y aquí el sector industrial cobra especial relevancia, sobre todo de cara al Fenómeno de El Niño, que también plantea algunas necesidades para el sector”, afirmó.

Llegada de Almafin al nororiente: ¿cómo se hizo?
Precisamente, una de las apuestas que forma parte de esta estrategia de diversificación es la expansión hacia el nororiente del país: hacia fines de junio, Almafin ya había concretado su presencia en Jaén (Cajamarca) y Bagua (Amazonas).
“Hemos formado alianzas estratégicas con algunas plantas y compañías exportadoras para poder tener almacenes de campo y presencia en la zona. Eso nos ha permitido incorporar clientes que representan aproximadamente el 70% de la oferta exportable de la región”, anotó.
A partir de esta presencia, la compañía ve un potencial de crecimiento en la zona, donde la campaña de café se encuentra en proceso de consolidación. Pero el nororiente no es el único frente de expansión. A esta apuesta se suma el negocio de granos, que viene ganando espacio dentro de la cartera de Almafin y que se desarrolla principalmente de la mano de traders internacionales que realizan importaciones directas.
“Hoy hemos ampliado nuestra cobertura en la costa central. Teníamos solamente presencia en la costa norte y en el sur chico del Perú y hemos tenido una importante incursión en la costa central”, indicó. En este segmento, la empresa acompaña a sus clientes. “En el caso de los granos tenemos un servicio bien completo porque nuestro equipo de operaciones acompaña a los clientes en el proceso de descarga para hacer un acta de recepción”, detalló.
Esta operación se complementa con una modalidad de warrants vinculada a los proveedores de granos. “Los proveedores de granos les otorgan líneas de crédito a sus clientes y nosotros respaldamos a estos traders por la custodia de ese inventario que se mantiene en el almacén de los clientes. Es una modalidad bien interesante que venimos haciendo crecer de la mano de esta mayor demanda y de la oportunidad que hay en este sector”, señaló.
Con estos negocios ganando participación, Almafin espera imprimir un mayor dinamismo a sus operaciones durante la segunda mitad del año. En particular, Eléspuru proyectó un crecimiento de entre 22% y 25% para la familia de granos. “También venimos teniendo una participación importante en arroz. Hoy nuestro foco para crecer hacia el segundo semestre viene de consolidar la campaña de café, incorporar algún cliente de cacao —todavía estamos en una fase inicial o incipiente en ese negocio— y también queremos entrar con mayor presencia en el tema de granos”, relató.
Esta diversificación también se cruza con las oportunidades que podría generar el escenario climático. En detalle, el gerente no descarta una mayor demanda de financiamiento de inventarios por parte de exportadores que busquen asegurar su abastecimiento ante el Fenómeno de El Niño. “Aquellos exportadores que necesitan asegurar inventario para poder exportar en la época pico de El Niño, que es entre diciembre y febrero o marzo, seguramente van a tener una potencial necesidad de financiar inventarios”, sostuvo.
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En ese contexto, los warrants cumplen un papel vinculado a la necesidad de mantener liquidez mientras las empresas acumulan inventarios. “El negocio de warrants facilita la conversión de efectivo respaldada con el inventario. En un momento en el que necesitas generar producción y acumular inventario, pero sin que tu capital de trabajo se vea detenido, es una alternativa bien potente. Te permite tener una inyección de liquidez y de capital de trabajo para sostener las operaciones y darle continuidad al negocio”, mencionó.
Esta mayor diversificación, sin embargo, no evitaría que el volumen total de inventarios administrados por Almafin cierre el año por debajo del registrado en 2025, debido al menor dinamismo de la pesca. Eléspuru estimó que estos se situarán entre US$ 145 millones y US$ 150 millones, frente a los US$ 180 millones del 2025.
El menor volumen, precisó, se explica también por un cambio en la composición de los productos y sectores atendidos. “Este año, si bien vamos a tener un crecimiento de la facturación, también va a ser un menor volumen, sino que va a ser una oferta o un mix de productos más sueltos, más diversificados en cuanto a canasta de productos, a clientes y a sectores también”, anotó.

¿Cómo es la composición de portafolio de Almafin?
La estrategia de diversificación de Almafin ya empieza a reflejarse en la composición de su portafolio: el agro viene ganando participación y, a julio, registró un crecimiento de 20%, con perspectivas de alcanzar alrededor de 25% en los próximos meses. “Donde hemos tenido mayor crecimiento y sigue siendo el principal sector dentro del portafolio es minería, donde tenemos una importante participación, de casi el 60% de nuestro portafolio”, anotó Eléspuru.
En el caso de los granos, este segmento representa actualmente entre 27% y 28% del portafolio. “En agroindustria nosotros estamos básicamente orientados a arroz, café y también frutos congelados. No hacemos warrants de productos frescos por la perecibilidad, que es muy alta, porque no permite la acumulación de inventarios por una temporada mediana o larga”, señaló.
En frutas congeladas, Almafin ya trabaja con algunos clientes y busca ampliar su participación. En conservas, en tanto, todavía no opera con productos de frutas, aunque sí viene creciendo en conservas de pescado. Este segmento también abre oportunidades ante el aumento de los volúmenes de producción de algunas empresas de consumo masivo, que buscan asegurar el abastecimiento de sus puntos de venta.
“Muchos se están preparando para lo que pueda pasar y para las consecuencias o la gravedad del impacto en el abastecimiento de sus puntos de venta, en el caso de consumo masivo. Entonces, están incrementando sus volúmenes de producción y para nosotros eso representa una oportunidad en la medida en que los clientes tengan la necesidad de convertir más rápido el efectivo sobre los inventarios”, remarcó.
En este escenario, los warrants permiten a las empresas obtener liquidez respaldada por sus inventarios sin tener que esperar a que la mercadería sea vendida o a que concluya su ciclo de producción. Esta mayor diversificación también se ha reflejado en la captación de nuevos clientes. En detalle, Almafin tiene como objetivo incorporar entre 10 y 15 clientes al año y, según Eléspuru, ya superó esa meta durante los primeros siete meses de 2026.
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¿Almafin sacará ventaja de El Niño?
Pese a la diversificación del portafolio, la pesca todavía tiene un peso importante en el negocio de Almafin: en un año típico, los stocks administrados por la compañía durante las temporadas de pesca de anchoveta pueden alcanzar los US$ 500 millones, mientras que en un año sin este negocio se ubican alrededor de los US$ 300 millones.
De cara a los próximos meses, el ejecutivo prevé que los efectos del Fenómeno El Niño sobre la pesca se mantengan hasta el primer cuatrimestre de 2027. No obstante, también identificó oportunidades. En ese contexto, Almafin prevé que algunos productos agrícolas acumulen inventarios para anticiparse a posibles problemas de abastecimiento durante el primer cuatrimestre de 2027. Esta mayor acumulación podría extender los plazos habituales de los warrants e incrementar la demanda por financiamiento hacia los últimos meses de 2026.
“Este tipo de productos, cuyos calendarios de cosecha están muy alineados a temas climáticos, van a entrar a una suerte de acumulación de inventario para poder evitar la escasez hacia el primer cuatrimestre del próximo año. Entonces, lo que nos va a ayudar es un poco a alargar los tiempos seguramente de permanencia de los warrants y a incrementar un poco la necesidad hacia el último bimestre de este año”, mencionó.
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Actualmente, los warrants suelen tener una duración de entre 60 y 90 días, dependiendo del sector. Sin embargo, ante la necesidad de acumular inventarios como medida preventiva frente al Fenómeno El Niño, algunos clientes podrían requerir plazos adicionales. “Es una oportunidad por dos cosas. Primero, porque como las compañías van a tener más tiempo de inventario, necesitan tener la liquidez para poder soportar esa necesidad y van a necesitar warrants, no en 60 días, sino eventualmente en 90 o en 120 días. Y, por otro lado, hay mayor demanda porque los volúmenes de inventarios, al ampliarse la necesidad, van a ser mayores también”, expresó.

Licenciada en Periodismo por la Universidad Jaime Bausate y Meza con 20 años de experiencia profesional. Laboró en medios de comunicación como TV Perú y Perú21. También ejerció en gremios como la SNMPE y SNI. Desde el 2016, es parte del diario Gestión.







