
La disputa entre la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) y Rutas de Lima (RDL) por la concesión de Vías Nuevas de Lima lleva varios años en tribunales arbitrales.
Antes del actual proceso, Rutas de Lima y la MML ya habían enfrentado dos arbitrajes ante la Corte Permanente de Arbitraje (CPA).
El primero terminó con un laudo en 2020 por la suspensión del peaje Chillón durante la gestión de Luis Castañeda, mientras que el segundo, resuelto en 2022, reconoció el derecho de la concesionaria a determinados reajustes tarifarios.
El tercer arbitraje comenzó inicialmente por otras controversias relacionadas con la ejecución de la concesión. Sin embargo, el conflicto escaló en enero de 2023, cuando la gestión de Rafael López Aliaga impulsó la terminación unilateral del contrato alegando una afectación al interés público.
Esa decisión terminó convirtiéndose en un quinto reclamo de Rutas de Lima dentro del proceso arbitral.
La MML sustentó la terminación en nueve causales, entre ellas cuestionamientos a las tarifas de los peajes, deficiencias en el servicio y las condiciones económicas de la concesión. Rutas de Lima, por su parte, sostuvo que la decisión incumplía el propio contrato y pidió al tribunal declarar que no tenía efectos.

- LEA TAMBIÉN: Peaje en la Vía de Evitamiento y Línea Amarilla baja de precio: sepa cuánto pagará ahora
¿Qué acaba de resolver el tribunal?
El laudo parcial del 12 de junio de 2026 ya resuelve buena parte de esas controversias. De los cinco reclamos principales presentados por Rutas de Lima, tres fueron rechazados, uno fue acogido parcialmente y otro fue declarado fundado por mayoría.
El principal resultado corresponde precisamente a la terminación del contrato. El tribunal concluyó que la MML incumplió la Cláusula 17.7 al declarar unilateralmente la terminación por razones de interés público y determinó que esa decisión no tuvo efectos bajo el contrato de concesión ni bajo el derecho peruano.
Para llegar a esa conclusión, la mayoría evaluó las causales planteadas por la comuna bajo un criterio de proporcionalidad y consideró que ninguna justificaba la terminación. La decisión no fue unánime: el árbitro Jorge Alberto Balbi Calmet presentó una posición parcialmente discrepante respecto de ese análisis.
Una indemnización todavía por calcular
El segundo resultado favorable para Rutas de Lima está relacionado con Ramiro Prialé. El tribunal concluyó que la MML incumplió parcialmente su obligación de entregar los terrenos dentro de los plazos pactados.
Sin embargo, también encontró responsabilidad concurrente de ambas partes en que el tramo no llegara a construirse. Por ello, reconoció a Rutas de Lima el derecho a una indemnización parcial, cuyo monto será determinado en una nueva fase del arbitraje.
La concesionaria había calculado su reclamo en aproximadamente US$ 339.5 millones a abril de 2024, pero esa cifra no constituye el monto ordenado por el tribunal. La cuantía final deberá considerar, entre otros elementos, la proporción de responsabilidad atribuible a cada parte.
Los árbitros rechazaron, en cambio, los reclamos N.º 2, 3 y 4 de Rutas de Lima, vinculados al ajuste tarifario por inflación, determinados “puntos de fuga” y el equilibrio económico-financiero de la concesión. También rechazaron la reconvención presentada por la MML.
El laudo, además, ordenó que cada parte asuma sus propios gastos legales y el 50% de los costos del arbitraje. Como resultado de esa distribución, la MML deberá reembolsar US$ 724,099.28 a Rutas de Lima.
Ahora el proceso entra en una nueva etapa: definir cuánto deberá pagar finalmente la municipalidad por el reclamo de Ramiro Prialé.







