
A unos meses de iniciado el Gobierno de Keiko Fujimori, el desacuerdo entre el Ejecutivo y el Congreso estaría pasando “factura” a las expectativas de inversión, señalaron desde la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep).
En entrevista con Gestión, el presidente de la Confiep, Jorge Zapata, consideró que el Gobierno ha dado señales favorables en materia económica, pero la demora del Congreso para otorgar facultades legislativas mantiene en suspenso las reformas que reclama el sector privado.
- Como balance de los primeros meses de Gobierno de la presidenta Keiko Fujimori, ¿qué señales concretas han recibido respecto al rumbo económico?
Las señales son interesantes. Los ministros tienen clara la visión hacia dónde tenemos que ir como país: atraer más inversiones, desburocratizar el Estado, destrabar los emprendimientos y emprender reformas profundas. En sectores como salud y educación, por ejemplo, hay que reformar lo que está funcionando muy mal.
El Gobierno señala que han encontrado un Estado muy deteriorado y necesitamos transformarlo en uno ágil, al servicio del ciudadano. Todo esto estaba incluido en el pedido de facultades legislativas que, lamentablemente, el Congreso viene demorando.
Creemos que el Congreso debe actuar con mayor madurez y otorgar las facultades no solo en materia de El Niño y seguridad ciudadana, sino también en materia económica, desregulación y reforma del Estado. Es sumamente urgente.
- Del recorte de pedidos que hizo la Cámara de Diputados a las facultades legislativas, ¿qué exclusiones le preocupan más?
Todas me preocupan porque eran buenas medidas. La cantidad de feriados que tiene el país no es sostenible y eso también repercute en la informalidad. A las pequeñas empresas les cuesta muchísimo formalizarse por las exigencias laborales.
La reforma tributaria también es sumamente urgente. Hay que establecer beneficios graduales, como proponía el Gobierno. Los regímenes tributarios RUS y RER no han funcionado como se esperaba y hay que modificarlos.
Hay mucho por hacer y, lamentablemente, no veo una visión clara del Congreso. Nos hemos reunido con casi todas las bancadas y todos coinciden en que hay que promover las inversiones, destrabar y facilitar los emprendimiento, pero a la hora de la hora, no sé qué pasa que no se otorgan las facultades. Lo peor es que el Congreso tampoco está legislando con la rapidez y la calidad necesarias.
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- Más allá de las facultades, ¿qué reformas debería priorizar el Gobierno antes de finalizar el año?
Hay que terminar con la catástrofe de las obras paralizadas y el dinero que se pierde en ellas. Estamos hablando de alrededor de S/ 65,000 millones invertidos en obras que quedaron a medio terminar. Un colegio, un hospital, una posta médica o una carretera inconclusos no le sirven a nadie, es dinero “tirado al agua”.
También debemos acelerar las Asociaciones Público Privadas (APP) para concretar la cartera de proyectos de infraestructura y cerrar la enorme brecha que tenemos. Necesitamos establecer la meritocracia en el Estado, de modo que los funcionarios ingresen por concurso y asciendan por sus méritos, no por amiguismos. La reforma de salud también es sumamente importante.
- ¿Hay proyectos de ley presentados que le generen preocupación al sector empresarial?
Algunos grupos políticos están retomando propuestas que no tenían sentido, pero aún no hemos visto nuevas propuestas.
Expectativas para invertir
- Vemos que las expectativas de inversión a tres meses han perdido fuerza durante los últimos dos meses, ¿qué podría explicar esa cautela?
Las expectativas estuvieron en un nivel muy bueno en julio. Sin embargo, durante los últimos dos meses, las expectativas han caído un poco y yo atribuyo esa disminución al entrampamiento entre el Ejecutivo y el Congreso y a que no se otorguen las facultades legislativas.
Los empresarios estamos esperando reformas que conduzcan a la agilidad para hacer negocios, a eliminar la tramitología y eso está un poco entrampado. Eso probablemente sea lo que ha hecho caer algo las expectativas.
- De cara a los próximos meses, ¿cuál es el principal riesgo para la actividad empresarial?
El fenómeno de El Niño es un problema de corto plazo. En abril o mayo deberíamos salir de él y evaluar qué tanto daño causó. En cambio, la inseguridad ciudadana es un problema de mediano y largo plazo que golpea la economía y exige reducir los índices de criminalidad.
Por su parte, el problema político entre el Ejecutivo y el Congreso es un nudo que ambos poderes podrían desatar por sí mismos si tuvieran la madurez necesaria.
- ¿Existe el riesgo de que El Niño reduzca todavía más las expectativas de inversión en el corto plazo?
Ese efecto ya se hubiera visualizado. Todos sabemos que El Niño va a tener grandes dimensiones, pero los inversionistas y empresarios ya lo tienen perfectamente mapeado.
- ¿Qué necesidades identifican frente a El Niño?
El Gobierno anterior y los gobiernos regionales y municipales han hecho muy poco. Tenemos que aprovechar el poco tiempo que queda para prepararnos ante la llegada de una mayor intensidad del fenómeno, prevista a partir de noviembre o diciembre.
Lo que queda pendiente
- El Gobierno tiene como referencia impulsar un crecimiento económico de 4%. ¿Qué se necesita para acelerar la economía durante los próximos cinco años?
Hay que promover las inversiones, destrabar los trámites, agilizar los permisos, eliminar las trabas burocráticas y reducir la excesiva tramitología. Tenemos que conseguir que las inversiones fluyan.

El año pasado cerramos con una inversión equivalente a poco más del 10% del PBI. Este año vamos a cerrar más cerca del 15%, pero deberíamos convertir eso en 20% o 25%, como ocurría hace varios años.
Eso nos permitiría acelerar el crecimiento económico y reducir la pobreza. Lamentablemente, perdimos el rumbo hace 15 años. Si hubiéramos continuado con la trayectoria de comienzos de siglo, probablemente hoy tendríamos muy pocos pobres en el país.
- ¿Qué temas considera que el Gobierno todavía no está atendiendo y debería priorizar?
Hay que empezar a abordar varios asuntos. Por ejemplo, debemos revisar inmediatamente el Sistema Nacional de Control, que, tal como está diseñado, no le ha servido al país.
Es un sistema anacrónico, basado en seguir los documentos en lugar de seguir el dinero. Además, todo el sistema de control cuesta muchísimo.
- Sobre el incremento de la remuneración mínima vital (RMV), ya se aplicó la primera parte del aumento y queda pendiente un segundo tramo de S/ 70. ¿Les preocupa que abra la puerta a nuevos incrementos?
Nosotros ya manifestamos nuestra posición en el Consejo Nacional del Trabajo. Es una medida que fue anunciada por la presidenta, hay que cumplir la ley, pero nosotros siempre vamos a decir que no favorecen a que las pequeñas empresas se formalicen, no favorecen al empleo formal.
Entendemos también que había un compromiso y que hay trabajadores que tienen todo el derecho a pedirlo. Lo que esperamos de aquí en adelante es que la comisión técnica que se ha formado empiece a debatir y a crear las fórmulas adecuadas para los incrementos que vinieran en adelante de ser necesario.
- ¿Cuáles deberían ser las tres principales prioridades del próximo alcalde de Lima, cuya gestión comenzará en 2027?
Creo que la nueva gestión debería impulsar las APP y las obras por impuestos para dotar a la ciudad de una mejor infraestructura.
En materia de seguridad ciudadana, pedimos una coordinación muy estrecha con el Ejecutivo para trabajar conjuntamente en un problema que nos desborda y que hoy constituye la principal preocupación del país.
- En medio de la disputa geopolítica entre Estados Unidos y China, ¿qué posición debería adoptar el Perú?
El Perú debe abrir su economía al mundo y tener tratados de libre comercio con la mayor cantidad de países posible. Debemos mirar a China, nuestro principal comprador, así como a Estados Unidos y a la Unión Europea, siempre respetando la Constitución y las normas peruanas.
Lo que no podemos permitir es que lleguen empresas y se salten las normas ambientales, por ejemplo. Pero todas las empresas que vengan y respeten la normativa nacional son bienvenidas.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.







