
La reciente actualización de proyecciones del Banco Central de Reserva (BCR) sobre el panorama nacional estuvo marcada por un ajuste a la baja de 3.4% a 3.2% en el crecimiento económico para este año. Respecto al dinamismo en el 2027, también se modificó de 3.2% a 3%.
El motivo principal de estas revisiones es un fenómeno de El Niño (FEN) más adverso. Precisamente, la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno “El Niño” (Enfen) apuntó, a mitad de mes en un comunicado, que El Niño costero “continuaría hasta mediados de otoño del 2027” y ya no solo persistiría “hasta el verano del 2027”, como se indicó a fines de agosto.
El organismo sí mantuvo la previsión de una “magnitud extraordinaria del FEN de septiembre a enero del 2027”.
Sin embargo, la reciente presentación de la entidad monetaria no solo trajo revisiones a la baja, sino una alza con importante impacto.
Buenos vientos
El BCR actualizó su proyección sobre la inversión privada y estimó un crecimiento de 14% en este año, por encima del 12.5% que se preveía anteriormente.
“Se proyecta una aceleración de la inversión privada, sustentada en el avance de sus indicadores adelantados”, señalaron desde el banco.
Gestión identificó que se trata de la cuarta revisión al alza consecutiva que hace el BCR sobre este indicador clave, entre otros aspectos, para la generación de empleo en el país.
En la presentación del banco de septiembre del año pasado, se esperaba que la inversión avance apenas 3.5%. En los siguientes reportes trimestrales se elevó la expectativa de crecimiento a 5%, luego a 9.5%, después 12.5% y, ahora, 14%.
La proyección de la inversión para el 2027 comparte una tónica similar. Con la reciente presentación, acumula dos revisiones al alza consecutiva y se ubica en 8.5%.
Alfredo Thorne, extitular del Ministerio de Economía y Finanzas, explicó que el mejor panorama que se observa responde a que, actualmente, hay mucho interés de los inversionistas, sobre todo en el sector minero.
Entre enero y julio, de hecho, la inversión minera creció 45%, luego de sumar un monto de US$ 4,117 millones.

Thorne anotó que otra manera de dimensionar la mayor relevancia de la inversión privada en estos meses es que su nivel respecto al Producto Bruto Interno (PBI) se ha incrementado de manera importante.
“Si comparamos frente al 2021, estamos viendo una recuperación y mucho viene por los proyectos mineros”, sostuvo.
Otro factor que explicaría un mayor avance de la inversión privada es que, producto del reacomodo en el mapa global económico, se tiene una mayor inversión, incluso, desde el lado de pequeñas empresas. Por ejemplo, textiles buscando espacios en Estados Unidos ante la aplicación de mayores barreras arancelarias a productos chinos.
Juan Carlos Odar, director de Phase Consultores, indicó que, pese a que la previsión de crecimiento de la economía se redujo, el ajuste al alza de la inversión se soportaría en una “compensación” de mayores importaciones de bienes de consumo para cubrir, precisamente, la producción local afectada.
“La inversión privada salta y estimula las importaciones. Ambos indicadores tienen un crecimiento esperado de doble dígito”, comentó. La expectativa de importaciones para este año se mejoró de 9.6% a 10.8%.
Recordando que la inversión privada por el lado del gasto es “volátil”, Odar indicó que tuvo un mayor dinamismo del esperado en el inicio del año, pero que se “moderaría” hacia el cierre. De todas maneras, marcaría un avance de doble dígito. Desde Phase Consultores estiman un incremento de 10.5% de la inversión.
En tanto, desde Thorne & Associates apuntan un crecimiento de 13%. Para el exministro, sin embargo, la mayor preocupación recae sobre el siguiente año.
“Más bien nos preocupa el dinamismo para el 2027, puntualmente, por la discusión de la delegación de facultades e implementación del programa económico. Recién esta semana se anunciaron las comisiones presidenciales para las reformas estructurales”, planteó.
Finanzas públicas
La presentación del banco también trajo una actualización del déficit fiscal en este año, con 1.5% del PBI. Anteriormente, se esperaba 1.8%, al límite de la regla fiscal establecida.

Odar indicó que respondería a que continúan registrándose niveles récord en los términos de intercambio comercial, producto de los altos precios de los metales.
En tanto, Thorne presentó su preocupación porque, para el siguiente año, no se estaría considerando el impacto fiscal de leyes recientemente aprobados que implican un significativo gasto.
“Hay un procedimiento vía el Tribunal Constitucional (TC) y podría darse otros, pero en medida que no exista una sentencia, debe contemplarse y no lo está”, subrayó.

Bachiller en Comunicación y Periodismo en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), especializado en economía, negocios, mercado laboral, políticas públicas, tributario, procesos concursales.







