
La inteligencia artificial (IA) viene ganando espacio en las operaciones que realizan a diario las empresas de Latinoamérica. Al menos 3 de cada 10 negocios de la región ya aplica este tipo de herramientas tecnológicas, reveló Amazon Web Services (AWS) a Gestión.
Pese a este avance, Luis Caro, líder de IA y Nube de AWS, consideró que todavía existen algunas limitaciones para aprovechar las oportunidades de ampliar el uso de esta tecnología
“Latinoamérica ha tenido grandes avances en adopción, pero hay una oportunidad enorme de hacer más. De acuerdo con diferentes surveys, hemos visto que alrededor del 30% de las empresas en Latinoamérica están utilizando la IA aplicada a su negocio ahora mismo. Podemos hacer más, pero tenemos varios desafíos”, comentó a Gestión tras el evento “Perspectivas: Inteligencia Artificial en Acción”.
¿Cómo están incorporando la IA?
Caro explicó que las empresas están utilizando la IA en distintos frentes, entre ellos el servicio al cliente. En estos casos, la tecnología permite mejorar la experiencia de los usuarios a través de respuestas más rápidas, procesos que funcionan mejor y nuevos servicios.
La tecnología también puede aplicarse a procesos internos. El representante de AWS señaló que su incorporación de herramientas de IA en la cadena de suministros puede generar ahorro de costos y aumentar la productividad.
Destacó el uso de agentes de IA para desarrollar nuevos productos y experiencias que permiten generar ingresos adicionales, tal como se logró con la funcionalidad Alexa Shopping, dentro de la página de ventas de Amazon.
“En el 2025 reportamos que en nuestros estados financieros tuvimos US$ 12 mil millones de incremento de ventas gracias a Alexa Shopping, y vemos que los clientes que la utilizan tienen 60% más de probabilidades de comprar en Amazon. Entonces, cuando inventamos nuevas experiencias, esto se traduce en nuevas fuentes de ingresos para las empresas”, sostuvo.
Con la IA agéntica, explicó, se tienen agentes digitales que pueden realizar tareas y tomar decisiones utilizando modelos generativos. A diferencia de los softwares tradicionales, como los chatbots, estos pueden tener memoria y actuar ante determinadas situaciones.
Sin embargo, Caro consideró que la incorporación de estas herramientas debe partir de una necesidad concreta de la compañía y no de la intención de utilizar IA por sí misma.
“Es importante que la empresa vea la inteligencia artificial como un medio y no como un fin. Los que tienen éxito usando esta tecnología son aquellos que identificaron una oportunidad de negocio, una necesidad de negocio o de un cliente, un área de oportunidad y después implementaron la IA. Las empresas que normalmente empiezan con el objetivo de usar IA solo por usarla son las que no tienen éxito en el uso de esta tecnología”, explicó.

Los retos para avanzar
Uno de los desafíos para ampliar la adopción está relacionado con la brecha de talento, pues hay una limitada disponibilidad de profesionales con conocimientos en esta tecnología. En Perú, Caro estimó que existe una brecha de más de 3,000 vacantes relacionadas con temas de IA que no están siendo atendidas.
“Tenemos una brecha de talento. Necesitamos aumentar el conocimiento de las personas dentro de la empresa, pero también en las comunidades para que cada vez sepan más de esta tecnología y puedan implementarla”, dijo.
Pero la capacitación no es el único reto. Las empresas también necesitan modificar su cultura y su forma de trabajo para incorporar la tecnología.
“Hay muchas personas que creen que el desafío es tecnológico y lo que vemos también es que las empresas que incorporan esta tecnología exitosamente no solo entrenan a sus personas sino que también hacen ese cambio de mentalidad, ese cambio en la cultura, ese cambio en la forma de trabajar”, indicó.
Además, añadió, el uso de la IA también debe considerar aspectos como la transparencia, seguridad, confiabilidad, integridad de la información y explicabilidad de los sistemas.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.






