
La rápida evolución de la inteligencia artificial (IA) está obligando a las empresas a replantear no solo sus procesos, sino también la forma en que toman decisiones y organizan el trabajo. Para Google Cloud, el reto no transcurre por anticipar lo que sucederá con esta tecnología, sino por decidir cómo las organizaciones participarán en su desarrollo y aprovecharán sus capacidades.
Así lo planteó Diego Montoya Barragán, country manager de Google Cloud para Perú y Ecuador, durante su ponencia “La IA en acción: cómo está transformando las industrias”, donde sostuvo que la IA está dejando de ser una tecnología experimental para convertirse en una herramienta de transformación empresarial. Así, el ejecutivo emplazó a las firmas a que la respuesta no debería ser esperar a que la tecnología defina el futuro, sino involucrarse activamente en su construcción.
“La inteligencia artificial no es una ola estilo tsunami que va a pasar por encima de nosotros, sino una ola tecnológica que va a pasar, pero con nosotros. Es decir, con las cosas que hagamos y cómo tomemos nosotros partido y el mayor beneficio de esto”, precisó.
En esa ruta, Montoya afirmó que las compañías deben acelerar la adopción de la IA, apalancado en una estructura que considera tres pilares: la tecnología como fuerza, el cambio que empieza con las personas y la transformación empresarial. De hecho, el segundo elemento (capital humano) ocupa un lugar central porque la adopción de IA no constituye únicamente un proceso tecnológico, sino también cultural.
La IA como replanteador de procesos
El representante de Google Cloud también incidió en la necesidad de que las empresas eviten limitar la IA a la automatización de tareas existentes y la usen para replantear procesos y modelos de negocio.
“Debemos explorar otras posibilidades y pensar; por ejemplo, ¿cómo mejorar un proceso con inteligencia artificial? y ¿por qué no lo pensamos distinto a lo que ya existe?”, expresó.

Asimismo, Montoya destacó que hoy los trabajadores ya estén adoptando la IA incluso antes de que sus organizaciones establezcan mecanismos formales para su uso. “El trabajador hoy adopta más rápido la IA para acelerar análisis y tareas. Entonces, las empresas tienen que asumir la realidad y cuando hablamos de empresas se alude a esas personas que dirigen las firmas”, añadió.
Bajo esa perspectiva, el ejecutivo adelantó que la responsabilidad de la adopción de la IA dentro de la compañía tampoco puede recaer únicamente en un área tecnológica, dado que si bien hay un líder que articula o promueve, este no es el único responsable de la gestión. “La incorporación de IA no es una área funcional, es una responsabilidad de toda la organización y debe extenderse a marketing, finanzas, producción, servicio al cliente y el resto de la operación”, agregó.
Finalmente, anticipó una evolución que combinará infraestructura, chips, datos, modelos, plataformas y agentes, entre otros aspectos. Sin embargo, el ejecutivo insistió en que aunque la tecnología será determinante, las decisiones de los líderes definirán cómo se incorpora a la empresa.

Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional del Santa. Trabaja en el Diario Gestión desde noviembre del 2021. Laboró anteriormente en la Sociedad Nacional de Industrias y el diario La Industria de Chimbote.







