
Pagar a un proveedor en el extranjero o recibir el dinero de un cliente ubicado en otro país puede no seguir íntegramente la ruta bancaria tradicional.
El fenómeno cobra relevancia en un contexto de mayor comercio exterior, crecimiento del comercio electrónico transfronterizo y expansión de empresas de servicios que cobran o realizan pagos en distintos mercados.
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Para el abogado especializado en regulación financiera, Jorge Lazo, socio principal de Lazo Abogados, uno de los principales cambios es que el banco deja de ser necesariamente el único punto de contacto para el cliente; “aunque continúa siendo una pieza esencial de la infraestructura en el sistema de pagos”, señaló a Gestión.
El nuevo marco incorpora a nuevos proveedores de servicios de pago, que pueden participar en distintas operaciones, incluidas las transferencias transfronterizas, mientras los bancos mantienen un papel relevante dentro de la infraestructura del sistema.
Fintech abren nuevas rutas de pago
El Reglamento General del Sistema Nacional de Pagos, Circular N.° 0022-2025-BCRP vigente desde abril de 2026, desarrolla las nuevas facultades del ente emisor para regular a los participantes del sistema.
Dentro de este marco aparecen las entidades de servicios de pago (ESP), categoría que comprende a proveedores que realizan uno o más servicios relacionados con los pagos. Dependiendo de la actividad que desarrollen y de su participación en las infraestructuras del sistema, algunas entidades deben registrarse o contar con autorización del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).
Para las empresas que realizan pagos internacionales, esto abre la posibilidad de utilizar proveedores especializados para determinadas etapas de una transferencia.
Los nuevos proveedores o plataformas de pago pueden intervenir en determinados eslabones y reducir intermediarios. Esto puede ser especialmente relevante para empresas que realizan operaciones frecuentes.
“Para una empresa que paga una factura aislada de varios millones de dólares quizá el banco continúe siendo lo más eficiente. Sin embargo, para una empresa que realiza cientos de pagos mensuales de montos menores en distintos países, la propuesta fintech puede ser considerablemente más eficiente”, explicó Jorge Lazo.

Fintech ganan espacio en el mercado
El avance de este nuevo fenómeno puede observarse en el crecimiento de fintech especializadas en pagos y tesorería internacional que tienen como clientes a importadores y exportadores, empresas de comercio electrónico, startups y compañías de servicios digitales que necesitan cobrar o pagar en distintos países.
Hoy en el mercado hay fintechs que ofrecen servicios para empresas que necesitan realizar pagos y cobros internacionales, además de administrar fondos en distintas monedas. Juan Carlos Echeandía, country manager en Perú de Koywe, detalló que la compañía procesó US$ 633.3 millones durante 2025 y proyecta superar los US$ 1,000 millones durante 2026 a nivel regional. Echeandía añadió que Perú representa alrededor de 18% a 22% de ese volumen. Lo que evidencia un crecimiento en el número de transacciones y en su potencial.
Además, vinculó este crecimiento con el comercio exterior, el comercio electrónico transfronterizo y la importación de bienes e insumos. Sus principales corredores son Estados Unidos y China, aunque también registran operaciones con América Latina y Europa.
En la misma línea, un análisis de las transferencias internacionales efectuadas por usuarios de Global66 muestra que los envíos desde Perú para financiar estudios en el extranjero han registrado un crecimiento sostenido. El monto anual pasó de aproximadamente US$ 2 millones en 2022 a US$ 45 millones en 2025, mientras que España se consolidó, por amplia diferencia, como el principal destino de estos recursos.
“Vemos que las transferencias a universidades del exterior crecen año a año. Para esto, las plataformas digitales son grandes aliadas porque permiten realizar envíos de dinero de manera simple, rápida y con costos más competitivos que los de la banca tradicional”, menciona María José Artacho, country manager deGlobal66.
¿Hasta cuánto ahorran las empresas que utilizan fintech?
Uno de los principales argumentos para utilizar estos servicios es el costo. En una transferencia internacional tradicional, el costo para una empresa no necesariamente se limita a una comisión. También pueden intervenir bancos corresponsales, costos asociados a la operación y diferencias en el tipo de cambio.
Echeandia, de Koywe, indicó que dependiendo del tipo de operación, una empresa puede obtener ahorros de hasta 45% frente a una transferencia bancaria internacional tradicional. Cabe precisar que este porcentaje puede variar según el monto, moneda y país de destino.
Otro factor clave es el tiempo. Según la startup, una transferencia internacional tradicional puede demorar entre dos y cinco días hábiles cuando intervienen bancos corresponsales.
No solo importa el costo: también la seguridad
El crecimiento de estos proveedores de pago en el extranjero también obliga a las empresas a mirar más allá de la comisión.
Antes de contratar una fintech o un PSP para realizar pagos internacionales, el abogado Jorge Lazo recomienda verificar su situación regulatoria y quién es legalmente responsable de recibir y custodiar los fondos.

También resulta relevante conocer qué ocurre ante una operación fallida, cómo funciona la devolución del dinero y quién asume la responsabilidad frente a un error.
A ello se suman las obligaciones de prevención de lavado de activos y conocimiento del cliente, además del cumplimiento de sanciones internacionales. Si la operación involucra stablecoins, la empresa debe entender también qué papel cumplen estos instrumentos y cuáles son sus riesgos.
Más competencia
El avance de las fintech introduce nuevos actores y modelos de prestación de servicios en el mercado de pagos, mientras la banca mantiene un papel relevante dentro de la infraestructura financiera tradicional.
Los bancos mantienen un papel relevante como parte de la infraestructura financiera y en operaciones de mayor escala o con características específicas. La diferencia es que las empresas pueden contar ahora con nuevos proveedores para determinadas operaciones de pago.
Para las empresas, esto puede traducirse en más alternativas para mover dinero, comparar costos y elegir rutas según el tipo y frecuencia de sus operaciones. Para las fintech, representa la oportunidad de competir por una parte del negocio que durante años estuvo concentrada en las entidades bancarias.

Periodista por la Universidad Jaime Bausate y Meza. Experiencia en prensa digital, radio, televisión y comunicación corporativa. Actualmente se desempeña como redactora web.







