Lo que más temen los mercados es la incertidumbre, y esta gana mayores decibeles a medida que el conflicto en Medio Oriente se propaga y las acciones de los países involucrados son cada vez más difíciles de descifrar para los inversionistas, ¿qué prevén los expertos?
Lo concreto es que los operadores de mercados, cuando estalló la guerra el 28 de febrero, alinearon sus expectativas a que el conflicto sería efímero, de solo días o unas pocas semanas. Sin embargo, transcurrido el primer mes de la crisis y sin visos de pronta solución, empiezan a reconfigurar sus proyecciones y a sopesar su impacto económico a nivel global.
De hecho, los primeros datos duros salen a la luz, con la inflación anual en Alemania desbordada a 2.7% en marzo, muy por encima del 1.9% del mes pasado, ante el incremento de los costos de energía.
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La mejor “arma” en la guerra
El petróleo Brent subió ayer a US$ 112 el barril, su cierre más alto desde que empezaron los ataques de EE.UU. e Israel sobre Irán, país este último que, en la práctica, tiene ahora su “mejor arma” en la restricción al pase de cargueros de petróleo por el Estrecho de Ormuz.
Bancos de inversión estiman que unos 20 millones de barriles del crudo al día, de los grandes productores del Golfo Pérsico, se dejan de comercializar en el mundo, lo que para la Agencia Internacional de Energía supone la mayor crisis de suministro de petróleo en la historia.
El commodity ha estado presionado desde el inicio de hostilidades en Medio Oriente, pero en los últimos días se empinó aún más con el ingreso de más fichas al tablero de la guerra. Los rebeldes huties entraron formalmente al conflicto con el lanzamiento de misiles sobre Israel el fin de semana. Se teme ahora que estas milicias, apoyadas por Irán, puedan bloquear la otra vía estratégica de salida del crudo de Arabia Saudita por el Mar Rojo: el estrecho de Bab El Mandeb. Ello acentuaría la crisis de oferta de petróleo, que ya ha derivado en controles de precio, y medidas de racionamiento en países asiáticos. Aunque Goldman Sachs prevé que luego de Asia, el golpe se sentirá en Europa, África y América.

Diálogo de sordos entre EE.UU. e Irán
El otro factor de perturbación en el mercado es la nebulosa provocada por los ultimátum que el presidente de EE.UU., Donald Trump, ha dado a Irán para reabrir Ormuz. El primero expiraba el 23 de marzo, pero se extendió por cinco días, y luego se fijó el 6 de abril como fecha límite, para dar tiempo –según la Casa Blanca- a que se desarrollen las negociaciones entre EE.UU. e Irán.
Pero el progreso de estas tratativas es incierto. Trump dijo el domingo que Irán estaba de acuerdo con la mayoría de los 15 puntos de la propuesta estadounidense para poner fin a la guerra, pero el país islámico ha rechazado ese ofrecimiento, y ayer lo calificó de irrazonable y poco realista.
Ante ello, el republicano amenazó con destruir las centrales eléctricas y campos petroleros de Irán, si este no suscribía el acuerdo. A este peligroso diálogo de sordos, se agregó el despliegue, el domingo, de 3,500 infantes de marina de EE.UU. en Medio Oriente, lo que hace presagiar una inminente invasión terrestre sobre Irán, con la consiguiente exacerbación bélica.
El marco convulso conduce a los gestores de inversión a internalizar ahora que el conflicto se prolongará, según UBS.
La escalada adicional ha provocado que el petróleo se estabilice por encima de US$ 100, lo que es un peligro para el crecimiento global, afirma el portfolio manager de Blum, Diego Marrero.
“Ha habido ventas masivas de valores de mercados emergentes que han hecho que el dólar se eleve a nivel global y local, un nerviosismo de corto plazo que surge en momentos de crisis internacional”, señala.

Dólar supera los S/ 3.50
El dólar trepó ayer de S/ 3.485 a S/ 3.502, y, así, superó la barrera de los S/ 3.50 por primera vez desde el 25 de setiembre, pese a las intervenciones del BCRP para modular su avance.
Los esfuerzos del instituto emisor son rebasados por los “fuertes flujos de salida del dólar, que se fortalece frente a monedas de emergentes a medida que el conflicto continua”, según Marrero.
Hay muchos en el mercado que habían incorporado en sus previsiones que la guerra sería de corta duración, pero como no hay una luz de solución, los precios de los activos que mantienen (bonos y acciones, entre otros) han bajado, y “en este momento de mucha incertidumbre no hay posición de compra sino de venta”, detalla.
“Pánico es lo que vemos ahora en el mercado”, enfatiza.
Traza dos escenarios. En el primero, no visible hoy, la crisis se soluciona y se reabre el Estrecho de Ormuz, en cuyo caso la divisa bajaría a S/ 3.35. Un segundo, nocivo, involucra la incursión de tropas estadounidenses en Irán, con la subsecuente agudización bélica. En este último, el dólar treparía hasta S/ 3.60.
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¿Qué se debe hacer según UBS?
Mark Haefele, director de inversiones de UBS Global Wealth Management, afirma que “los inversores no deberían intentar especular con los acontecimientos geopolíticos, sino mantener sus inversiones mientras toman medidas para reducir progresivamente el riesgo de sus carteras a medida que los precios del petróleo se mantengan altos”.

Economista periodista. Estudió economía en Pontificia Universidad Católica del Perú. Editor de Finanzas por 10 años.







