
Las cajas municipales, microfinancieras y cooperativas cumplen un rol central fuera de Lima Metropolitana, donde la banca tradicional posee menor presencia. Así lo constata “el mapa de inclusión financiera”, elaborado por el Banco de Ideas Credicorp con trabajo de campo de Ipsos, ¿qué más revela el informe?
En regiones como la costa centro, las cajas municipales son percibidas como la institución con mayor facilidad para acceder a crédito (34%), mientras que en la sierra norte, las cooperativas destacan como una alternativa relevante (29%), afirma.
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Ese ecosistema financiero regional permite canalizar el financiamiento principalmente a través de préstamos personales, que son más comunes que las tarjetas de crédito en varias macrorregiones del país, añade el estudio.
Arturo García, docente de posgrado de Esan y director del Colegio de Economista de Lima, sostuvo que las cooperativas siguen siendo en muchas zonas alejadas del país una entrada a la bancarización y la inclusión financiera.
“Las personas aportan, son socias de la cooperativa, tienen acceso al crédito fácilmente y a tasas de interés algo menores (en comparación a otras opciones)”, mencionó.
García también refirió que desde el 2018 las cooperativas pasaron a ser supervisadas por la SBS, lo que les obliga a seguir normas más estrictas. Por ello, el regulador ha intervenido regularmente varias cooperativas, particularmente, en los últimos cinco años.

Gota a gota
El préstamo ‘gota a gota’ es una de las actividades criminales que más preocupa a la población. Sin embargo, en muchas ocasiones puede ser la única puerta al financiamiento.
Así, según el referido estudio, a nivel nacional, un 16% de los peruanos percibe a los prestamistas informales como la opción más fácil para acceder a crédito, proporción que asciende al 22% en la selva.
Lo anterior refuerza la importancia de seguir fortaleciendo alternativas formales adaptadas a las realidades locales, según el referido estudio.
García sostuvo que el público recurre al ‘gota a gota’, sobre todo, por la facilidad de acceso y la rapidez, sin medir los riesgos que implica para su seguridad.
“Sobre todo las mypes, y también muchas personas que trabajan en la informalidad, lo que más valoran en una entidad financiera (o un prestamista informal) es la rapidez. Están dispuestos a pagar tasas mayores si la aprobación del préstamo es rápido”, refirió.
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Digitalización
De acuerdo con el citado informe, las billeteras móviles y las aplicaciones de pago se han consolidado en todo el país, incluso en zonas con menor infraestructura física, facilitando el acceso a servicios financieros formales.
“La adopción (de las billeteras digitales) ha crecido de manera sostenida, pasando de 19% en 2021 a 65% en 2025, lo que posiciona a los canales digitales como un habilitador central de la inclusión financiera en el Perú”, destaca Credicorp.
En este contexto, según el informe, la inclusión financiera en el Perú alcanzó en 2025 su nivel más alto desde el inicio de la medición del Índice de Inclusión Financiera (IIF), al llegar a 47.0 puntos.

El análisis por macrorregiones muestra que el avance de la inclusión financiera no es homogéneo. Lima Metropolitana y las macrorregiones de la costa concentran los mayores puntajes, mientras que la sierra y la selva muestran menores progresos.

Economista con trayectoria en periodismo y medios digitales.








