
El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo creó una Comisión Sectorial que tendrá como función analizar el impacto de avances tecnológicos como la inteligencia artificial, la automatización y robotización que podrían generar cambios importantes en el mercado laboral peruano.
Durante seis meses este grupo de trabajo investigará el impacto de estas tecnologías en los empleos y en las relaciones laborales del sector privado. La comisión estará integrada por representantes del Estado, trabajadores y empleadores.
El ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Juan Sheput, sostuvo que el país necesita establecer reglas que permitan aprovechar la inteligencia artificial y la robotización para elevar la productividad, pero también preparar a los trabajadores para los cambios que se produzcan.
“Los mayores niveles de productividad están cada vez más vinculados al uso de tecnologías de la información y procesos automatizados”, anotó.
No obstante, el titular del MTPE advirtió que la incorporación de tecnología no necesariamente implica la creación de más puestos de trabajo. Por ello, consideró necesario anticiparse a las nuevas necesidades y oportunidades que aparecerán en el mercado laboral.
¿Qué evaluará la Comisión Sectorial del MTPE?
El análisis no se limitará al número de empleos que podrían verse afectados. La comisión también revisará cómo el avance tecnológico podría impactar en derechos laborales como la igualdad de oportunidades, la no discriminación, la dignidad de los trabajadores y la libertad sindical.
Asimismo, estudiará los cambios que podrían producirse en la organización y las condiciones de trabajo debido al uso de inteligencia artificial, automatización y otras tecnologías.
Con la información recopilada, la comisión deberá elaborar un informe técnico final, que servirá como insumo para que el MTPE evalúe futuras medidas, políticas públicas o modificaciones a las normas laborales.
El objetivo que plantea el Ministerio de Trabajo con esta medida es anticiparse a los efectos de la transformación tecnológica y establecer condiciones para que tanto trabajadores como empleadores puedan adaptarse a los cambios que plantea el futuro del empleo.








