
La decisión sobre qué avión de combate reemplazará a la actual flota de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) entra a una nueva etapa. La negociación con los fabricantes está a punto de iniciarse, y el proceso ya no se limita a una comparación técnica entre aeronaves, sino que avanza condicionado por nuevas reglas de contratación, un presupuesto y consideraciones estratégicas que trascienden lo estrictamente militar.
En ese contexto, la empresa norteamericana Lockheed Martin respondió a Gestión y dio detalles de su propuesta - F-16 Block 70-, uno de los tres modelos que han superado la evaluación técnica de la FAP, junto con el Rafale F4 y el Gripen.
LEA TAMBIÉN: Mario Contreras León Carty asume comandancia general de la FAP
Reglas actualizadas
Primero, se emitió el Decreto Supremo que aprueba la operación de endeudamiento interno, mediante la emisión de bonos soberanos para renovar flota de la FAP.
Luego, el pasado 8 de enero, la Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas (ACFFAA) recibió la validación del Ministerio de Defensa para una actualización sustantiva del Manual de Contrataciones en el Mercado Extranjero (versión 9), originalmente aprobado en marzo de 2025.
Entre los cambios más relevantes figura la habilitación de la modalidad de Secreto Militar, que permite una contratación no competitiva cuando el objeto de la compra solo puede ser ofrecido por un proveedor.
No obstante, el manual precisa que esta modalidad exige requisitos estrictos, entre ellos “contar con la opinión favorable de la Contraloría General de la República”, conforme a la Ley General de Contrataciones Públicas y su reglamento. Además, en el caso de la FAP, la propuesta debe encajar plenamente con los estudios técnicos elaborados por el Comité de Estudio Técnico Operacional (CETO).

LEA TAMBIÉN: EE.UU. ofrece a Perú solo 12 aviones de combate F-16 por US$ 3,420 millones
Las evaluaciones concluyen que los tres cazas -Gripen, F-16 Block 70 y Rafale F4- son operacionalmente adecuados para la seguridad nacional. La diferencia clave, hoy, está en el factor económico.
El Ejecutivo ha fijado un presupuesto máximo de US$ 3,500 millones para la adquisición de 24 aeronaves nuevas. Hasta el momento, Saab ha presentado una oferta que se ajusta a ese monto, mientras que las cotizaciones preliminares de Dassault Aviation y Lockheed Martin superan el techo presupuestal.
El manual actualizado señala que el presupuesto debe respetarse rigurosamente, lo que podría dejar fuera de carrera a las propuestas que no se ajusten a los fondos disponibles. Por tanto, ¿qué responde Lockheed Martin, fabricante del F-16 Block 70?

LEA TAMBIÉN: Compra de aviones también genera expectativas para el sector industria: Las razones
Consultada por este medio sobre la capacidad de ofrecer 24 aviones nuevos dentro del presupuesto, Lockheed Martin sostuvo que el costo final depende de la configuración del paquete y precisó que las cifras que suelen trascender no son precios cerrados.
“Las notificaciones al Congreso reflejan los valores máximos estimados y no son precios contractuales definitivos”, señaló la compañía.
Según explicó, un paquete típico del F-16 Block 70 incluye no solo las aeronaves, sino también mantenimiento y apoyo logístico, capacitación, integración de armamento, soporte técnico, infraestructura y tecnología solicitada por el cliente.
“Este enfoque integral garantiza la disponibilidad y la asequibilidad a largo plazo durante todo el ciclo de vida de la aeronave. Las decisiones relativas al número de aeronaves, las modalidades de financiamiento o las fases de incorporación se abordan en el marco del proceso intergubernamental liderado por la Fuerza Aérea del Perú y el Gobierno de los Estados Unidos”, indicó la empresa a Gestión.
LEA TAMBIÉN: Perú y Colombia podrían comprar el mismo avión de combate
Autonomía operativa y dependencia de EE. UU.
Uno de los cuestionamientos recurrentes al F-16 es la dependencia del Gobierno estadounidense para el uso de armamento y sistemas críticos. Al respecto, Lockheed Martin sostuvo que la operación es soberana dentro de los marcos legales existentes.
“Proporcionamos toda la infraestructura del sistema y los datos necesarios para que todos los clientes puedan operar y mantener sus equipos. Al igual que ocurre con todas las plataformas de combate avanzadas del mundo, las armas y los sistemas se rigen por acuerdos internacionales establecidos”, señalaron.
“Las fuerzas aéreas operan sus aeronaves de forma autónoma y de acuerdo con sus propias decisiones y necesidades operativas, dentro de los marcos legales y de cooperación existentes”.

LEA TAMBIÉN: Así está el poder militar del Perú: lo que tiene, lo que viene y lo que falta
Capacidades técnicas y alcance
La empresa defendió al Block 70 como la versión más avanzada del F-16, con radar APG-83 AESA, sistemas modernos de guerra electrónica y mayor supervivencia en combate.
“Con el Block 70, Perú no solo adquiriría un avión, sino que invertiría en una plataforma probada con la vida útil más larga y el costo de ciclo de vida más bajo de su clase”, señaló.
También destacó la incorporación de tanques de combustible conformados (CFT):
“Proporcionan un aumento de aproximadamente el 60% en el alcance […] lo que se traduce directamente en una mayor flexibilidad operativa”, explicó la compañía, subrayando además su capacidad de operar desde bases a gran altitud, una condición clave para el territorio peruano.
LEA TAMBIÉN: Wallenberg Investments AB adelanta sus planes en Perú: Los sectores de interés
Infraestructura, FOD y comparación regional
Considerando el estado de algunas pistas de la FAP, Gestión consultó sobre la vulnerabilidad al Foreign Object Damage (FOD), que es el daño que sufre una aeronave -especialmente el motor- por la ingestión o impacto de objetos extraños. Lockheed Martin respondió:
“El F-16 ha demostrado su experiencia operativa respaldado por procedimientos y prácticas de seguridad establecidos que mitigan el riesgo de daños por objetos extraños (FOD). Al igual que con todos los aviones de combate, la prevención de FOD se basa en procedimientos operativos disciplinados, gestión de aeródromos y prácticas de mantenimiento. Estas prácticas son estándar en las fuerzas aéreas modernas y son fundamentales para la seguridad de las operaciones de vuelo”, indicaron.
En comparación con los F-16 Block 50 que opera Chile, la empresa afirmó que el Block 70 incorpora una nueva generación de capacidades, incluyendo cabina modernizada, mayor integración de armas y el sistema Auto-GCAS, que evita colisiones con el terreno si el piloto pierde el conocimiento.
LEA TAMBIÉN: Ministro de Defensa ratifica compra de aviones para la FAP: “La presidenta tomó la decisión”
Offset
En el componente industrial, Lockheed Martin sostiene que una eventual adquisición del F-16 Block 70 podría traducirse en beneficios económicos e industriales para el país mediante programas de offsets directos e indirectos.
Según la empresa, la cooperación entre la base industrial de defensa de Estados Unidos y sus aliados ha sido históricamente una fuente compartida de seguridad y desarrollo económico, un esquema que -afirman- se mantendría en el caso del Perú. En ese marco, Lockheed Martin plantea iniciativas orientadas al desarrollo de la industria local, la transferencia de conocimientos y la formación de capacidades técnicas, con impactos que se extenderían más allá de la fase de adquisición.
La compañía señala que estos programas buscan generar beneficios de largo plazo para las capacidades de defensa nacional, al tiempo que fortalecen el ecosistema industrial y tecnológico vinculado al mantenimiento, soporte y operación de sistemas aeronáuticos avanzados.
LEA TAMBIÉN: Gobierno confirma compra de aviones de combate para la FAP por US$ 3,500 millones
La decisión final
La ACFFAA deberá identificar al proveedor que mejor calce técnica y financieramente con los requerimientos de la FAP.
Mientras Saab aparece hoy como el único postor alineado al monto disponible, Lockheed Martin busca mantener al F-16 Block 70 en carrera, defendiendo su propuesta como una inversión estratégica para los próximos 30 o 40 años de la Fuerza Aérea del Perú. Por otra parte, el Rafale F4 también queda a la expectativa, ya que podría mejorar su oferta económica o su cantidad de aviones para entregar.

Escribo sobre política, economía, defensa y afines. Nueve años contando historias y analizando problemáticas en prensa escrita, radio y televisión.








