
La compra de aviones de combate para la Fuerza Aérea del Perú (FAP) ha entrado en una fase decisiva en medio de la crisis política que terminó con la salida del presidente interino José Jerí.
Aunque el Ejecutivo dejó asegurado un primer tramo de financiamiento, la competencia entre fabricantes revela una diferencia clave: la cantidad de aeronaves que cada país puede entregar dentro del presupuesto de US$ 3,500 millones.
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En este nuevo escenario, cobran relevancia las declaraciones que, días antes de la crisis, dio el presidente del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez, a Gestión: el Gobierno no decide qué avión comprar.
"El tema es que el gobierno no toma la decisión. Lo toma el comité de adquisiciones. Los tres distintos modelos tienen virtudes y defectos. No solo es un tema técnico, también hay un componente geopolítico y estratégico“, señaló.
Según fuentes del sector Defensa, Suecia, a través de Saab, ofrece 24 cazas Gripen; Francia, mediante Dassault, propone 18 Rafale F4; mientras que Estados Unidos, con Lockheed Martin, plantea 12 F-16 Block 70.
La brecha no es menor. El número de aeronaves será determinante para recuperar la capacidad operativa de la FAP, que hoy enfrenta serias limitaciones.

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El último movimiento de Jerí
Horas antes de ser censurado, José Jerí autorizó la transferencia de S/ 1,137 millones (unos US$340 millones) al Ministerio de Defensa, equivalente a cerca del 15% del costo total del proyecto.
El desembolso permite activar la fase de negociación y confirma que el Estado peruano mantiene como objetivo la adquisición de 24 aeronaves de combate de última generación.
La urgencia es evidente. La actual flota de Mirage 2000, MiG-29 y Sukhoi Su-25 presenta un nivel crítico de operatividad, con apenas un número reducido de aeronaves en condiciones de vuelo.

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La competencia: más aviones o mayor costo unitario
El proceso enfrenta ahora una decisión estratégica: priorizar mayor cantidad de unidades o plataformas de mayor costo individual.
Álvarez dijo a este medio que el gobierno considera que “uno de los grandes problemas es que no existe un precio estandarizado”.
"Depende de si se adquiere solo la plataforma o un paquete completo con armamento, simuladores e instrucción. Los precios pueden variar enormemente según lo que se compre. Se compra lo que se necesita", explicó.
De acuerdo con información del sector y evaluaciones técnicas:
- Saab (Suecia): 24 Gripen por US$3,500 millones
- Dassault (Francia): 18 Rafale F4, con un costo superior al presupuesto disponible. No se conoce mucha información.
- Lockheed Martin (EE.UU.): 12 F-16 Block 70 por cerca de US$3,420 millones
Según las reglas del proceso, solo avanzan las propuestas que se ajustan al techo presupuestal aprobado, lo que coloca a la oferta sueca en una posición competitiva en términos de cantidad de aeronaves. Sin embargo, Lockheed Martin en entrevista Gestión aseguró que "no son precios contractuales definitivos“, lo que podría variar el panorama. La pregunta es: ¿qué tanto podría cambiar?

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¿Cómo se decide la compra?
Finalmente el asunto quedó aclarado. Será una decisión técnica con matices geopolíticos, no netamente una decisión gubernamental como había asegurado el premier, quien dijo que la compra se haría en función al liderazgo de Estados Unidos en la región.
“El tema es que el gobierno no toma la decisión. Lo toma el comité de adquisiciones. El comité de adquisiciones puede de forma autónoma elegir otro modelo de avión. La necesidad de ser aliados de Estados Unidos va más allá de la compra o no compra de cazas. Es una necesidad estratégica hemisférica, porque necesitamos un aliado fuerte por si se ocasiona un conflicto”, aseguró Álvarez a este medio.
Los pasos
A diferencia de otras adquisiciones del Estado, la compra de los cazas sigue un procedimiento especializado bajo el Manual de Contrataciones en el Mercado Extranjero de la Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas (ACFFAA).
El proceso se inicia con la FAP, que define las capacidades operativas, especificaciones técnicas y número de aeronaves requeridas. Este es un paso exclusivamente técnico.
Luego se valida el sustento técnico–operacional y se fija el presupuesto máximo, que no puede ser excedido.
La ACFFAA, por su parte, define la modalidad de contratación y conduce la negociación con los fabricantes, siempre dentro del techo presupuestal. En esta etapa se negocian aspectos como:
- Armamento
- Simuladores
- Mantenimiento
- Capacitación
- Transferencia tecnológica (offset)
Sin embargo, no se pueden modificar las capacidades técnicas de las aeronaves una vez definidas
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Una decisión sin conducción política directa
La salida de José Jerí y la transición en el Ejecutivo dejan el proceso en una zona particular: con financiamiento inicial asegurado, ofertas en competencia y sin una decisión política directa sobre el proveedor.
En ese contexto, las declaraciones previas de Álvarez toman relevancia. La compra de los cazas no dependerá del Gobierno de turno, sino de un proceso técnico que ya está en marcha.
Más allá de la coyuntura, la adquisición de los cazas es considerada una de las inversiones más importantes en defensa en las últimas décadas.

Escribo sobre política, economía, defensa y afines. Nueve años contando historias y analizando problemáticas en prensa escrita, radio y televisión.








