
La Contraloría General de la República advirtió que Machu Picchu recibió una sobrecarga de 91,836 visitantes entre 2024 y 2025, debido a que sus ingresos no fueron considerados dentro del aforo autorizado.
A través de un informe, existiría una presunta responsabilidad administrativa a tres trabajadores de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco que no habrían controlado adecuadamente el número de visitantes mediante la plataforma TuBoleto.cultura.pe, además de presuntamente aprobar que los guías no sean considerados dentro del aforo, sin sustento técnico ni legal.
La auditoría determinó que, entre agosto de 2024 y diciembre de 2025, ingresaron sin registro ciudadanos y residentes de Cusco con acceso gratuito los domingos, beneficiarios de un convenio entre la DDC Cusco y Gercetur, así como delegaciones escolares de primaria y secundaria.
También ingresaron sin ser contabilizados en el aforo los visitantes procedentes de la Red de Caminos Inca y los guías de turismo, aunque estos últimos sí figuraban registrados en la plataforma estatal.
- LEA TAMBIÉN: Mincetur adjudica contrato para actualizar estudio de capacidad de carga de Machu Picchu
La Contraloría recordó que el límite diario es de 4,500 visitantes en temporada regular y 5,600 en temporada alta. Sin embargo, se detectaron fechas con excesos de hasta 1,138 personas, como el 20 de octubre de 2024; 1,040 el 20 de abril de 2025 y 1,031 el 12 de octubre de 2025.
Asimismo, durante una inspección en los tres circuitos turísticos, los auditores detectaron desgaste del suelo original, pérdida de cobertura, erosión en andenes prehispánicos y deterioro de escalinatas de piedra, vinculados al alto tránsito de visitantes y a la exposición a la intemperie.
- LEA TAMBIÉN: ¿Machu Picchu podría perder título de “maravilla”? El reto urgente para el próximo gobierno
Cabe precisar que en mayo de 2025, el Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco manifestó preocupación por la cantidad diaria de visitantes y pidió al Perú información sobre la gestión del flujo turístico y una evaluación técnica que respalde cualquier aumento de ingresos.








