
Sedapal realizará en octubre un simulacro para evaluar el nivel de preparación del sistema ante la ocurrencia de posibles lluvias y huaicos por el fenómeno El Niño y evitar así los cortes de agua que afectaron por varios días a Lima en el 2017.
“En octubre realizaremos un simulacro para evaluar la realidad de todos los trabajos que se han hecho”, afirmó Arnillas al señalar que se hace un reforzamiento de la empresa para que funcione mejor y se pueda dotar de agua domiciliaria a los 3 millones de limeños que no cuentan con este servicio.
Propósito del simulacro de Sedapal
El titular del sector explicó que el simulacro permitirá verificar en condiciones simuladas cómo respondería el sistema ante un evento similar al ocurrido durante el fenómeno El Niño Costero del 2017.
“En el simulacro vamos a ver la realidad de todos los trabajos que se han hecho, para ver cómo va a funcionar en el caso que entre un huaico grande”, dijo Arnillas.
“Hay una inversión que Sedapal va a hacer para atender estas medidas de emergencia que ya están disponibles, y estas obras incluyen mejoramiento de equipamiento y reforzamiento ante el desarrollo del niño extraordinario”, indicó el ministro.
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Evitar repetir El Niño del 2017
Durante el Niño Costero del 2017, las lluvias intensas provocaron a fines de enero el desborde del río Huaycoloro en San Juan de Lurigancho. El lodo y el agua avanzaron hacia el río Rímac y llegaron hasta las inmediaciones de la planta de captación de agua La Atarjea.
No obstante, en marzo del 2017 ocurrió un episodio mayor. Los huaicos continuaron en las cuencas, especialmente en Huaycoloro, y la alta turbidez del río Rímac volvió a impedir la captación normal. Sedapal llegó a suspender el servicio en 27 distritos de Lima y Callao entre el 15 y el 17 de marzo. Durante ese tiempo la población afectada se abasteció del servicio mediante cisternas.
Plan de contingencia en Sedapal
Sedapal cuenta con un Plan de Emergencia integral y en implementación, que aborda simultáneamente los dos riesgos principales del FEN 2026-2027: el exceso de agua y eventos extremos en las cuencas media y baja, así como el déficit hídrico en las cuencas altoandinas.
Las medidas priorizan la protección de La Atarjea y Huachipa, la descolmatación y protección del río Rímac, la defensa de infraestructura crítica y el fortalecimiento de las fuentes subterráneas mediante 48 equipos de bombeo y 70 pozos de reemplazo. El conjunto de intervenciones preventivas identificadas representa una necesidad estimada de S/ 358 millones.
Como parte de la inspección, las autoridades recorrieron el Centro de Datos, Telecomunicaciones y Automatización (CDTA) y verificaron el funcionamiento del Sistema SCADA Metropolitano, herramienta tecnológica que permite monitorear en tiempo real el comportamiento de la red primaria de agua potable.







