
Inversionistas, desde T. Rowe Price Group Inc. hasta TCW Group Inc., están adoptando una estrategia que rápidamente se ha vuelto la norma en los mercados emergentes: invertir en países latinoamericanos alineados con el presidente estadounidense, Donald Trump.
Los gestores de fondos de estas empresas están privilegiando bonos soberanos de países como Ecuador y Argentina, cuyos líderes han estrechado vínculos con la administración estadounidense, en lo que JPMorgan Chase & Co. describe una “nueva realidad” para la región.
La operación se viene desarrollando desde que Trump regresó al poder el año pasado y ganó tracción después de que EE.UU. capturó al líder venezolano Nicolás Maduro a comienzos de enero. Lejos de evitar los riesgos políticos, los gestores volcaron fondos al mercado de bonos de Venezuela, llevando los precios a niveles no vistos desde antes del default de 2017.
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“Debemos esperar que EE.UU. sea cada vez más intervencionista en la política latinoamericana”, dijo Thys Louw, gestor de cartera del equipo de renta fija de mercados emergentes de Ninety One. “Esto es un arma de doble filo para los mercados: probablemente beneficie a los países alineados políticamente, mientras que en administraciones de izquierda EE.UU. podría usar herramientas de política para presionar, generando volatilidad”.
La incursión en América Latina —denominada por algunos como la “Doctrina Donroe”, en alusión a una versión trumpista de la “Doctrina Monroe” que marcó la política exterior de EE.UU. hace dos siglos— tiene importantes implicaciones para los créditos soberanos de la región y el Caribe, según Gramercy Funds Management.
“Los gobiernos del hemisferio occidental deben prepararse para enfrentar una mayor presión de la administración Trump para ‘elegir bando’”, escribió el director de inversiones de Gramercy, Robert Koenigsberger, en la perspectiva del primer trimestre de la firma.

En Ecuador, el presidente Daniel Noboa se ha ganado el favor de Trump al elogiar sus decisiones de política exterior y ordenar a las fuerzas de seguridad cooperar con EE.UU. en la lucha contra el narcotráfico y el contrabando de armas. Su deuda dio a los inversionistas un retorno cercano al 3% en enero, superando a sus pares. La semana pasada, el país volvió a los mercados globales por primera vez desde su reestructuración de 2020, con una colocación récord de US$ 4,000 millones.
En Argentina, el presidente Javier Milei —uno de los partidarios más acérrimos de Trump a nivel mundial— recibió un apoyo financiero sin precedentes de EE.UU. antes de unas elecciones clave el año pasado. Sus bonos, que se han disparado durante gran parte de los últimos dos años, acumulan una ganancia cercana al 3.6% en lo que va de 2026. Bonos de otros aliados de Washington, como El Salvador, también han superado al mercado.
“La operación en Venezuela señala un cambio fundamental en la relación de EE.UU. con América Latina”, escribieron economistas de JPMorgan, entre ellos Cassiana Fernández, en una nota del mes pasado en la que describen esta “nueva realidad” para la región. “Las relaciones económicas, la propiedad de infraestructura y el acceso al mercado estadounidense ahora están explícitamente ligados al alineamiento geopolítico”.
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Aun así, aunque los países alineados con EE.UU. pueden “claramente ser recompensados” y aquellos que se oponen a Trump corren riesgos, esa es solo una dimensión de las decisiones, dijo Graham Stock, estratega sénior de deuda soberana de mercados emergentes en RBC Bluebay.
“No prevemos un mercado en el que regiones enteras se vuelvan inviables por las cambiantes fracturas geopolíticas”, dijo Stock.
La cercanía con Trump no siempre se ha traducido en ganancias en otros lugares. India, frecuentemente descrita como aliada de EE.UU., recién acaba de cerrar un acuerdo comercial. Esto ha provocado salidas de capitales del mercado bursátil, con ventas de más de US$ 4,000 millones por parte de extranjeros en enero, tras un éxodo récord el año pasado. La moneda es una de las pocas en los mercados emergentes que se ha depreciado frente al dólar en los últimos 12 meses, y ha caído más del 5%.

Incluso mientras los inversionistas se ven obligados a ajustarse constantemente a amenazas arancelarias y giros geopolíticos bajo Trump, los mercados emergentes habían arrancado el año con fuerza, al menos hasta el viernes. Las acciones tuvieron su mejor enero desde 2012 y la mayoría de las monedas suben en el año, aunque el dólar rebotó el viernes ante especulaciones de que el candidato de Trump para presidir la Reserva Federal no recortará tasas.
La venta masiva que comenzó el viernes se intensificó el lunes, con una caída de hasta el 2.9% del índice MSCI de acciones de mercados emergentes en las primeras operaciones, el mayor descenso desde abril. El oro y la plata se desplomaron junto con el petróleo, elevando los riesgos para economías más dependientes de exportaciones de materias primas.
Aumentando la inquietud, surgieron tensiones en torno a Irán, luego de que su líder supremo advirtiera sobre una guerra regional tras el envío por parte de Trump de un grupo de ataque de portaaviones a Medio Oriente.
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TCW está entre las firmas que analizan con mayor detalle las noticias geopolíticas para prepararse ante distintos escenarios bajo Trump. Eso ayudó al gestor con sede en Los Ángeles a tomar posiciones sobreponderadas en países como Argentina.
“A medida que vemos evolucionar este cambio de un mundo unipolar a uno multipolar, podemos identificar ganadores y perdedores”, dijo Christopher Hays, gestor de carteras de la firma, que es más cauta con la deuda de México, donde un pacto comercial con EE.UU. será renegociado este año.
En T. Rowe, Aaron Gifford se ha enfriado respecto de los bonos de Panamá, en parte por el riesgo de que Trump aumente la presión sobre el canal.
La prueba definitiva de esta tesis, sin embargo, podría estar en Venezuela. Los bonos en default del soberano y de la petrolera estatal PDVSA han repuntado con fuerza ante expectativas de recuperaciones significativamente mayores. David Robbins, codirector del grupo de mercados emergentes de TCW, ve valores de recuperación finales de hasta 60 centavos por dólar, frente a unos 40 centavos actuales.
El proceso de reestructuración de cerca de US$ 60,000 millones de deuda está plagado de obstáculos. Pero las probabilidades aumentaron de forma marcada tras la incursión en Caracas, ante la expectativa de que EE.UU. desempeñe un papel determinante.
“Cuando se incorpora la geopolítica a la mezcla, las cosas cambian”, dijo Mauro Favini, gestor de cartera sénior de Vanguard. “Hay que usar un plan de acción más flexible”.
Qué mirar
- Los inversionistas seguirán de cerca la decisión de tasas de interés de México el jueves, y Bloomberg Economics espera que el banco central vote de forma unánime por mantenerlas en 7%
- El martes, el banco central de Brasil publicará las minutas de su última reunión, en la que mantuvo el costo de endeudamiento en 15%, pero señaló que probablemente iniciará un ciclo de recortes en marzo
- También se conocerá las cifras de inflación en países como Chile, Colombia, Corea del Sur y Turquía








