
La riqueza de los dos mayores multimillonarios del cobre de América Latina se duplicó en el último año, impulsada por precios récord del metal para cableado que superaron el avance de las acciones de compañías mineras más diversificadas.
Germán Larrea, que controla Southern Copper Corp. a través del conglomerado Grupo México, vio que su fortuna aumentó a US$ 71,600 millones en los últimos 12 meses hasta el miércoles, mientras que el patrimonio de Iris Fontbona, matriarca de la familia chilena Luksic, que controla Antofagasta Plc, aumentó 91% hasta US$ 55,600 millones, según el Bloomberg Billionaires Index.
En conjunto, ambos multimillonarios generaron US$ 64,000 millones en nueva riqueza en el último año gracias a los precios récord del cobre. Solo este mes, las acciones de Southern Copper, con sede en Phoenix, subieron cerca de 40% y las de Antofagasta, casi 17%.
LEA TAMBIÉN: Fusiones mineras en auge: Rio Tinto busca adquirir Glencore para liderar el mercado del cobre
Representantes de Antofagasta y de Grupo México declinaron hacer comentarios.
Los precios del cobre se han disparado a medida que los envíos fluyen hacia almacenes de Estados Unidos ante la posibilidad de aranceles, drenando inventarios en Asia y Europa. Pero los inversionistas también son optimistas respecto a que el mundo necesitará muchos más cables, ya sea para centros de datos que impulsan la inteligencia artificial, vehículos eléctricos u otro tipo de dispositivos electrónicos.

El suministro de cobre también se ha visto afectado por una serie de incidentes en grandes minas de todo el mundo, mientras que un dólar más débil y tasas de interés más bajas brindan apoyo adicional a las materias primas. Una normalización de las disrupciones de oferta podría llevar a un retroceso de los precios, pero factores favorables de largo plazo sostienen el mercado.
Aun así, Goldman Sachs Group Inc. ha advertido que el rally de los metales podría estar en riesgo debido a una demanda más débil de los fabricantes en China.

“Demanda directa”
Southern Copper y Antofagasta, con sede en Santiago, obtienen una parte clave de sus ingresos de Chile y Perú, que en conjunto concentran por lejos los mayores yacimientos de cobre del mundo.
“Son productores ‘pure-play’ de cobre y el mercado generalmente los ve como una exposición directa a la materia prima”, dijo Juan Ignacio Guzmán, director de la consultora minera GEM. “En contraste, comprar acciones de compañías como Rio Tinto o BHP Group Ltd., que tienen carteras de inversión diversificadas, diluye la exposición al cobre, precisamente la materia prima que mejor desempeño está teniendo en este momento”.
En el último año, las acciones de Antofagasta y Southern Copper se han duplicado con creces, superando ampliamente a BHP y Rio Tinto.
LEA TAMBIÉN: Cobre toca máximo histórico sobre US$ 14,000: “Es probable que sea todo dinero chino”
En 2024, Antofagasta y Southern Copper representaron algo más del 7% del suministro mundial de cobre, según datos de las compañías y de Bloomberg Intelligence. Uno de los mayores productores de cobre del mundo es Codelco, una empresa chilena de propiedad estatal que, como resultado, no ha creado multimillonarios.
Si bien Larrea, de 72 años, suele asociarse principalmente con su participación del 60% en Grupo México, el conglomerado a su vez posee el 89% de Southern Copper. La empresa chilena Antofagasta es ahora una de las mineras más grandes del mundo, con un valor de US$ 158,000 millones frente a los US$ 93,000 millones de Grupo México.

Fontbona, viuda del magnate minero Andrónico Luksic, también posee la mayor parte de Antofagasta, con una participación del 70%. Eso implica que hay relativamente pocas acciones de Antofagasta o Southern Copper disponibles en las bolsas de valores de todo el mundo.
“Más que el control familiar en sí, la ventaja clave radica en la restricción de oferta de capital que ese control genera”, dijo Juan Carlos Guajardo, fundador de Plusmining, una consultora de mercados mineros. “En un entorno en el que los inversionistas globales buscan exposición directa al cobre, esta escasez amplifica el impacto de la demanda marginal y conduce a aumentos de valoración más pronunciados”.
El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, un conservador, nombró recientemente al director ejecutivo de la sociedad de inversiones de la familia Luksic, Quiñenco SA —que excluye a Antofagasta— como su nuevo ministro de Relaciones Exteriores. Francisco Pérez Mackenna asumirá el cargo gubernamental en marzo.








