
China se prepara para gastar alrededor de 2 billones de yuanes (US$ 295,000 millones) durante los próximos cinco años en la construcción de centros de datos en todo el país, impulsando la ambición de Pekín de fortalecer el sector nacional de inteligencia artificial y superar a Estados Unidos en una tecnología potencialmente transformadora.
Organismos gubernamentales clave, incluida la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, están elaborando un plan para construir una red de centros de cómputo interconectados en todo el país, según personas familiarizadas con el asunto.
Empresas estatales como China Mobile Ltd. y China Telecom Corp. operarán la mayor parte de los centros de datos y garantizarán su conexión, dijo una de las personas. La idea es depender de proveedores locales, incluida Huawei Technologies Co., para al menos el 80% de tecnologías como chips de IA, desplazando de hecho a Nvidia Corp. y Advanced Micro Devices Inc., señalaron las fuentes.
El plan representa hasta ahora el esfuerzo más agresivo de Pekín para sentar las bases del desarrollo futuro de la IA en China. Recuerda iniciativas anteriores que movilizaron recursos para apoyar a empresas líderes nacionales como Huawei con el objetivo de reemplazar tecnología estadounidense.
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Además, constituye un componente clave del programa “Six Networks”, anunciado previamente este año y enfocado en la construcción de infraestructura esencial que abarca desde agua y electricidad hasta capacidad de cómputo, indicó una de las personas.
El proyecto para los centros de datos sigue en una etapa temprana de discusión y sus detalles podrían cambiar, señalaron las fuentes, que pidieron no ser identificadas al tratarse de información privada. Sin embargo, pone de manifiesto la determinación de Pekín de impulsar tecnologías de vanguardia incluso cuando otros gastos comienzan a resentirse por el creciente endeudamiento gubernamental.
La suma se financiará principalmente mediante deuda soberana, incluidos bonos especiales ultralargos del gobierno —generalmente con vencimientos superiores a 10 años— y fondos estatales destinados a industrias estratégicas, dijeron las personas. Préstamos bancarios y capital privado complementarían el financiamiento.
Una red unificada de cómputo permitiría agrupar recursos regionales fragmentados y ofrecer a las empresas un acceso más amplio a capacidad informática de alto rendimiento, según Charlie Dai, analista principal de Forrester Research. También ayudaría a acelerar la iteración de modelos de IA y la expansión de servicios de IA física y agentes inteligentes en distintas industrias.

“Elevarlo al nivel de estrategia nacional garantiza alineación de políticas y movilización de capital”, afirmó.
La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma y el Ministerio de Finanzas, responsable de emitir bonos soberanos, no respondieron a solicitudes de comentarios enviadas por fax. Representantes de China Mobile y China Telecom tampoco respondieron a consultas.
La idea de construir una red nacional de cómputo fue incluida en el más reciente plan quinquenal de China, que cubre el período hasta 2030 y en el que Pekín prometió priorizar la construcción de infraestructura de datos.
El nuevo objetivo de inversión, que no había sido informado anteriormente, resulta pequeño en comparación con los US$ 725,000 millones que líderes tecnológicos de Estados Unidos como Meta Platforms Inc. y Microsoft Corp. planean destinar solo este año a inteligencia artificial.
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Los centros de datos chinos suelen costar menos que los de EE.UU. debido a menores costos laborales, de componentes y de construcción, además de incentivos de gobiernos locales. Los 2 billones de yuanes tampoco incluyen inversiones de empresas privadas como Alibaba Group Holding Ltd. y Tencent Holdings Ltd., dijeron las fuentes.
No está claro cómo funcionaría la red nacional de centros de datos junto con las instalaciones privadas existentes. Sin embargo, el objetivo general es conectar esas instalaciones dispersas en una red cohesiva para 2028. Esto contribuiría al propósito de China de impulsar la adopción de IA en sectores públicos como salud, transporte y administración urbana.
Además de las instalaciones relacionadas con IA, incluidos centros de datos e infraestructura de comunicaciones más rápida, China también planea integrar la red eléctrica al proyecto, dijeron las personas. Eso podría elevar la inversión total prevista a al menos 5 billones de yuanes.
Si el proyecto avanza, las empresas chinas serían las principales beneficiarias.

Washington acordó permitir que Nvidia venda a clientes chinos sus chips de inteligencia artificial H200 de generación anterior, una flexibilización significativa de las medidas destinadas a restringir el desarrollo de IA en China. Esos componentes están aproximadamente una generación por detrás de los chips Blackwell más avanzados de Nvidia.
Sin embargo, los envíos aún no han comenzado, una señal de que Pekín confía cada vez más en reemplazar parte de su capacidad de cómputo para IA con hardware fabricado localmente.
En mayo, nueve tipos de chips nacionales de IA, incluidos productos de Huawei, Alibaba, Shanghai Biren Technology Co. y Moore Threads Technology Co., superaron una revisión de seguridad realizada por una agencia tecnológica china, lo que abrió la puerta a una adopción más amplia en sectores con mayores requisitos de seguridad.
Además, empresas de los sectores financiero, manufacturero, salud y logística tendrán acceso a capacidad de IA más flexible y económica. Las provincias del interior del país probablemente atraerán más inversión y talento vinculados a la industria digital, según Dai.
“Todos los participantes del ecosistema se beneficiarán”, afirmó.








