
A diferencia del crecimiento de la minería, la agroexportación y otras principales actividades productivas, que “brillaron en el 2025”, el sector hidrocarburos es el único que acusó un retroceso sostenido, el cual ha continuado este año.
Aun así, la recuperación de esa actividad no está claramente definida en los planes de gobierno de los candidatos a la segunda vuelta electoral, según expertos consultados por Gestión.
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El año pasado, el sector hidrocarburos retrocedió 1.6% tras una merma en la producción de gas natural (-3.3%) y líquidos de gas natural (-6.4%), debido a un menor rendimiento de los lotes de donde se extraen esos recursos.
En ese periodo, además, las inversiones del sector (US$ 467.3 millones) cayeron 20.7% respecto al 2024, aunque lo que más declinó fue el gasto en exploración, que llegó a apenas US$ 9.8 millones (-76.9%).
Siguiendo esa misma tendencia, de enero a marzo del 2026, según el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), el PBI de hidrocarburos se contrajo en 15.4% versus igual periodo del 2025.
En detalle, durante el verano, se contrajo la producción de petróleo (-20.2%), la explotación de líquidos de gas natural (-15.3%) y de gas natural (–10.3%). Como ha informado Gestión, hasta mayo la declinación en la producción petrolera ha continuado.

Además, la caída sería no solo coyuntural para ese periodo, pues el BCRP, en su último Reporte de Inflación (RI) de marzo, ajustó a la baja su previsión de crecimiento de la industria hidrocarburífera desde un crecimiento de 4.9% a un retroceso de 4.7% para el cierre del 2026.
En el mercado, esto se refleja en mayores importaciones de combustibles a costo más elevado, y en alzas constantes en sus precios, como los gasoholes, el GLP y el diésel, lo que llevó a los transportistas a incrementar sus fletes, ante lo cual el Gobierno se vio obligado a aplicar subsidios, en tanto crece la demanda de derivados (supera los 300,000 barriles diarios).

¿Qué plantea el nuevo plan de JP?
Frente a este escenario poco alentador, resulta vital para los electores conocer qué proponen los candidatos a la segunda vuelta electoral para sacar de esta crisis al sector y evitar se afecte más la economía familiar.
En los últimos días Juntos por el Perú (JP), de Roberto Sánchez, presentó un nuevo programa de gobierno para la segunda vuelta, en el cual incorpora diversos ofrecimientos referidos al sector hidrocarburos, con respecto a su plan original, aunque el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) no lo ha validado.

En la nueva versión de ese plan, JP mantiene su posición de establecer un control estatal sobre los recursos naturales, proponiendo, por ejemplo, una nueva política de exploración gasífera, bajo la premisa que la exploración privada fue insuficiente en los últimos 30 años, aunque no detalla cómo lo harán desde el Estado.
Plantea también “recuperar” el control del gas para redefinir sus destinos de consumo, modificar las condiciones de importaciones de derivados con participación estatal, e insiste con aplicar una renegociación “estratégica” de los contratos de Camisea, entre otros, además de “fortalecer” a Petroperú como empresa nacional.
En su propuesta inicial, el ideario de JP, se mencionaba: “El Estado reservará para la gestión directa los recursos energéticos, productivos y estratégicos, para la viabilidad de la nación peruana: gas, petróleo, agua, bosques, energía, mares, espacio aéreo, puertos. Estarán prohibidas las concesiones que otorguen ventajas especiales a inversionistas extranjeros, que pongan en riesgo la soberanía territorial y nuestra matriz energética, que coloquen en desventaja al empresariado nacional o que vayan contra el interés público”.
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En tanto, Fuerza Popular (FP) mantiene en su plan su ofrecimiento de fomentar la exploración y explotación de los recursos energéticos, impulsando nuevos lotes en la selva y la costa norte, con reglas estables que promuevan la inversión privada y mayor oferta nacional.
Plantea asimismo poner en marcha un sistema nacional de trazabilidad de combustibles para reducir su contrabando, y tiene como meta reducir la dependencia de derivados importados del 75% al 50% al año 2031.
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¿Ayudarán a destrabar al sector?
Para conocer qué tanto estas propuestas pueden ayudar a recuperar al sector, Gestión consultó a diversos expertos en el tema.
Erick García Portugal, exdirector general de Hidrocarburos del Minem, recordó en principio, que el JNE ha aclarado que los planes válidos de gobierno son aquellos que le fueron remitidos hasta el 23 de diciembre.
Así, en referencia a lo propuesto en la primera vuelta por JP, el experto objetó que –más allá de renegociar el contrato de Camisea, como lo indica su plan original– el candidato Sánchez haya hablado también de nacionalizar ese yacimiento.
Una cosa es renegociar contratos, para que estos se apliquen bajo mejores condiciones y otra es que el Estado asuma la operación de ese yacimiento, lo que podría llevar a que el Perú afronte nuevos juicios a nivel internacional, agregó.
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¿Y la masificación del gas natural?
En general, García Portugal observó que ninguno de los planes de gobierno en mención detalla cómo se va a masificar el gas natural o cómo se van a reactivar las inversiones en exploración petrolera o de gas, aunque destacó que la candidata de Fuerza Popular haya planteado la reactivación del proyecto del SIT-Gas.
En tanto, Felipe Cantuarias, presidente de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH), destacó que, en ambos programas de gobierno, los candidatos coinciden en que se tiene que aprobar una tarifa nivelada del gas natural de forma que llegue al mismo precio que se aplica en Lima, a todas las regiones.

Sin embargo, consideró que FP es mucho más claro en señalar que se requiere aprobar también el proyecto de Cálidda para extender su concesión a siete regiones del centro-sur, o acelerar el proyecto de la extensión del gasoducto de TGP hacia la costa sur, o hacer lo propio para el proyecto de inversión de un gasoducto a Quillabamba, en Cusco.
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En el caso de JP, anotó Cantuarias, si bien ofrece acelerar la masificación del gas natural, habla de hacerlo con recursos públicos, pero no sustenta de dónde provendrán, dado que el Fondo de Inclusión Social Energético (FISE) no cuenta con más presupuesto.
Además, objetó que ese partido ofrezca renegociar los contratos de Camisea, cuando no han precisado qué es lo que quieren renegociar, sin considerar que su principal yacimiento, el Lote 88, tiene ya un precio regulado y es el más barato del mundo.
Recordó que ya durante el gobierno de Pedro Castillo se habló de hacer lo mismo y luego tuvieron que retractarse porque no tenía sentido ejecutarlo. Para el ejecutivo, volver a mencionar el tema, ahora desde JP, y querer cambiar las reglas de juego, afecta mucho la confianza de los inversionistas, y hace imposible promover la inversión privada.
El titular de la SPH remarcó que es fundamental que, quien resulte elegido lance un “shock de confianza” para restaurar en primer lugar las inversiones en exploración, lo cual requiere reducir los plazos para obtener licencia para realizar esa actividad (que demora hasta 4 años en obtenerse); además de reformar el sistema de regalías, y reemplazar al sistema inflexible actual.
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No repetir el modelo boliviano
Por su parte, Álvaro Ríos, socio director de Gas Energy Latin America, en referencia implícita a los ofrecimientos de JP, advirtió que el intentar nacionalizar a sectores como el minero, energético o de hidrocarburos sólo va a hacer que el Perú retroceda treinta años, como lo hizo Bolivia en su momento, y ahora está a poco de convertirse en neto importador de combustibles.
Observó que el gas natural hoy es la base de la economía energética del Perú, pues explica casi la mitad de la generación eléctrica nacional, mueve a cientos de miles de vehículos y atiende a millones de usuarios domésticos e industrias.
Sin embargo, si no hay más inversiones en exploración, mencionó Ríos, también exministro de Hidrocarburos de Bolivia, en menos de una década su disponibilidad va a reducir y a llevar al Perú a tener que importar también ese insumo, como lo hace hoy con otros combustibles.
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Comunicador social. Estudió en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, e Inglés en la PUCP. Diplomado en Economía y Finanzas en la Universidad de Esan. Labora actualmente como analista económico especializado en industrias extractivas, energía y transportes en el diario Gestión.







