
La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) tiene nuevo jefe. El Gobierno, mediante resolución suprema 027-2026-EF, designó a César Alfonso Luna Victoria León como nueva cabeza de la entidad.
Abogado por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), también cuenta con estudios de maestría en Derecho en esa casa de estudios. Posee una amplia trayectoria profesional en derecho tributario, corporativo y financiero, así como experiencia en gestión pública y asesoría especializada.
Prioridades para la recaudación tributaria
Los expertos consultados por Gestión coincidieron en que son varios los pendientes urgentes que deberá abordar esta nueva administración, en un contexto de baja presión tributaria y la necesidad de mayores recursos para ejecutar obras y otras medidas.
Sandro Fuentes, exjefe de la Sunat, apuntó que, en los últimos años, se ha agrandado el desorden y caos en el ámbito tributario, por lo que el sistema requiere de una revisión integral, así como ocurrió en la década de 1990. Esto, refiriéndose a analizar el panorama de los beneficios tributarios, entre los que están exoneraciones, deducciones y otros.
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Para esto, observó con buenos ojos la conformación del frente recaudatorio en este Gobierno, también con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Tribunal Fiscal, donde se dieron recientes designaciones que fueron saludadas por la opinión pública.
“La mejora de la política tributaria se va a realizar conversando entre estas entidades. Tiene que resolver todo este divorcio y degradación que hubo en los últimos años en la política fiscal”, comentó.
A esto sumó que debe ejecutarse una reforma “de fondo”, que resuelva tanto los problemas técnicos como administrativos.
“Es una entidad que maneja un presupuesto enorme y los problemas que aborda también son de dicha envergadura”, indicó.
A su turno, Maria Julia Sáenz, Socia Líder de Impuestos & Legal de KPMG en Perú, apuntó que el fortalecimiento de la administración resulta clave, luego de años de alta inestabilidad.
“Los sistemas tributarios más aplaudidos en el mundo se construyen sobre la institucionalidad y esto se consigue con una gestión estable, sólida y sometida a la rendición de cuentas”, manifestó. “En todo este contexto también se ha mellado la meritocracia y la excelencia técnica en la Sunat. Se debe volver a profesionalizar el servicio”, complementó.
En tanto, Katarzyna Dunin, directora de Tax de Caro & Asociados, anotó que dentro de sus primeros retos urgentes estará elevar la recaudación tributaria, considerando el actual marco normativo y no a la espera de una eventual reforma normativa, producto de la delegación de facultades.
En este punto, se refirió exactamente a continuar con el combate contra la elusión tributaria en cumplimiento de la norma sobre los sujetos sin capacidad operativa.
“Debe continuarse con la identificación a los facturadores, que son las empresas fantasmas, que no tienen planilla, y conforman toda una cadena que afecta a la recaudación tributaria”, sostuvo.

Otras medidas urgentes
Fuentes destacó que la Sunat, incluso a nivel mundial, tiene una de las mayores capacidades de acumulación de información, pero no es utilizada a su máximo potencial, sino solo para operativos, cruces de datos y otras acciones que consideró “artesanales” y hasta “arbitrarias”.
“El Perú tiene un gran problema de evasión y elusión tributaria y, a su vez, grandes niveles de información, pero se pierde la eficacia porque los programas son limitados. Es hora de que las entidades de política tributaria dejen de depender del mismo número de contribuyentes”, anotó.
Dunin señaló al perfil de cumplimiento colaborativo impulsado por la Sunat y criticó que la propia administración aún no haya dado avances en su ejecución, lo que termina afectando la percepción de predictibilidad.
“Se han dado una serie de prórrogas tras prórrogas. De hecho, este perfil tiene como concepto ser colaborativo, es decir, que se contribuya voluntariamente, pero para esto la administración tiene que ofrecer predictibilidad, ganarse la confianza. Esto debe verse en los mismos criterios en sus informes, por ejemplo”, anotó,

Con este punto coincidió Sáenz, resaltando que la entidad debe refundar su fin y orientarlo a trabajar buscando que el ciudadano “no tenga miedo”.
“Usando tecnología y toda la capacidad de su data debe simplificarse la ruta de la recaudación. Es una apuesta tremenda volverla aligerada, más sencilla”, comentó.
La abogada de KPMG agregó que debe elevarse el enfoque hacia la rendición de cuentas y orientación a resultados. “No solo debe modernizarse por lo que se recauda, sino ampliar la base tributaria. Este enfoque sí se ha perdido en los últimos años”, sostuvo.
Dunin adicionó que respaldándose en la Inteligencia Artificial (IA) puede optimizarse los procesos de la Sunat con vista a los usuarios, aunque debe asegurarse que no se vuelven algunos derechos de los contribuyentes.
Por último, indicó que un gran pendiente también es la normativa local respecto a la internacional. Aunque se ha venido hablando de los convenios para evitar la doble imposición no se ha avanzando como el ecosistema tributario lo requiere.
“No estamos conectados con el mundo como se debería. No se trata solo de recaudar sobre el escenario actual, sino también de ganar competitividad en nuestro marco tributario y así atraer mayores inversiones privadas que podamos gravar”, puntualizó.

Bachiller en Comunicación y Periodismo en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), especializado en economía, negocios, mercado laboral, políticas públicas, tributario, procesos concursales.







