
La degradación de la Amazonía ya no solo figura como una amenaza ambiental, también tiene una huella económica que supera los US$ 14,000 millones al año, según cálculos del Banco Mundial. Para los países amazónicos —entre ellos, Perú— empieza, por tanto, a convertirse en un factor de riesgo capaz de elevar los costos de financiamiento soberano.
En este contexto, conservar el bosque se plantea como una inversión estratégica para proteger servicios ecosistémicos clave, ¿como cuáles?
LEA TAMBIÉN: Hidrovía Amazónica “revive”: proyecto clave para conectar Perú con Brasil traza ruta
El valor que genera un bosque en pie
David Lesmes, experto en Finanzas y gerente senior del proyecto Reservas Vitales de Conservación Internacional (CI), colocó sobre la mesa un análisis del Banco Mundial que ubica a Perú en el séptimo lugar entre los 10 países que enfrentan una mayor pérdida proyectada de su PBI por la deforestación.
De las 10 economías con afectación, precisó, 5 son de Sudamérica: se suman a la lista Brasil, Argentina, Colombia y Bolivia.
La razón, explicó el vocero, está en algo tan esencial como el agua: al perderse bosque también se reducen servicios ecosistémicos como la regulación hídrica y los llamados “ríos voladores”, que llevan lluvias hacia distintas zonas y sostienen actividades productivas como la agricultura.
Asimismo, aludió a lo que Carmen Guerrero, viceministra de Desarrollo Estratégico de los Recursos Naturales del Ministerio del Ambiente (Minam), indicó en el intercambio regional “Financiamiento para la conservación de la Amazonía: invertir en las personas, la naturaleza y una economía resiliente”.
Para ampliar la mirada hacia otros sectores, el vocero señaló que, durante el mismo encuentro, el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) presentó evidencia sobre el valor que generan las áreas naturales protegidas y las amenazas que hoy ponen en riesgo estos territorios.
“La minería ilegal, el incremento de cultivos ilícitos y los incendios son las principales amenazas sobre las 77 Áreas Naturales Protegidas del Perú. [Senanp] destacó que el turismo en estas áreas generó S/ 34 millones en 2025. Vale la pena notar que buena parte de ese territorio bajo amenaza coincide con zonas custodiadas por Pueblos Indígenas y Comunidades Locales, quienes hoy reciben menos del 1% del financiamiento climático global, pese a proteger cerca de una cuarta parte del bioma amazónico”, sostuvo.

LEA TAMBIÉN: Su majestad el paiche: el gigante que “esconde” riqueza hasta en la última escama
El vínculo entre naturaleza y financiamiento
Lesmes trajo a colación que la London School of Economics analizó 53 países, entre ellos Perú, durante el período 2000–2020, y encontró algo “simple pero importante”. “Mientras más se deteriora la naturaleza de un país, más caro le resulta pedir dinero prestado. Es decir, los inversionistas empiezan a ver al país como más riesgoso, y por eso le cobran una tasa de interés más alta cuando emite deuda. Perú es uno de los países analizados en los que se confirma esta tendencia”, acotó.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), por su parte, reafirmó dicha premisa en el encuentro al subrayar que Perú emitió su primer bono sostenible en 2021, y en mayo de este año publicó un nuevo marco de deuda soberana temática alineado con los estándares de The International Capital Market Association (ICMA) y con las pautas del Banco Mundial para los Bonos Amazonía.
“[Se trata de] una señal concreta de que el mercado y el propio Estado ya están incorporando el riesgo de naturaleza en la conversación sobre deuda pública. Esta misma lógica es la que está llevando a bancos privados de la región como Banco Bolivariano en Ecuador, que adoptó los marcos Task Force on Climate Disclosure (TCFD) y Task Force on Nature Disclosure (TNFD) antes de emitir su primer Bono de Biodiversidad, a entender que no incorporar el riesgo de naturaleza en su estrategia puede terminar comprometiendo su propio modelo de negocio”, dijo el representante de CI.

LEA TAMBIÉN: Cadenas de hoteles de EE.UU., España y Colombia verán inversiones en Loreto y San Martín
El costo que Perú aún puede evitar
La factura económica de un posible punto de no retorno de la Amazonía podría ser millonaria. Un estudio publicado en Environmental Research Letters —revista que figura constantemente en el primer cuartil de las publicaciones de Ciencias Ambientales y Sostenibilidad— calcula que Perú acumularía una pérdida de US$ 8,200 millones en su PBI hasta 2050 bajo este escenario.
“Esta cifra es coherente con la magnitud de las necesidades de financiamiento que el propio Minam ya reconoce: la Hoja de Ruta de Finanzas Verdes estima en S/ 66,275 millones [cifras de 2024] las necesidades de financiamiento para adaptación climática en el país”, concluyó Lesmes.
El dato:
- La Amazonía alberga más del 10% de las especies conocidas del planeta, el 22% del carbono irrecuperable almacenado en la naturaleza y el 20% del agua dulce global, y sostiene la economía de más de 40 millones de personas.

Redactora de Economía en Gestión. Periodista nacida en Piura, con ocho años de trayectoria profesional y experiencia en edición y corrección de textos.







