
El actual quinquenio gubernamental en Perú está por culminar en unas semanas y, entre la “herencia” que dejará, está revertir un fuerte deterioro institucional, con cierta urgencia en algunas entidades claves, como el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Una muestra del deterioro de la cartera es el registro de una elevada rotación en su cargo más alto. Actualmente, las riendas las lleva Rodolfo Acuña, quien está próximo a cumplir tres meses en el cargo. Sin embargo, solo en estos últimos cinco años, fueron varios quienes pasaron por dicha oficina en el Jirón Junín, en el Centro de Lima.
En detalle, desde que asumió Pedro Francke, bajo la administración de Pedro Castillo; hasta Acuña, en la gestión actual de José María Balcázar, se contabilizan 10 ministros de Economía y Finanzas.

Si bien se tiene solo un caso que superó el año y dos meses (Alex Contreras) y otro que se acercó a completar el año (José Arista), también figuran quienes no concretaron el cuatrimestre (José Salardi) o al menos un mes (Gerardo López).
Al cierre de este informe, este quinquenio registra una duración promedio de su ministro de Economía y Finanzas de menos de seis meses (apenas 178 días). El promedio de este quinquenio gubernamental es el de mayor inestabilidad, al menos, de este milenio.
En el Gobierno de Alejandro Toledo, se tuvo cinco ministros, con una duración promedio de un año. En el siguiente, de Alan García, se repitió dicho promedio.
El período de menor inestabilidad se registró durante la gestión de Ollanta Humala, con solo dos ministros. El primero, Luis Miguel Castilla, estuvo en el cargo casi tres años y dos meses. El lustro lo completó Alonso Segura.
Posteriormente, en el quinquenio del 2016 al 2021, bajo los gobiernos de Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Manuel Merino y Francisco Sagasti; se tuvieron ocho ministros, un promedio de casi ocho meses cada uno. Pero por encima del registro actual.

LEA TAMBIÉN: OCDE sobre independencia del BCRP: “Lo vemos con muy buenos ojos y no debería ser tocado”
Implicancias de una alta rotación
Claudia Sícoli, directora de la Carrera de Economía y Negocios Internacionales de la UPC, indicó que el MEF es una entidad rectora, por lo que se espera que siempre tenga una mayor continuidad respecto a otras carteras.
“Se espera que se mantengan las decisiones de política económica. El problemas es que cuando cambias la cabeza [el ministro], se modifica lo que se viene trabajando. Lo que se venía haciendo tiene que reestructurarse”, comentó.
LEA TAMBIÉN: Metropolitano definirá fecha para inicio de concesión tras 16 años de “marcha blanca”: esto resta
A su turno, Carlos Casas, profesor e investigador principal del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico (CIUP), observó que, anteriormente, se designaban ministros que venían “fuera del círculo cercano”, pero últimamente se decidió mirar hacia dentro.
“Lo que hubo en el MEF, en estos años, es una alta rotación, pero con gente de adentro del ministerio o que estaba vinculada, cercana. No es que haya venido alguien externo. Con esto, si bien hay cierto cambio en la orientación, no es que haya cambiado el rumbo económico”, anotó.
Ambos especialistas coincidieron en que, sin duda, hay una afectación por esta alta rotación.
Precisamente, Sícoli profundizó en que con estos cambios se perjudica la vigencia de la línea de política, regida por el criterio de cada ministro.
“Cada uno tiene una política directa, una idea especial. No es que se cambie todo, pero lo que hace el anterior se deja de lado. Incluso, las negociaciones con los diversos sectores productivos. Ha podido darse que se estaba por llegar a un acuerdo, pero se frenó por estos cambios”, sostuvo.
Con esta perspectiva se alinea Casas, indicando que pueden observarse aceleraciones o desaceleraciones en el impulso de ciertas medidas.
“Cada uno le pone interés especial a ciertas políticas. Con estos cambios, se le baja la llanta a algunas para priorizar otras. La respuesta al respecto [del MEF hacia afuera] es que cierta política ya no tiene la mayor prioridad de la actual gestión”, valoró.
Un aspecto clave que anotó Casas es que cada propuesta dentro del MEF tiene una implicancia directa en los recursos para el país, los cuales son finitos.
“En el caso de la inversión pública, por ejemplo, se le quita recursos a ciertos proyectos, para dárselo a otros. No se deja fuera de la agenda, pero sí se le baja el énfasis”, mencionó.

LEA TAMBIÉN: MEF reporta mejora fiscal en regiones y municipios, aunque advierte retos en gobiernos locales
“Recordemos que, recientemente, el MEF de Denisse Miralles hablaba de llevar varias leyes al Tribunal Constitucional y el actual ya indicó que no aplicará mayores acciones. Este es un caso”, ejemplificó.
Entre las otras implicancias de la alta rotación, Sícoli apuntó que se genera mayor demora en los procesos, hay costos de transacción muy altos y, naturalmente, una disminución del impacto de las políticas que puedan tomarse.
Los economistas también coincidieron en que hay un impacto respecto al panorama internacional.
“Cuando se trata de concesiones o de Asociaciones Público Privadas (APP), el empresario internacional va y realiza sus contactos, sus coordinaciones con altos funcionarios para sacar adelante los proyectos, pero muchas veces quedan truncas”, comentó Sícoli.
La académica de la UPC anotó que, por esta situación, también ocurre cierto desincentivo hasta que se recupere la estabilidad.
“El sector privado trabaja de la mano con el Estado, con el MEF. Entonces, sí se puede haber visto un golpe de confianza por esta situación de rotación”, agregó Casas.
En este contexto, el académico de la UP también observó que una dificultad es que un ministro ejerza sin el respaldo directo de una bancada en el Congreso de la República. “Quedan a merced del resto”, subrayó.

Bachiller en Comunicación y Periodismo en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), especializado en economía, negocios, mercado laboral, políticas públicas, tributario, procesos concursales.







