
El trabajo a tiempo parcial es una modalidad de prestación de servicios que permite al trabajador realizar una jornada laboral menor a las cuatro horas diarias. Este cálculo se realiza dividiendo el total de horas trabajadas en la semana entre el número de días de la jornada, ya sean seis o cinco, dependiendo de la configuración de la empresa empleadora. Si bien esta figura ofrece flexibilidad, su correcta aplicación es un punto de alta fiscalización que exige un manejo preciso por parte de las organizaciones.
Julio Villalobos, asociado del área laboral del Estudio Miranda & Amado, explica que, bajo esta modalidad, el personal a tiempo parcial no tiene derecho a beneficios como la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS) ni a la indemnización por despido arbitrario “Sin embargo, sí acceden a derechos laborales fundamentales como gratificaciones legales, participación en utilidades proporcional, asignación familiar y el derecho a vacaciones”.
Además, el especialista destaca un reciente criterio de la Corte Suprema que otorga a estos trabajadores un mínimo de seis días consecutivos de descanso físico, criterio que constituye doctrina jurisprudencial. En caso de que el trabajador laboré una jornada de 4 a más horas diarias durante la semana podría acceder a vacaciones de 30 días calendario, protección contra el despido arbitrario y CTS.
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En ese sentido, para evitar contingencias laborales y asegurar una contratación a tiempo parcial totalmente lícita, Villalobos recomienda a los empleadores centrarse en los siguientes aspectos clave:
● Es fundamental evaluar y analizar rigurosamente el perfil del personal que se sujetará a esta jornada laboral reducida, basándose en las características inherentes a sus labores dentro de la empresa. Este proceso de evaluación debe justificar plenamente que las funciones pueden ser cumplidas de manera efectiva en una jornada que no supere las cuatro horas diarias.
● Se debe controlar estrictamente la jornada de trabajo mediante el registro de asistencia y evitar esta modalidad para puestos donde sea imposible supervisar el horario del personal, ya que la falta de control es el primer indicio de riesgo.
● Es esencial limitar el trabajo en sobretiempo utilizando comunicaciones internas y aplicando sanciones disciplinarias. Permitir o solicitar horas extra de forma regular puede elevar el promedio de horas por encima del límite legal, causando la conversión del contrato.
● El contrato debe celebrarse por escrito y registrarse obligatoriamente ante la autoridad administrativa de trabajo. Este procedimiento debe completarse dentro de los 15 días naturales posteriores a su suscripción, asegurando la validez del régimen diferenciado.
Bajo está línea, el experto de Miranda & Amado, indica que la contratación a tiempo parcial conlleva un régimen diferenciado de derechos laborales que debe gestionarse con la debida diligencia. Contar con una adecuada supervisión y control del cumplimiento de la jornada y de los requisitos formales es la principal estrategia a fin de evitar la conversión a jornada completa de estos contratos y las consecuentes contingencias laborales.







