
La irrupción de la inteligencia artificial, la automatización y la acelerada transformación digital han obligado a miles de profesionales a replantear sus estrategias de crecimiento laboral. En ese escenario, una pregunta gana fuerza: ¿sigue siendo rentable invertir tiempo y dinero en un MBA?
La respuesta de especialistas consultados por Gestión apunta a que sí, aunque bajo condiciones muy distintas a las de hace una década. El MBA continúa siendo una herramienta valorada por las organizaciones, especialmente para posiciones de liderazgo, pero ha dejado de ser un pase automático hacia ascensos o mejores salarios.
Para Silvana Cárdenas, directora de Right Management de ManpowerGroup, el posgrado mantiene una alta relevancia en el mercado laboral, aunque ya no basta por sí solo para destacar.
LEA TAMBIÉN: Las carreras tecnológicas que impulsan la migración estudiantil este 2026
“El MBA sigue siendo altamente relevante, pero ya no es suficiente por sí solo. Hoy las organizaciones valoran la combinación de visión estratégica, liderazgo, capacidad de gestionar la transformación digital y aprendizaje continuo”, señaló.
La ejecutiva recordó que, según la Encuesta de Escasez de Talento de ManpowerGroup, el 63% de los empleadores peruanos reporta dificultades para encontrar talento, lo que incrementa el valor de los profesionales capaces de integrar negocio, tecnología y gestión de personas.
Del diferencial al habilitador
Uno de los cambios más notorios es que el MBA ha dejado de ser un elemento exclusivo dentro del currículum ejecutivo.
Cárdenas explica que las empresas siguen valorándolo al momento de contratar o promover profesionales, especialmente para posiciones de liderazgo, pero ahora lo consideran un habilitador más que un diferenciador absoluto.
“Las empresas complementan esa valoración con experiencia demostrada, liderazgo, adaptabilidad y capacidad para gestionar entornos de cambio e incertidumbre”, sostuvo.
Una visión similar comparte Eduardo Correa, director del MBA de EAE Business School, quien considera que la credencial sigue siendo diferencial, aunque por razones distintas a las de años anteriores.
“Ya no basta con el título por sí solo. Lo que marca la diferencia es qué experiencia has vivido y cómo eso ha transformado tu perfil”, afirmó.
Según Correa, las compañías valoran cada vez más la capacidad de análisis, la visión transversal del negocio, la toma de decisiones y la adaptación al cambio. Esas competencias, sostiene, son las que terminan fortaleciendo la empleabilidad de quienes cursan un MBA.
LEA TAMBIÉN: Ranking de los mejores MBA online 2026: Descubre los top 20 según Financial Times
¿Quiénes obtienen el mayor retorno?
El retorno de inversión no es igual para todos los perfiles. De acuerdo con Cárdenas, los mayores beneficios suelen observarse en mandos medios con potencial de liderazgo y en profesionales que buscan acelerar su transición hacia posiciones ejecutivas. También identifica oportunidades relevantes para emprendedores que necesitan fortalecer capacidades estratégicas, financieras y comerciales para escalar sus negocios.
Mercedes Rojas, directora académica de la Escuela de Posgrado de la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL), señala que el perfil del estudiante de MBA se ha diversificado considerablemente en los últimos años.
Si bien siguen participando profesionales de administración, economía, finanzas e ingeniería, cada vez es más frecuente encontrar estudiantes provenientes de salud, educación, comunicaciones, derecho, arquitectura, minería y tecnología.
La académica identifica cuatro grandes grupos: quienes buscan acceder a cargos de liderazgo, emprendedores y empresarios, especialistas técnicos que requieren una visión integral del negocio y profesionales interesados en internacionalizar sus carreras.
“El MBA se percibe hoy como una herramienta para liderar procesos de transformación, innovación y crecimiento empresarial”, explicó.
La modalidad híbrida amplía el acceso
Otro de los cambios más importantes del mercado ha sido la expansión de las modalidades híbridas y virtuales.
Rojas sostiene que esta evolución ha permitido democratizar el acceso a los MBA al reducir barreras geográficas y facilitar la participación de profesionales de distintas regiones del país.
Además, ha cambiado el perfil del estudiante. Hoy participan con mayor frecuencia ejecutivos de provincias, emprendedores y profesionales que trabajan a tiempo completo y necesitan compatibilizar sus responsabilidades laborales con la formación académica.

Correa coincide en que la percepción sobre la educación híbrida ha cambiado significativamente.
“Hoy la flexibilidad ya no se ve como una renuncia, sino como una oportunidad real de acceder a formación de alto nivel sin tener que frenar la carrera profesional”, indicó.
A su juicio, la calidad ya no depende exclusivamente de la presencialidad, sino de factores como la metodología, el acompañamiento académico, la experiencia del cuerpo docente y la fortaleza de la comunidad profesional que rodea al programa.
Sectores donde el MBA sigue pesando
Entre ellas destacan servicios financieros, tecnología, consultoría, consumo masivo, retail, energía y minería. También continúan valorándolo sectores como construcción, infraestructura, agroexportación, salud y educación.
En estas actividades, la gestión estratégica, el liderazgo de equipos y la toma de decisiones complejas siguen siendo competencias altamente demandadas.
Asimismo, Rojas destaca que no solo las grandes corporaciones buscan este tipo de perfiles. Las medianas empresas muestran un creciente interés por incorporar profesionales con formación gerencial avanzada para enfrentar entornos cada vez más competitivos.
¿Cuándo deja de ser rentable?
Los especialistas coinciden en que el MBA pierde valor cuando se aborda únicamente como una credencial.
Para Correa, quienes esperan que el solo hecho de matricularse genere automáticamente un ascenso o un cambio profesional pueden terminar decepcionados.
LEA TAMBIÉN: Ciencia aplicada y analítica ganan espacio en las empresas: los perfiles más pedidos
“El MBA requiere implicación, trabajo y cierta disposición a salir de la zona de confort”, advirtió.
En ese sentido, el retorno ya no se mide únicamente en incrementos salariales. También puede reflejarse en promociones, cambios de carrera, emprendimientos, internacionalización, ampliación de redes de contacto o desarrollo de capacidades de liderazgo.
En un entorno donde la tecnología transforma constantemente las reglas del mercado laboral, los expertos consideran que el MBA sigue vigente. Sin embargo, su valor ya no reside únicamente en el diploma, sino en la capacidad del profesional para convertir ese aprendizaje en decisiones, liderazgo y adaptación frente a los desafíos de un mundo empresarial cada vez más cambiante.

Licenciado en Ciencias de la Comunicación, con especialidad en Periodismo, por la Universidad Tecnológica del Perú, con más de 12 años de experiencia en medios de comunicación. Actualmente escribo sobre política, economía y actualidad.







