
La inteligencia artificial y la automatización están cambiando la forma en que las empresas trabajan, pero no han desplazado la necesidad de profesionales capaces de gestionar personas, recursos y decisiones. De hecho, Administración se mantiene entre las carreras universitarias con mayor demanda laboral proyectada para 2026: la Encuesta de Demanda Ocupacional (EDO) del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) contempla 3,822 puestos para Gestión y Administración, solo por debajo de Sistemas y Cómputo, que registra 5,226.
¿Qué explica la vigencia de una carrera que, a primera vista, podría parecer expuesta al avance de la tecnología? Para Liliana Lazo, directora de la Carrera de Administración de la Universidad de Lima, la respuesta está en que las empresas están redefiniendo el perfil que necesitan: ya no buscan únicamente profesionales orientados a ejecutar procesos, sino personas capaces de interpretar información, liderar equipos y convertir objetivos empresariales en resultados.
La IA cambia las tareas, no la necesidad de gestionar
Lazo sostiene que la demanda responde a procesos de formalización, digitalización y expansión hacia nuevos mercados. En ese contexto, la tecnología puede automatizar actividades, pero no elimina la necesidad de definir prioridades, asignar recursos y decidir hacia dónde debe avanzar una organización.
“La IA automatiza tareas, pero no decisiones humanas. Un algoritmo puede optimizar un proceso, pero una persona tiene que definir hacia dónde va la organización”, señala. Por ello, el administrador adquiere relevancia cuando cuenta con pensamiento sistémico y crítico, capacidad para tomar decisiones de largo plazo, visión estratégica y liderazgo.
El perfil también incorpora nuevas herramientas. El análisis de datos, la inteligencia artificial y la comprensión tecnológica empiezan a combinarse con competencias como liderazgo, comunicación, resolución de problemas y adaptación al cambio.
Esta combinación permite que el administrador participe en áreas como finanzas, gestión del talento, marketing y gestión comercial, operaciones y logística internacional, innovación empresarial, transformación digital y sostenibilidad.
Para Lazo, el cambio también supone pasar de una función principalmente operativa a una de mayor incidencia en la estrategia. “El administrador ha pasado de ser quien ejecuta procesos a quien diseña, interpreta y decide sobre ellos”, afirma.
El nuevo administrador: amplitud, pero también especialización
Raúl Idrogo Valverde, docente de la carrera de Administración de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM), coincide en que el perfil profesional ha cambiado. Según explica, hace una década predominaba el administrador enfocado en trámites, control documentario y supervisión básica. Hoy se requiere un profesional capaz de interpretar información, liderar equipos y traducir objetivos estratégicos en resultados.
El especialista señala que las empresas demandan una combinación de habilidades técnicas y blandas. Entre estas últimas menciona el trabajo en equipo, la resolución de problemas y la adaptabilidad. En el plano técnico, cobran importancia el análisis de datos, las herramientas de inteligencia artificial generativa, el bilingüismo y nociones básicas de ciberseguridad.

Uno de los principales desafíos, añade, es encontrar profesionales que reúnan ambos grupos de competencias. Según la EDO 2026 citada por Idrogo, el 70% de las empresas encuestadas reportó dificultades para cubrir vacantes debido a esta doble carencia.
La tecnología, en ese sentido, no necesariamente reduce la demanda de administradores, sino que transforma sus funciones. Idrogo identifica oportunidades en análisis financiero y de gestión mediante dashboards, automatización de procesos administrativos, gestión de proyectos de transformación digital y gobernanza de datos e inteligencia artificial.
El administrador no necesita convertirse en programador o científico de datos. Sin embargo, debería manejar herramientas de análisis y visualización como Power BI o Excel avanzado, comprender los fundamentos de la IA generativa y tener conocimientos básicos de ciberseguridad y gobernanza de datos.
¿Generalista o especialista?
La amplitud de Administración también aparece como una de sus principales fortalezas. Para Idrogo, su carácter transversal permite que un profesional pueda desenvolverse en sectores como banca, retail, manufactura o servicios. Sin embargo, advierte que esa amplitud debe complementarse con una especialización en un área funcional de alta demanda.
La idea de una carrera flexible también es destacada por Justo Zaragoza, director fundador del Grupo Educación para el Futuro. A su juicio, Administración mantiene vigencia precisamente porque ofrece un abanico amplio de posibilidades de inserción laboral.
Además, observa una mayor segmentación de la carrera en programas como Administración y Marketing, Administración y Negocios Internacionales, Administración y Recursos Humanos o Administración de Negocios Digitales.
Zaragoza considera que el avance tecnológico incluso puede ampliar ese campo. Las instituciones educativas están incorporando o adecuando cursos vinculados con inteligencia artificial y ciencia de datos, modificando el perfil tradicional de la carrera.
Una carrera que busca adaptarse a los próximos años
Para quienes recién están evaluando estudiar Administración, el desafío será combinar esa formación transversal con competencias que respondan al nuevo mercado laboral. Idrogo plantea cuatro ejes: análisis de datos aplicado a la gestión, alfabetización en IA generativa y automatización, desarrollo de habilidades blandas y una especialización funcional en áreas como finanzas, gestión de proyectos o transformación digital.
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Zaragoza, por su parte, considera que el carácter generalista podría convertirse en una ventaja frente a un escenario de cambios rápidos. Según explica, cuando las transformaciones son profundas, las carreras demasiado específicas pueden enfrentar mayores riesgos de obsolescencia, mientras que las formaciones más amplias conservan espacios para adaptarse.
La demanda también se observa fuera del ámbito universitario. Idrogo recuerda que, en el ranking técnico del mismo estudio del MTPE, Gestión y Administración lidera con 6,044 puestos proyectados.

Licenciado en Ciencias de la Comunicación, con especialidad en Periodismo, por la Universidad Tecnológica del Perú, con más de 12 años de experiencia en medios de comunicación. Actualmente escribo sobre política, economía y actualidad.







