
Una de las variables que concentra las apuestas sobre el crecimiento del país es la inversión privada. Carlos Prieto, gerente del área de Estudios Económicos del Banco de Crédito del Perú (BCP), explicó que este factor es un “driver” que no tiene restricciones para seguir expandiéndose a doble dígito.
Durante la presentación del último reporte trimestral de la entidad, recordó que dicha participación empresarial alcanzó casi el 20% en el segundo trimestre.
¿Riesgos en el radar?
Prieto detalló que la inversión privada es el factor determinante que impulsa el PBI no primario y la demanda interna: está permitiendo que ambos crezcan por encima del 5% por segundo año consecutivo.
Asimismo, se detuvo a precisar alguno indicadores adelantados del tercer trimestre: el dinamismo se refleja en el crecimiento de ventas de vehículos pesados, motos, bienes de consumo duradero, importaciones de bienes de capital, consumo de cemento y crédito bancario.
Incluso resaltó que las expectativas de contratación a 12 meses en la encuesta del Banco Central se encuentran en sus máximos históricos.
Sin embargo, a pesar de su buen desempeño, la inversión privada “siempre tendrá riesgos”, mencionó.
“Me quedo con el mensaje de que actualmente, con un precio del cobre máximo y con un superávit tan grande de cuenta corriente no existen restricciones [para crecer]. Aun así, ¿cuáles pueden ser algunos riesgos? De repente, que toda esta inversión en IA y en data center por una mayor demanda de cobre, ese ímpetu de inversión, tenga una caída importante y eso lleve también a una caída del precio del cobre", dijo Prieto para Gestión.
“Pero ahora hay que aprovechar los vientos a favor. Si no lo hacemos, otra vez nos van a ganar Chile y Argentina”, acotó.

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Minería: destrabe de megaproyectos paralizados
Aunque la inversión privada viene creciendo apoyada por la construcción de Tía María y la inversión no residencial, Prieto fue enfático al expresar que se requiere movilizar la lista de proyectos que llevan años paralizados, como el proyecto Conga en Cajamarca.
Destacó que los anuncios mineros en Chile y Argentina rondan los US$ 30,000 millones, en comparación con los US$ 20,000 millones de Perú; pero si se reactiva Cajamarca, Perú superaría a ambos países.
Creyó conveniente que, por parte del Estado, se elimine la “asfixia burocrática”. Para él es medular que se ataque la tramitología excesiva que retrasa la ejecución del capital privado. Mostró como evidencia que un permiso de construcción en Perú toma 180 días, frente a 1 día en economías eficientes.
También refirió que registrar una empresa requiere entre 31 y 51 días, frente a 3 días en países eficientes.
Adicional a ello, se deben evaluar medidas de fomento a la inversión comparables a las aprobadas en países como Chile, entre las que destacan la agilización de permisos mineros, esquemas de invariabilidad tributaria y la revisión de la tasa del impuesto a la renta corporativo.








