
En los primeros días del nuevo Gobierno en Perú ya hay algunos anuncios para el corto plazo, dichos durante el mensaje a la nación y la reciente primera sesión del Consejo de Ministros. En este contexto, Gestión conversó con Renzo Merino, vicepresidente del Grupo de Riesgo Soberano de Moody’s, para saber cómo ve la calificadora de riesgos el “arranque” del próximo quinquenio.
¿Cuál es su análisis sobre lo mencionado por la presidenta Keiko Fujimori durante su mensaje a la nación?
El discurso presentó algunas propuestas que están alineadas con las que fueron prioritarias durante la campaña electoral, como la lucha contra la inseguridad. [Se mencionaron] otros puntos urgentes como la preparación ante un fenómeno de El Niño que podría ser fuerte […] Sumado a ello, se puso sobre la mesa el tema de la disciplina fiscal como objetivo de la administración. Eso lo apreciamos porque apoya uno de los temas que ha sido importante para el perfil crediticio del soberano: el manejo fiscal prudente a lo largo del tiempo.
Es verdad que también se anunciaron propuestas que pueden repercutir sobre el gasto del Gobierno, pero creo que lo importante será ver cómo se desarrollan en adelante. […] Dado el espacio fiscal, que dan las reglas fiscales en la actualidad, no hay mucho espacio para poder implementar todas las medidas a la vez.
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Un tema que Moody’s ha contemplado en su análisis como una debilidad institucional es la capacidad del Estado de ejecutar sus políticas…
Sí, de desarrollar sus políticas, no solamente a nivel de Gobierno central, sino en coordinación con los gobiernos locales. Entonces, un fortalecimiento a ello sería importante desde la perspectiva institucional y cómo lo valoramos dentro del perfil del crediticio […].
Cuando tenemos todos estos temas en conjunto como enfrentar El Niño de manera urgente u otras acciones que tomarán más tiempo, mejorar la calidad del gasto es importante.
Si el Gobierno decide cambiar las reglas fiscales, ¿cómo lo tomaría Moody’s?
En el contexto regional, sobre todo a partir de la pandemia, hemos visto que en muchos países ha habido cambios a las reglas fiscales. En el caso de Perú, más allá de ciertos momentos donde se tuvo que flexibilizar […] se han cumplido a grandes rasgos las reglas fiscales, aunque con ciertas excepciones en los últimos años.
Pero, lo principal para nosotros no es tanto cuáles son las reglas en sí, sino cuál es el resultado con el cumplimiento de estas reglas. En el caso del país, lo que vemos es que el marco fiscal ha conllevado que las métricas de deuda del Gobierno sean mucho más sanas que la mayoría de sus pares de calificación Baa.
La pregunta que creo será el debate en adelante, no solo para el Gobierno, sino para los técnicos, incluidos el Consejo Fiscal, es cuál debe ser el gran objetivo de las reglas fiscales.

¿Qué quiere decir con ello?
Si se cumplen las metas de déficit hacia adelante, lo que probablemente ocurra es que la carga de la deuda, entendiendo que las previsiones de crecimiento hacia los próximos años deberían ser algo mejor a lo que hemos observado en la última década, estaría cayendo. Eso es positivo porque le da espacio al país para responder a choques.
Pero, planteo preguntas abiertas: ¿el objetivo de las reglas fiscales debe ser mantener una carga de deuda en niveles favorables, pero que le dé espacio al Gobierno para invertir en infraestructura u otras necesidades que tiene la población? O, ¿se deben mantener déficits relativamente bajos que conlleven una carga de deuda estable o en caída que también dé espacio para ir alimentando nuevamente los fondos de estabilización y de ahorro que tiene el Estado?
Pero, desde la perspectiva de la calificadora, nosotros somos agnósticos sobre qué regla fiscal tienen los países, pero sí nos enfocamos en el resultado de los marcos fiscales y el cumplimiento que se le da.

Pedido de facultades del Gobierno de Fujimori
El Gobierno ya prepara el pedido de facultades legislativas que contemplará medidas tributarias y laborales.
En el caso de Perú, algo que hemos tratado de resaltar en el último tiempo es que, si no hay mayores reformas económicas que atiendan estos desafíos estructurales que han afectado el crecimiento, eso limita las posibles mejoras de la perspectiva crediticia.
Por ejemplo, el tema de la política laboral es importante porque puede beneficiar el potencial económico y la potencialidad del recaudo del Gobierno.
[...] Para aumentar los ingresos de un gobierno, las autoridades pueden buscar que una economía crezca más rápido y, como medida estructural, que sea más productiva, ampliando la base tributaria. O, puede simplemente aumentar las tasas. Pero, en el caso del Perú, con el nivel de informalidad y evasión que existe, hay más espacio para ampliar la base que cambiar tasas.
Otro tema de las facultades es el fast track regulatorio. ¿Cuán necesario es reducir plazos y procesos?
Si uno observa las diferentes métricas de organismos internacionales que miden aspectos del ambiente de negocios en los diferentes países, este tema, la famosa tramitología, es relevante y hasta cierto punto, en términos comparativos, puede ser una limitante a la inversión.
Entonces, sí es importante que haya una revisión de las normas que existen en el país, de la tramitología. Esto, dentro de un contexto donde se ayuda a dar más predictibilidad a los inversionistas cuando planifican sus inversiones de largo plazo. Entonces, creo que sí es importante que se analice bien cuáles pueden ser las repercusiones de cambios en regulaciones.
Antes del cambio de Gobierno, también vimos que el Congreso, por su cuenta, hizo ciertos ajustes [a normativas]. Habrá que ver qué cosa implica esto para los temas de contratos y los posibles incentivos o desincentivos para la inversión en adelante.
Como parte del proyecto de ley, también se preparan acciones contra la inseguridad ciudadana. ¿Cómo le preocupa hoy la criminalidad a la calificadora?
Nosotros consideramos el tema de la inseguridad dentro de los riesgos sociales que enfrentan los diferentes emisores. Este es un tema importante en el caso del Perú, que alimenta también la conflictividad social y el riesgo político que está dentro del análisis del perfil crediticio soberano.
La inseguridad, hemos visto en otros países, puede afectar las dinámicas de crecimiento. Además, cuando se desborda, puede limitar la capacidad del Estado y tener una influencia importante sobre las proyecciones.
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Crecimiento del Perú: ¿podría alcanzarse el 6%?
La presidenta ha subrayado que el país crecería entre 5% y 6% el próximo año. ¿Desde Moody’s lo ven posible?
Para este 2026, todavía tenemos una previsión cercana al 3%, pero viendo las dinámicas, con los números que se han visto en la primera mitad del año, es posible que haya una revisión del crecimiento a una tasa más cercana al 3.5% [...]. Para el próximo año teníamos una previsión de crecimiento que podría ser un poco mejor, más cercana al 3.5%.
Dicho esto, [crecer más] dependerá de cómo le vaya a la inversión. Los ciclos de expansión del Perú, donde ha superado el 4%, se han dado cuando había ciertos vientos de cola, sobre todo por [altos] precios de materia prima, pero quizás el principal factor que sostenía estos resultados era la inversión privada.
Cómo la política del país afecta la confianza de los inversionistas es importante para que haya aún más inversión. También está el tema del destrabe de los grandes proyectos, ya sean de mineros o de infraestructura. Se suma la revisión del marco regulatorio y lo que esto puede implicar en las inversiones hacia adelante.
[...] Pero hay que tener en cuenta que el próximo año las dinámicas de crecimiento se pueden ver influenciadas por el tema del fenómeno de El Niño. Hay riesgos.
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Calificación de Perú: ¿qué se espera ahora?
¿Cuál es el proceso o los tiempos que sigue Moody’s para revisar la calificación?
Desde hace un par de años nos movimos a un proceso donde hay dos revisiones cada año para cada gobierno soberano. La última [en Perú] de este año se dio en marzo, entonces tenemos hasta septiembre básicamente para la próxima revisión de comité. Teniendo en cuenta que nuestra última acción de calificación se dio en el 2024, ya han pasado casi dos años.
Entonces, creo que con el cambio de Gobierno esto va a ser una oportunidad para nosotros para revisar el escenario base de Perú y lo que implica esto para la calificación de Baa1 con perspectiva estable.

¿Cómo se ve hoy la calificación y perspectiva del Perú?
De momento, en el contexto de las elecciones y lo que estamos observando en el reciente inicio del nuevo Gobierno, las perspectivas para Perú van en línea con la perspectiva estable que mantenemos, donde creemos que la prudencia fiscal se va a mantener [...].
En el 2021, tenía una calificación de A3, pero el punto débil que tenía respecto a sus pares en esa categoría era más de índole institucional. El manejo macroeconómico es muy fuerte y está alineado con una calificación A, pero el problema del país han sido las debilidades en el marco institucional e instituciones relacionadas al tema político. La implementación y desarrollo de políticas, la corrupción, el tema del respeto de la ley, la fortaleza del Poder Judicial, y otros, son las tareas pendientes para que Perú apunte a más.

Editora de Economía y coordinadora de ESG del diario Gestión. Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Con casi 10 años de experiencia profesional en el rubro.







