El Perú enfrenta un déficit cercano a 1.9 millones de viviendas, mientras la oferta anual llega como máximo a unas 50,000 unidades. Frente a esta brecha, el sector inmobiliario pone sobre la mesa cambios en el rol del Estado: no como constructor, sino como facilitador del financiamiento y de las condiciones de infraestructura necesarias para que se desarrollen nuevos proyectos.
La discusión tomó como referencia la experiencia de Colombia durante el NEXO Summit 2026, organizado por la Confederación de Desarrolladores Inmobiliarios del Perú (CODIP), que reunió a más de 200 empresas del sector en Lima. Jonathan Malagón, economista y exministro de Vivienda de Colombia, expuso cómo ese país llegó a generar una demanda de alrededor de 250,000 viviendas al año, frente al máximo de 50,000 registrado en Perú, según explicó a Gestión Ana Cecilia Gálvez, gerente general de CODIP.
Para Gálvez, una de las diferencias estuvo en que Colombia articuló al Ministerio de Vivienda con el Ministerio de Economía y pasó a considerar los recursos destinados a vivienda —incluidos los subsidios— como una herramienta para generar acceso a vivienda asequible y movilizar el mercado.

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¿Qué plantea CODIP para ampliar el financiamiento?
Uno de los mecanismos que el gremio considera aplicable al Perú es una mayor participación del Estado en la estructura de financiamiento hipotecario, mediante fondos de garantía.
La propuesta apunta a que una garantía estatal permita a los bancos prestar a personas que actualmente no podrían acceder a un crédito hipotecario por falta de respaldo suficiente. De esta manera, el Estado no asumiría la construcción de las viviendas, sino que ayudaría a reducir una de las barreras de acceso al financiamiento.
“No me refiero para nada a un Estado constructor, me refiero a un Estado que dé condiciones para que el financiamiento exista”, señaló Gálvez a Gestión.
La ejecutiva explicó que este mecanismo podría permitir que una familia acceda a un crédito hipotecario con una tasa de alrededor de 8% o 9%, en lugar de recurrir a un crédito de consumo cuyo costo puede llegar a 70% anual o más.
La experiencia colombiana expuesta en el encuentro también incluyó una mayor participación de entidades financieras en el mercado hipotecario, más allá de los bancos, con la incorporación de cooperativas, cajas y otras instituciones financieras.
Para CODIP, otro elemento relevante es la predictibilidad de los subsidios. Gálvez señaló que Colombia estableció un presupuesto para varios años, lo que permitió a los desarrolladores contar con mayor certeza sobre la disponibilidad futura de recursos para proyectos habitacionales.
El planteamiento resulta relevante para proyectos de vivienda de interés social y desarrollos de mayor escala, cuyo horizonte de ejecución supera el período de un presupuesto anual.

¿Por qué el agua y saneamiento también frenan el desarrollo inmobiliario?
El segundo cuello de botella identificado por CODIP está en la infraestructura. Durante el NEXO Summit se presentó un estudio sobre agua y saneamiento que, según Gálvez, evidenció una limitación de la actual normativa: el Estado puede intervenir para cerrar brechas existentes, pero no necesariamente para anticipar infraestructura destinada a atender una demanda futura.
El problema tiene una consecuencia directa sobre el mercado inmobiliario: sin infraestructura de agua y saneamiento que acompañe el crecimiento esperado de las ciudades, se limita la posibilidad de generar suelo urbano y desarrollar nuevos proyectos.
“Necesitamos que le permita cerrar brechas potenciales para generar suelo urbano y generar ciudad”, sostuvo Gálvez.
El planteamiento formó parte de uno de los ejes centrales del encuentro. Según CODIP, pasar de un esquema reactivo a uno preventivo permitiría reducir costos y tiempos de conexión y acelerar el cierre de las brechas de agua y vivienda.
José Espantoso, presidente de CODIP, también sostuvo que el desafío requiere un esfuerzo conjunto entre el sector privado, el Congreso y el Ministerio de Vivienda, con infraestructura matriz de agua y saneamiento bajo reglas claras y predecibles.
¿Qué busca dejar el NEXO Summit?
Más que trasladar directamente el modelo colombiano al Perú, Gálvez señaló que la experiencia expuesta por Malagón abrió espacio para discutir cambios normativos y de política pública. Durante el propio evento, funcionarios y representantes del sector privado intercambiaron propuestas sobre cómo abordar las brechas de vivienda y financiamiento.
Desde la perspectiva de CODIP, dos planteamientos concentran las posibilidades de avanzar: un Estado que participe en las condiciones de financiamiento mediante mecanismos como fondos de garantía y una normativa que permita anticipar las necesidades de infraestructura de agua y saneamiento.

En la clausura del NEXO Summit, el ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Mauricio Arnillas Gonzales, destacó el papel del sector inmobiliario en el desarrollo del país y señaló que la innovación, la sostenibilidad y el trabajo conjunto entre el Estado y el sector privado pueden contribuir a ampliar la oferta habitacional formal.







