
El ecosistema de startups en Perú muestra señales de recuperación luego de dos años marcados por una mayor cautela de los inversionistas. Durante el 2025, las startups peruanas captaron US$ 76.5 millones, un incremento frente a los US$ 47 millones registrados en el año previo, según la Asociación Peruana de Capital Semilla y Emprendedor (PECAP). Sin embargo, este aumento del monto total financiado no significa necesariamente un resultado positivo, ya que la mayor parte de los recursos correspondió a deuda.
Al respecto, Joseph Luján, coordinador general de EQUIPU - Red de Innovación y Emprendimiento de la PUCP, refirió que hoy en día sigue habiendo mucha aversión al riesgo para invertir en estos negocios, es decir, que si bien están levantando más capital, más del 70% es a modo de deuda.
Asimismo, comentó que actualmente en el Perú se crean cerca de 200,000 startups al año, no obstante, solo una de cada diez logra mantenerse en el mercado y apenas el 12% alcanza un nivel de consolidación y reconocimiento dentro de su industria, según data de Startup Blink.
Este escenario se debe, en gran parte, a que el ecosistema peruano aún no está bien preparado, existe una falta de herramientas y acompañamiento por parte de las incubadoras y aceleradoras hacia los emprendimientos.

Las verticales más atractivas para invertir
Michell Anyosa, consultor en Young Water Solutions, mencionó que las cuatro verticales de negocio más invertibles en nuestro país son fintech (relacionado al sector financiero, agritech / foodtech (relacionado al sector agro y de alimentos), healthtech (relacionado al sector salud) y edtech (relacionado al educación).
De acuerdo con el reporte de PECAP 2025, el sector fintech captó 76.9% del total de la inversión en startups peruanas, seguido por proptech, con 19.9%. Esto confirma el peso que mantienen los servicios financieros digitales dentro del mercado local de capital emprendedor.
“Luego de las fintechs, vemos como las verticales de proptech, vinculadas al sector inmobiliario y de las raíces; y edtech se vienen asomando, aunque muy por detrás todavía”, dijo Anyosa.
- LEA TAMBIÉN: Cinepapaya, Joinnus y Adondevivir: inicios de startups en Perú y escollos, ¿viene Unicornio?
Tres mercados extranjeros en la mira
Joseph Luján indicó que existen tres mercados principales que resultan atractivos para las startups peruanas que están pensando en internacionalizarse, estos son Chile, Colombia y México.
Chile es considerado uno de los destinos más amigables, ya que cuenta con el programa Startup Chile (similar a Startup Perú), el cual ofrece fondos no reembolsables que permiten a las startups peruanas postular, obtener un presupuesto asignado y probar el mercado chileno durante unos meses.
Además, este ecosistema permite una mayor apertura y receptividad en la comunicación corporativa, destacó Luján.

Le sigue Colombia, que aunque carece de programas de soft landing como los de Chile, es muy atractivo por sus grandes eventos de convocatoria y networking, tales como el Colombia Tech Week y el Go Fest.
Asimismo, “ofrece una ventaja en su integración empresarial, ya que al constituir una empresa allí, esta se asocia automáticamente a una cámara de comercio, facilitando el acceso a una comunidad y apoyo local”, mencionó el ejecutivo.
Finalmente, está México, que si bien es uno de los ecosistemas principales de la región, sus programas de soft landing se han reducido, lo cual sumado a la alta burocracia en los procesos de tramitología y permisos operativos, puede resultar ser un mercado vertiginoso para algunas startups.
Aspectos que deben tener en cuenta las firmas locales
Michell Anyosa señaló que las startups peruanas que deciden internacionalizarse a mercados como Chile, Colombia y México deben tener en cuenta tres factores principales: plazos de legalización, factores culturales y gestión de equipos.
“En Perú, sacar una empresa puede durar entre tres a cuatro semanas. En Chile este proceso toma entre dos a 12 días, mientras que en Colombia, puede demorarse de tres a cuatro semanas. No obstante, en México, que es un mercado muy burocratico, puede tomar un mínimo de seis meses”, resaltó el experto.
En tercer lugar, está la capacidad de gestionar equipos a distancia o de trasladar personal, ya que estos requieren evaluar una serie de aspectos logísticos y de presupuesto.
“Se debe evaluar financieramente si es más viable trasladar al personal peruano para que eche raíces en el nuevo país o contratar talento local directamente en el extranjero bajo un esquema de gestión por resultados”, concluyó Michell Anyosa.

Licenciado en Comunicación y Periodismo en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC). Con más de 7 años de experiencia en prensa escrita y digital. Actualmente, se desempeña como redactor en Diario Gestión.







