
Un ingrediente que se ha convertido en un infaltable de la cocina peruana es, sin duda, la salsa de soya, conocida popularmente como sillao. Con casi 70 años de presencia en el mercado, Kikko se ha consolidado como una de las principales marcas de esta categoría. La marca, elaborada por la peruana Kikko Corporation, registra una participación de 42% a nivel nacional y 52% en Lima. Ahora, la compañía prepara una nueva etapa de expansión, que contempla el ingreso a nuevas categorías. ¿Qué novedades alista Kikko para los próximos meses?
César Valenzuela, gerente de operaciones de Kikko Corporation, contó a Gestión que el primer semestre estuvo marcado por una desaceleración del mercado. “El primer semestre realmente ha sido bastante duro. Todo el tema político que hemos tenido ha complicado las posibilidades de crecer al ritmo que hubiéramos querido. Pero, de todas maneras, estamos creciendo. Hemos notado ahora, a partir de julio, una mejora en el mercado”, señaló tras su participación en Expoalimentaria 2026, organizada por ADEX.
En detalle, el directivo señaló que el crecimiento de la compañía durante el primer semestre fue menor a un dígito. “Empezó bien en los primeros meses, pero después se nos complicó. No solo a nosotros, a todos. Se nos vino una frenada”, comentó. Pese a este escenario, Valenzuela mantiene una perspectiva positiva para el cierre del año y espera que Kikko alcance un crecimiento superior al 5%.
Kikko Corporation también representa a Kikkoman en el mercado peruano. “Nosotros producimos la marca Kikko y somos representantes de Kikkoman. Kikkoman se importa desde Brasil, mientras que Kikko, en todas sus presentaciones, la producimos localmente”, remarcó.
En paralelo, alrededor del 14% de sus productos se destina al mercado externo, con presencia en Estados Unidos, Chile, Japón, Bolivia, Argentina y Ecuador. En Europa, cuenta con distribuidores en España e Italia, desde donde atiende otros mercados de la región.

Kikko y su incursión al mundo del vinagre
Kikko Corporation cuenta con una planta de producción en Ate, donde viene realizando inversiones orientadas a mejorar la eficiencia de sus procesos. “Tenemos más de 5,000 metros cuadrados de terreno, pero aprovechamos al máximo los aires para poder producir más. Estamos dentro de la capacidad instalada. No tenemos ningún problema para crecer, pero siempre estamos haciendo inversiones para mejorar nuestro proceso productivo, para hacerlo más eficiente”, señaló Valenzuela.
En esa línea, las inversiones están enfocadas principalmente en la modernización de maquinaria y la ampliación de las salas de proceso. Para este año, Kikko prevé destinar entre US$ 1.5 millones y US$ 2 millones a estos proyectos. “El mercado externo nos obliga a competir directamente con otras marcas de clase mundial, como Kikkoman mismo de afuera”, explicó.
El fortalecimiento de la capacidad productiva acompaña, además, la estrategia de la compañía para ampliar su portafolio. Kikko prepara el ingreso a nuevas categorías con vinagre blanco, vinagre tinto y de manzana, además de salsa de ostras y ajonjolí. “Estos productos deben comenzar a salir hacia fines de año, aunque su lanzamiento dependerá del cronograma de inversiones de la compañía y de la evolución del entorno”, arguyó.
La expansión se realizará bajo la misma marca Kikko y responde a la necesidad de diversificar la oferta para sostener el crecimiento. “Como toda empresa peruana que quiere crecer, uno tiene que siempre ampliar el portafolio”, reiteró. Esta estrategia se desarrolla en un mercado que mantiene un crecimiento de un dígito. “Lo bueno es que la salsa de soya o sillao, como lo conocemos, va creciendo a un ritmo de 7% y 8% por año en el Perú”, afirmó.
A la par de la ampliación de su portafolio, la compañía busca fortalecer su presencia en provincias y continuar expandiendo sus exportaciones. Actualmente, Kikko exporta salsa de soya y otras variedades, entre ellas salsa mensí, salsa de ajo y kion, shoyu concentrado y salsa wantan.
En cuanto a sus planes de expansión internacional, Valenzuela expresó que la compañía evalúa oportunidades en nuevos mercados. “Nos interesan todos los países a los cuales pudiéramos entrar porque tenemos las certificaciones suficientes”, comentó.
En esa línea, destacó la experiencia de Kikko en mercados como Japón, Estados Unidos y la Comunidad Económica Europea como parte del respaldo para continuar explorando destinos. “Llegar a estos mercados significa que el producto que tenemos ha sido catalogado, analizado y tenemos esa garantía como para entrar a cualquier otro país del mundo sin ningún problema”, sostuvo.
Chile, actualmente, concentra el mayor peso entre los destinos de exportación de Kikko, seguido por Estados Unidos. “Nuestros productos es altamente demandados por restaurantes chilenos e incluso hemos llegado hasta Punta Arenas”, manifestó.
Claves
- Canales: El directivo comentó que, en el canal moderno, el formato de medio litro es el más vendido. En el canal tradicional, en cambio, tienen mayor demanda las presentaciones pequeñas, como el sillao de 85 mililitros y de 180 mililitros, debido a sus precios competitivos.
- Nuevo formato: Kikko acaba de lanzar un sillao premium en sachet y otro de 350 mililitros, pensado principalmente para el canal moderno y con potencial para competir en mercados internacionales. El producto lleva aproximadamente un mes en el mercado.
- Practicidad: Según contó, la presentación en sachet responde principalmente a una búsqueda de mayor practicidad, ya que permite llevar el producto con facilidad. La expectativa es que este formato gane espacio por esta característica.
- Mercados y usos: El directivo puso como ejemplo a Chile, donde los consumidores pueden comprar comida preparada y acompañarla con su sachet de sillao. En cuanto a las presentaciones de mayor tamaño, señaló que están dirigidas principalmente a hoteles, restaurantes y empresas mineras.

Licenciada en Periodismo por la Universidad Jaime Bausate y Meza con 20 años de experiencia profesional. Laboró en medios de comunicación como TV Perú y Perú21. También ejerció en gremios como la SNMPE y SNI. Desde el 2016, es parte del diario Gestión.






