
En siete años de operación, la cevichería peruana S’Concha pasó de un pequeño local en Surquillo a consolidar seis establecimientos en Lima, con un crecimiento anual de entre 12% y 15%. Bajo la visión de su dueño, Cristhian Cuadros, la marca revaloriza el sabor de carretilla con una propuesta definida como “calle, pero elegante”, enfocada en la experiencia en salón. De cara al 2026, alista nuevas aperturas en la capital, profundizar su modelo de franquicias y evalúa oportunidades en provincias y en el extranjero. ¿Hasta dónde puede escalar S’Concha en un mercado gastronómico cada vez más competitivo?
El crecimiento de S’Concha se dio de manera escalonada, acompañando la demanda que fue generando su primer local en Surquillo, inaugurado en 2018. La constante afluencia de público —“Surquillo siempre ha estado colapsado de gente”, señala su fundador— impulsó la apertura de un segundo punto en Surco en 2021, al que se sumaron Lince en 2022 y posteriormente Miraflores, este último con una propuesta que incorporó atención nocturna.
En 2025, la cadena dio un giro estratégico al adoptar el modelo de franquicias, con dos aperturas: San Miguel (Escardó), que alcanzó rentabilidad desde el segundo mes, y Callao (La Perla), un local de mayor formato ubicado en el malecón. Con estas incorporaciones, la marca llegó a seis locales en Lima, sentando las bases de una hoja de ruta 2026 que marca su siguiente etapa de crecimiento.

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Franquicias como eje del plan 2026: fortalecer presencia en Lima
Las franquicias se han convertido en el eje del plan 2026 de S’Concha, tras los resultados obtenidos con las aperturas de San Miguel y Callao en 2025. La estrategia apunta ahora a reforzar la presencia en Lima con una o dos nuevas aperturas, priorizando distritos como La Molina y Los Olivos, aunque con cautela ante el contexto de inseguridad. “Seguir franquiciando bajo manuales y orden”, resume Cristhian Cuadros, al detallar una hoja de ruta que proyecta un tope de 10 locales en Perú.
En términos financieros, se contempla una inversión promedio de alrededor de S/250.000 por local bien implementado, además del uso de marca valorizado en US$30.000. En paralelo, en Surquillo se prevé una inversión adicional de S/100.000 para ampliar capacidad con un segundo nivel y terraza. El foco para 2026 es sostener un crecimiento cercano al 15% anual, consolidar operaciones existentes y preparar el terreno para una expansión futura más amplia. “Queremos que el crecimiento sea real y sostenible, con socios que entiendan la marca”, señala Cuadros.

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Expansión al extranjero y mirada a provincias
En el frente internacional, S’Concha ha comenzado a dar pasos exploratorios con una mirada de mediano plazo. La marca mantiene conversaciones en Chile y evalúa una entrada a Estados Unidos mediante un formato de barras, una alternativa que permitiría testear el concepto fuera del país con menor complejidad operativa. “El sueño a futuro es llevar S’Concha al extranjero”, señala Cuadros, quien adelanta que tiene un viaje pendiente a Estados Unidos para analizar esta posibilidad. La internacionalización, subraya, responde a una evaluación cuidadosa del encaje del concepto en nuevos mercados.
En paralelo, la mirada a provincias gana espacio dentro de la hoja de ruta de crecimiento. La marca ha recibido interés desde el norte del país, así como desde Cajamarca, Iquitos y Arequipa, ciudades que aparecen en el radar para un eventual desembarco, principalmente bajo el modelo de franquicias. “Nos han buscado de provincias”, comenta el empresario, al explicar que la expansión regional se evaluará con cautela, considerando variables como seguridad, demanda y socios locales.
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Canales de venta
En cuanto a canales de venta, S’Concha mantiene una estrategia claramente orientada al consumo en salón, que concentra entre 90% y 95% de las ventas totales. La experiencia en mesa es el eje del modelo operativo, coherente con una propuesta que prioriza el ambiente, el servicio y la interacción directa con el cliente. “La experiencia hoy es 50/50 con la comida”, explica el dueño, al subrayar que el valor percibido va más allá del plato y se construye en el espacio físico del restaurante.
El delivery cumple un rol complementario y selectivo. La marca opera un canal propio vía WhatsApp, que el fundador considera el más eficiente, y trabaja además con plataformas como Rappi y PedidosYa, dependiendo del distrito. Con un ticket promedio que oscila entre S/60 y S/80, S’Concha apuesta por fortalecer el salón como principal motor de ingresos, mientras utiliza el delivery como soporte táctico en su crecimiento.
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Profesionalización del equipo interno
La profesionalización del equipo interno aparece como una prioridad para sostener el crecimiento que ha proyectado la marca. “Queremos solidificar el equipo, que son los trabajadores”, señala Cuadros, al subrayar que la expansión debe ir acompañada de procesos, estructura y socios alineados al concepto. Esta mirada se complementa con una novedad operativa: el avance hacia manuales y estandarización para el modelo de franquicias, clave para replicar la experiencia sin perder identidad. Con inversión medida, foco en rentabilidad y un equipo fortalecido, S’Concha busca asegurar que su siguiente etapa de crecimiento sea real y sostenible.
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Periodista. Hoy escribo para la sección negocios en el diario Gestión del Grupo El Comercio. Antes en RPP Noticias, diario El Comercio y La República.








