
El peruano tiene una característica que lo distingue de otros consumidores de la región: su afición por el arroz. De acuerdo con datos del INEI, el consumo de arroz en Perú se mantiene en niveles elevados, con 74 kg per cápita al año en 2026. En este mercado, uno de los principales actores es Productos Faraón, la segunda marca individual de arroz más grande del país, solo superada por el portafolio de Costeño Alimentos (grupo Camil). En un mercado de alto consumo, ¿cuáles son los planes de Faraón para seguir creciendo y, al mismo tiempo, diversificar su portafolio más allá del arroz?
Tomás Padilla, CEO de Productos Faraón, señaló a Gestión que en el primer semestre de 2026 la compañía registró un crecimiento promedio de 8% en sus ventas, en línea con la evolución positiva que la marca ha mostrado en los últimos años. “Hay años que hemos tenido un crecimiento de 10%, otros de 15%. En esta primera mitad del año estamos creciendo a tasas de un dígito”, comentó.
Uno de los factores detrás de este resultado es la preferencia del consumidor por las características del producto y la consistencia de su calidad. “La preferencia es principalmente por el consumidor que le sigue gustando la promesa que tiene la marca, que es un arroz que se granea, tampoco se masacotea, que sirve para recalentar, da buen rendimiento y sabor”, sostuvo.
Esta propuesta, explicó, se ha construido a lo largo de los más de 20 años que lleva la marca en el mercado y se sustenta en un proceso que busca mantener un estándar de calidad desde el campo hasta la planta. En esta última, la compañía recibe el arroz con cáscara proveniente de agricultores locales y desarrolla las distintas etapas de procesamiento, que incluyen el secado industrial para reducir la humedad del grano, el descascarado, blanqueo y pulido, así como la clasificación por tamaño y la selección láser para retirar los granos defectuosos. “Por último, el arroz es empacado en distintas presentaciones comerciales”, contó.
Para ello, la compañía trabaja con agricultores en un contexto marcado por el minifundio, donde las extensiones de cultivo pueden ser de una, cinco o 20 hectáreas. Esta característica implica organizar el trabajo de acuerdo con las distintas variedades de arroz, debido a que cada una tiene un comportamiento diferente durante la preparación.
A esta preferencia se suma, según el ejecutivo, una mayor apuesta por el arroz nacional frente al importado.
Este comportamiento de la demanda acompaña la expansión geográfica de Productos Faraón, que mantiene una presencia consolidada en Lima y ha avanzado hacia otras ciudades. Actualmente, la compañía está presente en Arequipa, Tacna y Cusco, así como en Piura, Chiclayo, Chimbote y Trujillo.
En cuanto a los canales, el mercado tradicional continúa siendo un espacio central para la compañía. “Hace más o menos 15 años que entramos a los supermercados”, comentó. Actualmente, ambos canales tienen una participación similar en las ventas de la compañía, con una distribución que fluctúa alrededor del 50% para cada uno. “No nos centramos en un solo mercado”, arguyó.

¿Diversificación en el mercado de arroz o cambio en presentaciones?
Paralelamente y como parte de su estrategia de crecimiento, Productos Faraón viene ampliando su portafolio de arroz en función de las nuevas necesidades y preferencias del consumidor. “Por ejemplo, tenemos arroces para chifas, arroces para menús, arroces gourmet, entre otros. Estamos en el proceso de diversificar nuestro producto estrella para llegar a todo tipo de consumidores”, expresó el CEO.
Esta diversificación también apunta a la categoría de productos saludables. En detalle, la empresa ya comercializa arroz integral, vinculada a la tendencia de una alimentación con mayor contenido de fibra. Con respecto al corto plazo, Faraón prepara nuevas presentaciones y formatos más pequeños, con el objetivo de ampliar el consumo de arroz embolsado. Actualmente, la mayor parte del consumo en el país todavía se realiza a granel. “El Perú consume mayormente a granel, estaría en los más del 80%”, indicó.
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Frente a ello, la compañía busca avanzar hacia formatos que permitan una mejor conservación del producto y preserven sus condiciones de calidad e inocuidad. “Presentaciones más pequeñas y, sobre todo, que conserven mejor el producto, que no tenga contaminaciones, así puede durar mucho más en el tiempo y se preserva, sobre todo, la calidad del grano”, explicó.
La apuesta contempla formatos de 500 gramos, 750 gramos y cinco kilos, con un mayor énfasis en presentaciones de hasta 10 kilos. Actualmente, el arroz embolsado en formatos pequeños representa alrededor del 25% de las ventas de la compañía.
La nueva etapa también contempla una inversión en tecnología para el proceso y empaque. ¿Cuándo estarán en el mercado estas innovaciones? Padilla adelantó que estas nuevas presentaciones llegarían al mercado hacia finales de año. “Ya tenemos instalada nuestra planta de proceso”, comentó.
Para este desarrollo, la empresa está destinando alrededor de US$ 1.5 millones, inversión que estará enfocada en la incorporación de nueva tecnología. “Estamos invirtiendo en tecnología para llevar al mercado un arroz con mejor fibra y mejores componentes, además de desarrollar presentaciones más pequeñas”, manifestó.
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Menestras y los nuevos productos a los que apunta
La diversificación de Productos Faraón no se limita al arroz. La compañía también participa en la categoría de menestras, donde comercializa lentejas, pallares, garbanzos, arvejas y distintas variedades de frijoles. “Trabajamos tanto con productos nacionales como importados”, alegó.
En esta categoría, la compañía también prepara nuevas presentaciones, con una apuesta por formatos pequeños, que estarían disponibles hacia finales de este año.
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La estrategia de diversificación también contempla ampliar el portafolio de Faraón hacia otras categorías de alimentos de consumo masivo. Entre las categorías que la compañía analiza se encuentran las harinas especiales, como la harina de arroz, además de pastas y aceites, aunque estas incorporaciones todavía se encuentran en proceso de evaluación.
El ingreso a estas nuevas categorías está previsto para 2027, con una expectativa de lanzamiento durante el primer semestre de ese año. “La decisión responde a la búsqueda de nuevas oportunidades dentro del consumo masivo y a la demanda de los consumidores, por lo que siempre estamos buscando alternativas de negocios de consumo masivo”, anotó.

¿Nueva planta de Productos Faraón?
Una de las principales preocupaciones para la empresa está relacionada con el impacto de Fenómeno El Niño en la producción de los agricultores que la abastecen. En Lambayeque, en particular, Padilla señaló que uno de los principales riesgos asociados a este evento climático es la aparición de plagas como la sogata y la hoja blanca.
Ante a este escenario, la empresa viene tomando previsiones para asegurar el abastecimiento y atender la demanda. “Sí estamos previniendo y, en caso de los volúmenes, estamos tratando de tener más producto en stock para sostener la demanda de nuestro mercado”, adelantó.
La compañía trabaja con una red de más de 1,000 agricultores y se abastece de distintas zonas de la costa y la selva. Entre ellas se encuentran Lambayeque, Sullana y Piura, además de Tumbes y el valle de Jequetepeque. También obtiene parte de su materia prima de Jaén y Bagua, así como de Nueva Cajamarca, en el Alto Mayo. “Hemos hecho un trabajo interesante con ellos, campaña a campaña, que nos apoyamos mutuamente”, anotó.
Esta relación también permite a la empresa anticiparse a eventuales dificultades en la producción. “Si les va mal a ellos, también a nosotros nos va mal”, sostuvo.
Actualmente, Productos Faraón concentra su infraestructura industrial en el norte: específicamente su planta está ubicada en Lambayeque (cerca a Chiclayo) y cuenta con un área total de aproximadamente 300,000 metros cuadrados (m2) destinada, entre otros usos, al almacenamiento de arroz. De este espacio, alrededor de 80,000 m2 corresponden al área industrial.
La compañía, además, prepara la puesta en operación de una nueva planta en la selva, que complementará las operaciones del norte. “La nueva planta estará en funcionando el próximo año, posiblemente a fines de año”, reveló Padilla.
La nueva infraestructura funcionará de manera independiente a la planta del norte y tendrá como uno de sus objetivos acercar a la compañía a los agricultores de esa zona. “Va a complementar la planta del norte, pero independiente, para estar más cerca del agricultor”, expresó. Con esta ampliación, Faraón prevé contar con dos plantas operativas hacia finales de 2027. El ejecutivo precisó que todavía no cuentan con el monto de inversión definido para la nueva planta, que incorporará nueva tecnología.


Licenciada en Periodismo por la Universidad Jaime Bausate y Meza con 20 años de experiencia profesional. Laboró en medios de comunicación como TV Perú y Perú21. También ejerció en gremios como la SNMPE y SNI. Desde el 2016, es parte del diario Gestión.







