
Tradicionalmente, la experiencia profesional y los títulos universitarios figuraban entre los principales requisitos para acceder a posiciones de liderazgo. Hoy, el avance de la inteligencia artificial está llevando a las empresas a revisar esos criterios y a poner la mirada en nuevas competencias vinculadas con adaptación, análisis y tecnología. ¿Qué tan extendido es el uso de inteligencia artificial (IA) en las organizaciones y cómo está cambiando el perfil de los ejecutivos que buscan las compañías?
Alrededor del 60% de las organizaciones está reevaluando los requisitos de títulos universitarios para enfocarse en habilidades demostrables, según estudios de Society for Human Resource Management (SHRM) y Harvard Business Review recopilados por Hunters Group en su Estudio de Remuneraciones y Tendencias del Mercado Laboral 2026, elaborado a partir de una encuesta a 3,200 profesionales de diversos sectores económicos.
Guillermo Winter, CEO de Hunters Group, explicó que la inteligencia artificial ha dejado de ser una habilidad reservada a especialistas para convertirse en una competencia cada vez más relevante para las posiciones de liderazgo.
“La IA se está convirtiendo en una competencia de liderazgo, no solo en una herramienta tecnológica”, sostuvo. “Quienes entienden mejor la IA para tomar decisiones y definir procesos tienen ventaja. Mientras que quien no la entiende corre el riesgo de quedar fuera de conversaciones que cada vez tienen más fuerza dentro de las organizaciones”.
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Más allá de formar especialistas, las empresas buscan líderes capaces de comprender el potencial y las limitaciones de estas herramientas. Y es que, según Winter, no se trata necesariamente de dominar la tecnología, sino de entender cómo puede incorporarse a la toma de decisiones y a la gestión de equipos.
Mapa de la IA en las empresas
La optimización de procesos de análisis de datos se ha convertido en el principal uso de la IA en sectores como consumo masivo, minería, manufactura y banca y finanzas. En estas industrias, entre el 20% y el 27% de las organizaciones utilizan estas herramientas con ese propósito, mientras que entre el 30% y el 49% todavía se encuentra evaluando su impacto en el negocio.
“Todos los sectores vinculados a las operaciones numéricas son las que más provecho pueden sacar de la IA”, señaló Winter. “La capacidad de procesar grandes volúmenes de información, automatizar análisis y reducir tiempos de respuesta convierte a la IA en una herramienta especialmente valiosa para sectores donde la toma de decisiones depende de datos complejos y actualizados”.
A detalle, el sector de consumo masivo registra uno de los mayores niveles de adopción. El 27% de las empresas emplea inteligencia artificial para el análisis de datos, mientras que un 14% la incorpora en áreas estratégicas de planificación y gestión y un 9% en iniciativas orientadas a mejorar la experiencia del cliente. Además, solo el 30% de las organizaciones señala que la tecnología continúa en evaluación, una de las proporciones más bajas entre los sectores analizados.

En minería, el 23% de las empresas utiliza inteligencia artificial para optimizar el análisis de información, un 13% la aplica en procesos de planificación y gestión y un 11% en automatización de tareas operativas. No obstante, el 36% de las organizaciones sostiene que la tecnología aún no ha generado impactos significativos en sus operaciones.
Mientras que la manufactura presenta un escenario distinto. Aunque el 22% de las compañías utiliza IA para análisis de datos, un 13% la incorpora en áreas estratégicas y un 11% en personalización de servicios, casi la mitad de las organizaciones (49%) todavía mantiene estas herramientas en evaluación, el porcentaje más alto entre los sectores revisados.

Y en banca y finanzas, el análisis de datos también lidera los usos de inteligencia artificial, con una participación de 20%. Le siguen las aplicaciones vinculadas con la experiencia del cliente y la personalización de servicios, que alcanzan el 16%. Sin embargo, el 32% de las empresas afirma que la tecnología permanece en una etapa de evaluación.
Fuera de los sectores con mayor avance, la adopción de inteligencia artificial aún se encuentra en una etapa temprana. Agroindustria (45%), farmacéutica (44%), retail (41%), ingeniería y construcción (40%), energía (39%) y educación (39%) figuran entre las actividades con más empresas que todavía evalúan el impacto de esta tecnología.
Aun así, el análisis de datos se mantiene como la principal aplicación transversal, mientras que sectores como alimentos y bebidas, educación y farmacéutica comienzan a incorporar usos vinculados a automatización, planificación y experiencia del cliente.
El sector inmobiliario constituye una de las excepciones, con un 40% de organizaciones que ya utiliza IA para análisis de datos y apenas un 26% que continúa evaluando su impacto.

Ejecutivos usan IA para elegir empresa
Además del estudio, a transformación impulsada por la IA también ha modificado la manera en que los ejecutivos analizan potenciales cambios laborales.
Winter señaló que los candidatos cuentan hoy con más herramientas para evaluar a las organizaciones antes de aceptar una propuesta laboral, lo que ha elevado las exigencias respecto a factores como reputación, cultura corporativa y estabilidad.
"Ahora ponen en la IA: ¿qué características tiene esta empresa? Averiguan si pagan buenos sueldos, si es una empresa familiar o corporativizada. Tienen absolutamente toda la información de la empresa y ahí toman las decisiones“, explicó.
En ese sentido, sostuvo que los gerentes son cada vez más selectivos al momento de evaluar un cambio profesional, pues las herramientas de IA les permiten contrastar información sobre potenciales empleadores con un nivel de profundidad que antes no estaba al alcance de la mayoría.
Ahora bien, este nuevo escenario también está modificando las expectativas de las empresas respecto a sus líderes. Winter agregó que no basta con la experiencia acumulada o el conocimiento técnico. “La flexibilidad y la capacidad de aprender, e incluso desaprender, se han vuelto competencias fundamentales”, afirmó.
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Las empresas buscan cada vez más ejecutivos capaces de adaptarse a entornos cambiantes, incorporar nuevas herramientas y liderar procesos de transformación impulsados por la tecnología.
“En un escenario donde la IA gana espacio en las decisiones de negocio, la capacidad de aprender, desaprender y adoptar nuevas formas de trabajo comienza a pesar tanto como la experiencia acumulada o los títulos académicos”, refirió Winter.







