
La industria peruana de envases y embalajes entra en una nueva etapa de crecimiento. El avance de la agroexportación, el comercio electrónico y las mayores exigencias de sostenibilidad están modificando las necesidades de sus clientes y, con ello, las prioridades de los fabricantes. En ese escenario, algunas de las principales empresas del sector ya preparan nuevos movimientos. ¿Qué inversiones están sobre la mesa?
Empresas consolidadas de packaging en Perú vienen desarrollando proyectos de ampliación y modernización que contemplan inversiones de entre US$ 8 millones y US$ 30 millones, según adelantó a Gestión Lisbeth Azahuanche, presidenta de la Asociación de Packaging del Perú (APACK Perú) y gerente de Pack Perú Expo. Los nombres de las compañías se mantienen en reserva por motivos de confidencialidad.
Los recursos apuntan principalmente a ampliar capacidad, automatizar plantas e incorporar robótica y nuevas tecnologías. Entre los proyectos identificados figuran nuevas líneas de producción, sistemas de impresión flexográfica, maquinaria de extrusión e inyección de alta velocidad y soluciones que permitan integrar insumos reciclables y compostables.
La apuesta no responde únicamente a la necesidad de producir mayores volúmenes, puesto que también se busca elevar la velocidad de respuesta, mejorar la eficiencia energética y adecuarse a la creciente demanda por soluciones sostenibles.
“Las inversiones estarían lideradas principalmente por empresas sólidas del mercado que, en algunos casos, no solo atienden a Perú, sino también a mercados del exterior”, precisó.

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Agroexportación impulsa demanda de packaging en Perú
El movimiento de inversiones ocurre en una industria que APACK prevé que mantendrá un crecimiento moderado y estable. Para 2026 y 2027, el gremio estima una expansión de entre 2.8% y 3%, tendencia que Azahuanche considera que podría mantenerse hacia 2030.
La agroexportación aparece como uno de los principales impulsores del crecimiento de la demanda de envases y embalajes. Y es que este segmento registra en lo que va del año un avance de aproximadamente 7.5% frente a 2025 y presenta una de las mayores perspectivas de expansión para la industria.
En participación, sin embargo, los alimentos procesados y bebidas concentran el 46% de la demanda nacional de empaques, seguidos por la agroexportación, con 22%, y el e-commerce y la logística de última milla, con 10%. Más atrás se ubican cosmética, cuidado personal y farmacia (7%); pesca, acuicultura e industria pesada y química (6%); mientras otros sectores representan el 9% restante.
Precisamente, una parte de las inversiones previstas apunta a elevar la capacidad para atender a la agroexportación. Azahuanche explicó que todavía existen necesidades por cubrir en calidad y tipos de empaques, lo que abre espacio para mejorar plantas, automatizar procesos e incorporar nueva maquinaria.
Por materiales, cartón y papel muestran el mayor dinamismo, seguidos por los envases flexibles. En el primer caso, la demanda comprende desde cajas de cartón corrugado y empaques resistentes a la humedad y largos trayectos —utilizados para productos como uvas, arándanos, mangos, paltas, espárragos, entre otros— hasta soluciones destinadas al retail y fast food.

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Los envases flexibles, en tanto, vienen ganando terreno en alimentos, snacks, alimentos “ready to eat”, cuidado personal y productos para el hogar (refill). Después aparecen los rígidos, entre ellos PET, latas y aluminio, asociados a productos que requieren mayores barreras de protección, como bebidas, conservas, farmacéuticos y químicos.
El vidrio mantiene un espacio más orientado al segmento premium, particularmente en licores, vinos, cervezas artesanales y perfumería de alta gama. A estos usos se vienen sumando alimentos gourmet, como aceites, vinagres y algunas salsas.
El comercio electrónico abre otro frente para el desarrollo de soluciones. La tendencia, explicó Azahuanche, apunta a empaques más personalizados y ajustados al tamaño del producto. No se trata necesariamente de hacerlos más pequeños, sino de avanzar hacia el right sizing, reduciendo el sobreembalaje y, con ello, el volumen y los residuos generados.
“Las tendencias van por ese camino: más sostenibilidad, eficiencia, logística, diferenciación de la marca, las nuevas exigencias regulatorias”, afirmó Azahuanche.
Así, la economía circular, la reciclabilidad, los monomateriales y el ecodiseño ganan terreno dentro de las decisiones de la industria. A ello se suman la compostabilidad y el desarrollo de productos biodegradables y ecoamigables, aunque Azahuanche señaló que actualmente Perú cuenta con una sola planta de compostabilidad.

Otra tendencia es el smart packaging, mediante QR, etiquetas RFID o empaques capaces de proporcionar mayor información al consumidor y facilitar la trazabilidad de las empresas, desde datos vinculados al stock y las características del producto hasta información sobre sostenibilidad o reciclabilidad.
A estas exigencias del mercado se añadirá el componente regulatorio. APACK participó recientemente en el trabajo de un anteproyecto de reglamento técnico sobre envases y materiales en contacto con alimentos destinados al consumo masivo, junto con Mincetur, Produce, Minam, Digesa y otros gremios vinculados a la industria.
Según Azahuanche, una vez que la norma sea implementada, se requerirán mayores cuidados en materia de inocuidad y certificaciones nacionales e internacionales. A su juicio, estas nuevas exigencias podrían generar inversiones adicionales para la adecuación de las empresas.

Packaging en Perú atrae nuevos jugadores y acelera automatización
El mapa competitivo también podría experimentar cambios. APACK considera probable que durante los próximos 12 a 24 meses aumente la actividad vinculada con alianzas estratégicas, ampliaciones de inversión y potenciales nuevos competidores en el mercado peruano.
“La competencia en el mercado peruano [...] se está intensificando. Y ya no depende únicamente del precio”, sostuvo Azahuanche.
Una señal de ese interés internacional se observará en Pack Perú Expo 2026, que se realizará del 19 al 22 de agosto. El encuentro reunirá, junto con Expo Plast Perú, alrededor de 600 empresas y 1,200 marcas, mientras aproximadamente el 70% de los expositores serán internacionales.
Entre los participantes habrá compañías provenientes de Brasil, Colombia, Ecuador, India, China, Italia, España, México y Argentina, entre otros países. De acuerdo con la presidenta de APACK, algunos de estos empresarios llegan con interés en explorar el mercado peruano, establecer alianzas con actores locales o evaluar la posibilidad de trabajar de manera independiente. Esta última alternativa supondría inversiones mayores, debido al costo que implica implementar una planta.
Azahuanche considera que existe una alta probabilidad de inversión extranjera vinculada a actividades como alimentos y bebidas, farmacéutica, comercio electrónico y exportación. Estos capitales podrían destinarse a ampliar capacidad de atención, modernizar plantas, incorporar automatización y desarrollar soluciones sostenibles.

La velocidad de incorporación tecnológica, sin embargo, varía según el tamaño de las compañías. Las pequeñas y medianas empresas avanzan de forma más gradual debido a restricciones presupuestarias, pues el desembolso no se limita a comprar equipos: también supone adaptar las plantas a las nuevas tecnologías y modificar procesos existentes.
En las grandes empresas, APACK estima un nivel de automatización cercano al 30%. Además, Azahuanche calcula que estas compañías podrían aumentar entre 20% y 25% los presupuestos destinados a inteligencia artificial en los próximos años, en medio de una adopción progresiva de automatización, robótica e IA.
“El principal cambio que experimentaría la industria del packaging en los próximos años sería el paso de un modelo centrado en la producción de envases a lo basado en soluciones integrales de empaque”, proyectó Azahuanche.
En ese proceso, la innovación, la sostenibilidad y la tecnología ganarían peso como factores de diferenciación. Para la ejecutiva, las principales oportunidades de negocio se encuentran en el packaging sostenible para agroexportación, alimentos y bebidas, así como en las soluciones para comercio electrónico, empaques inteligentes y servicios de diseño.
El sector parte, además, de una presencia ya alcanzada en mercados internacionales. Según Azahuanche, Perú ocupa actualmente el sexto lugar en América Latina y el Caribe como exportador de envases y embalajes y se posiciona en el puesto 55 a nivel mundial. Para la ejecutiva, el país todavía tiene espacio para ganar relevancia como proveedor para otros mercados de la región.







