
En un mercado gastronómico que empieza a mostrar señales de recuperación y donde las marcas buscan diferenciarse a través de experiencia y posicionamiento premium, el segmento de gelaterías artesanales gana espacio en los principales distritos de Lima.
En ese escenario, Anacapri retoma su plan de expansión con una nueva apertura en San Isidro, ampliaciones en locales estratégicos y la evaluación de franquicias como posible vía para crecer fuera de la capital, tras registrar un crecimiento anual de 30%.
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La compañía, que actualmente opera en Miraflores, Punta Hermosa, Boulevard de Asia y La Molina, también viene ampliando sus puntos como parte de una estrategia orientada a incrementar capacidad de atención y mejorar la experiencia en tienda.
“Durante el 2026 vamos a continuar nuestra expansión con tres locales más en la ciudad, de tal forma que estemos cada vez más cerca de nuestros clientes”, indican.
Según la empresa, el negocio registra un crecimiento anual de 30%, ritmo que espera sostener en los próximos años. El ticket promedio bordea los S/ 50, nivel que la posiciona dentro del segmento premium del rubro heladero.
“La inauguración del nuevo local en San Isidro se realizará en marzo. Se trata de la mejor heladería de Lima, moderna y a su vez cálida, llena de detalles que te transportan a la costa amalfitana”, señala la empresa sobre su nueva apuesta.
El verano continúa siendo su temporada más fuerte en ventas, aunque la firma busca reducir la dependencia estacional a través de innovación constante en sabores y nuevos productos.
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Cambio de escala en evaluación
Hasta ahora, Anacapri ha operado exclusivamente con locales propios. Sin embargo, la empresa se encuentra evaluando el modelo de franquicias ante el interés de inversionistas de provincias. De concretarse, la decisión representaría un cambio relevante en su estructura de crecimiento y abriría la puerta a una expansión fuera de Lima.
El análisis responde a un escenario en el que marcas gastronómicas locales buscan escalar sin asumir íntegramente la inversión en nuevos puntos de venta. Para Anacapri, el desafío será trasladar su propuesta -basada en procesos artesanales, maquinaria italiana y una combinación de sabores clásicos y de inspiración peruana- a terceros operadores sin diluir estándares de calidad.
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Mercado en competencia
El segmento de heladerías y gelaterías premium ha ganado terreno en Lima en los últimos años, impulsado por el crecimiento de zonas comerciales en distritos como San Isidro y Miraflores. En ese entorno, la diferenciación por experiencia, ambientación y ticket promedio se vuelve determinante para sostener márgenes.
Con su nuevo local en San Isidro y la hoja de ruta hacia 2026, Anacapri busca consolidar presencia en los principales corredores gastronómicos de la capital. La eventual decisión sobre franquicias definirá si su próxima etapa de crecimiento se mantiene bajo control directo o si apuesta por un modelo de expansión más acelerado.







