
En Perú, el desafío de las compañías con respecto al mercado de trabajo comprende, sobre todo, la correspondencia entre las competencias requeridas y las disponibles, la capacidad para atraer nuevos perfiles, la adaptación al puesto y la permanencia. Así lo detectaron al Unión Europea (UE) y la Cámara de Comercio de Lima (CCL) en el informe “El talento que requieren las empresas peruanas”.
En detalle, el estudio analiza las condiciones que favorecen o limitan la inserción laboral sostenible de jóvenes de 18 a 29 años clasificados como “ninis” en ocho regiones: Arequipa, Cajamarca, Cusco, La Libertad, Lambayeque, Lima, Moquegua y Piura.
Las principales alarmas
Arístides Vara Horna, investigador por encargo de la CCL, indicó que la encuesta se aplicó a 1,353 jóvenes. De esta muestra general, se determinó que 1,349 participantes obtuvieron una clasificación válida de Zonificación de Inserción Laboral Potencial (ZILP), una tipología operativa que permite identificar la situación de los jóvenes frente a su posibilidad de acceder al empleo.
Hay sobre la mesa un dato relevante, señaló el especialista: “Cuando evaluamos la disponibilidad [para laborar], encontramos que el 74% de jóvenes puede empezar a trabajar en los próximos 15 días; pero hay diferencias estructurales a tener en cuenta”.
Se refirió a que el 43.1% de la juventud cuenta con una inserción laboral de carácter inmediato. Asimismo, un 31.1% de los encuestados se encuentra disponible para laborar aunque no realiza una búsqueda activa. Finalmente, el 25.7% restante sufre una condición de bloqueo estructural que dificulta su situación, principalmente de barreras de cuidado.
Asimismo, los puestos de trabajo se concentran en Lima, donde hay un 40% de trabajos continuos en el campo de operarios, como agentes de seguridad y vendedores minoristas en tiendas, por ejemplo.
Por su parte, la mayor parte de trabajos temporales, que suelen durar menos de un año, se observa más en Lambayeque, Piura y La Libertad.
Ante este escenario, lo que predomina es una “falla de conversión”, de acuerdo con el estudio; es decir, una dificultad para transformar las capacidades, experiencias y disponibilidad de los jóvenes en oportunidades laborales accesibles, verificables y sostenibles.

- LEA TAMBIÉN: Sector comercio recibe mayor optimismo de crecimiento, pero ¿El Niño “golpearía” al sector?
¿Nueva forma de contratación?
Vara Horna también resaltó que muchos jóvenes obtuvieron su experiencia laboral, sobre todo, en el mercado informal. “Dos de cada tres laboran pero sin respaldo formal”, dijo. Esto se debe al factor flexibilidad que caracteriza a estos puestos de trabajo, un elemento medular frente a familias cuyos miembros tienen que sortear los cuidados del hogar con la obtención de ingresos solo por temporadas.
Dado el contexto, los empleadores formales están optando por comprobar la experimentación in situ cuando encuentran un potencial talento. Asimismo, dos de cada tres empresas recurren a contactos para conocer el perfil del futuro colaborador.
“El sector informal ha creado alta desconfianza”, remarcó el experto.







