
En medio del proceso electoral se advierte una mayor cautela de las empresas principalmente vinculada a la generación de empleo, reporta un análisis de ComexPerú.
En enero, la encuesta de expectativas empresariales del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) reportó que la expectativa empresarial sobre la economía y el desempeño del negocio muestran una tendencia al alza, pero la intención de contratación de personal retrocedió a 3 meses (52.9 puntos) y a 12 meses aumentó menos de dos puntos (62.9 puntos).
Cabe recordar que 50 es terreno neutral. Por encima de ese valor, es terreno optimista; por debajo, es tramo pesimista.
Esta tendencia se observa desde julio del año pasado, cuando las respuestas empresariales comenzaron a anticipar un mejor desempeño económico y una postura conservadora frente a la contratación.
Por sectores, en enero la expectativa de contratar personal cae en minería e hidrocarburos a 3 y 12 meses y en comercio, a pesar de que más empresarios en estas actividades esperan mejores condiciones económicas.
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Esta cautela también se refleja en las proyecciones oficiales del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) que indican que en 2025 se habrían creado 470,000 puestos de trabajo adicionales, de los cuales solo 112,948 serían permanentes. Para 2026, la cifra se reduciría a 425,625 nuevos empleos, con solo 89,325 puestos permanentes.
Para ComexPerú, esta respuesta se fundamenta en el riesgo regulatorio, que se agrava por la irreversibilidad de los costos laborales.
“En diversas ocasiones, nuestro país ha sido identificado como uno con las mayores limitaciones para contratar y despedir trabajadores. Por ello mismo, las expectativas de contratación del sector empresarial son más sensibles ante propuestas percibidas como negativas. Debido a la elevada rigidez del mercado laboral, la única manera de mitigar riesgos es evitando contratar”, indicó ComexPerú.
¿Qué amenaza la contratación formal?
Las propuestas laborales incluidas en los planes de gobierno refuerzan esta percepción. Pese a la urgencia de reducir la informalidad, ComexPerú advierte que varias medidas generan mayores problemas.
Entre las medidas que generan mayor preocupación empresarial estas aquellas relacionadas al incremento del sueldo mínimo sin consenso técnico previo.
- César Acuña, de Alianza para el Progreso, propone elevarlo a S/ 2,000
- Ronald Atencio, de Alianza Electoral Venceremos, plantea que alcance la canasta básica familiar, estimada en S/ 1,816
- Fiorella Morinelli, de Fuerza y Libertad, propone un incremento real acumulado de hasta 30% al 2031
- Waldemar Cerrón, aspirante al Senado por Perú Libre, impulsa que el salario mínimo equivalga al 30% de una UIT, es decir, S/ 1,605 este año.
Según ComexPerú, este tipo de iniciativas implica un aumento directo en los costos de contratación en un mercado que ya muestra dificultades para generar empleo formal.
Otra medida recurrente en los planes de gobierno es la implementación de incentivos tributarios o subsidios directos para la contratación formal, presente en 12 de 36 planes de gobierno.
Algunas propuestas condicionan los beneficios al incremento de la planilla, mientras que otras los vinculan a procesos de capacitación.
“Si bien estas medidas pueden incentivar un aumento de la contratación formal, la expectativa de una futura reducción en los costos laborales podría inducir a las empresas a postergar decisiones de contratación hasta la entrada en vigor de los beneficios”, indicó.
Además, al tratarse de contrataciones inducidas por subsidios, existe el riesgo de estancamiento o incluso contracción del empleo una vez que estos expiren.








