
Para este año, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) ha previsto un crecimiento del 5.4% en el área sembrada para la campaña agrícola 2025-2026, que debe concluir en junio próximo, pero condiciones climáticas locales adversas, y factores externos podrían echar por tierra esa proyección.
La expectativa del Midagri se basa en la intención de siembra de 2’115,094 hectáreas que comprende a principales cultivos que participan en la referida campaña a nivel nacional, recogida en la última Encuesta Nacional de Intenciones de Siembra (ENIS). Sin embargo, considerando el territorio completo, el país cuenta con 11.2 millones de hectáreas de superficie agrícola.
Justamente, un estudio del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción de Riesgo de Desastres (Cenepred), adscrito al Ministerio de Defensa, advierte que más de 9.9 millones de hectáreas de uso agrícola podrían estar en riesgo hasta mayo próximo, a consecuencia de las lluvias intensas que trae el fenómeno de El Niño costero.

El estudio que extiende su pronóstico desde marzo hasta mayo, que revisó Gestión, fue elaborado en base al último comunicado del Enfen que dispone la activación del estado de alerta ante El Niño costero, y en un informe técnico del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi).
Dicho informe técnico advierte que hasta el quinto mes de este año se esperan acumulados de lluvias entre normales a superiores a lo normal en gran parte del país, escenario que incluye la costa norte y la vertiente occidental andina, en donde no se descartan precipitaciones de moderada a fuerte intensidad.
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Peligro por huaicos e inundaciones
El documento proyecta que esas lluvias podrían originar la ocurrencia de movimientos en masa (huaicos, flujos de lodo, derrumbes y avalanchas de rocas y detritos) que ponen en riesgo entre alto y muy alto a más de 7 millones de hectáreas agrícolas (has) en diversas regiones.
Solo en el nivel de riesgo muy alto se encuentran las regiones San Martín (684,730 has); Cajamarca (493,600), Piura (376,023), Junín (364,903), Amazonas (353,139), entre otros.
En riesgo alto están, por citar solo cinco departamentos, San Martín (448,216), Cajamarca (445,634), Huánuco (316,774), Puno (308,087), Ucayali (184,830).

Asimismo, se advierte que las lluvias intensas que traerá El Niño pueden derivar en inundaciones que pondrían igualmente en condiciones de riesgo calificadas de alto y muy alto a otras 2.8 millones de hectáreas de cultivos en su mayor parte en regiones del norte y oriente.
En nivel de riesgo muy alto de ser dañadas por inundaciones figuran las regiones de Piura (117,372 has), Ucayali (113,456), San Martín (96,731), Loreto (74,909), Puno (53,618), Cusco (37,314), entre otras.
En riesgo alto por inundaciones encabezan la lista Puno (442,656 has), Lambayeque (235,301), La Libertad (169,743), San Martín (159,777) y Cusco (127,298).
En conclusión, en riesgo alto y muy alto por movimientos en masa e inundaciones se encontraría un total de 9’915,770 hectáreas de superficie agrícola.
Considerando que el territorio peruano cuenta con un total de 11.2 millones de hectáreas de superficie agrícola, según la última actualización del Midagri al 2025, eso significa que el 88.39% de esa superficie podría estar en peligro antes que concluya la actual campaña agrícola.
Vale recordar que en su anterior mapa de riesgos por lluvias intensas hasta abril, el Cenepred había previsto que podrían estar en riesgo unas 7.3 millones hectáreas destinadas a la agricultura, es decir que ahora hay un aumento en el número de zonas en peligro.

¿Qué principales cultivos se podrían afectar?
El Senamhi elaboró pronósticos de riesgo agroclimático para principales cultivos de la campaña agrícola para el periodo de marzo a mayo del 2026, como el arroz, la papa, el maíz, el café, el cacao, advirtiendo que las condiciones climáticas sobre lo normal podrían tener diversos efectos adversos en esos sembríos.
Solo poniendo el foco en el arroz –el producto más sembrado de la campaña– se puede concluir que el mayor riesgo estará sobre todo en valles de la costa norte y en la selva norte.
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En la costa norte, prevé que entre marzo y abril las precipitaciones superiores a lo normal elevarán el nivel de riesgo agroclimático entre alto y muy alto por posibles impactos físicos en el cultivo, y no descarta que aquellos situados en zonas ribereñas sean afectados por posibles desbordes e inundaciones.
“Esta perspectiva climática propiciaría condiciones muy favorables para el incremento de problemas fitosanitarios (plagas y enfermedades), posibles afectaciones de áreas arroceras por desbordes de ríos e inundaciones, además de afectar la calidad de los granos por las lluvias frecuentes que retrasarían el secado adecuado de los granos y aumentaría el porcentaje de granos quebrados”, detalla la entidad.

En cuanto a la papa, el Senamhi advierte niveles de riesgo alto en la sierra sur y el altiplano, donde este mes no descarta la presencia de polilla de papa, la rancha, alternaria, entre otros problemas asociados a la variabilidad térmica, así como daños por granizadas, heladas, y otros eventos extremos para las siembras que aún no se encuentran en crecimiento vegetativo y floración.
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Mayor costo de fertilizantes y pesticidas
El experto en temas agroclimáticos, Ulises Osorio, refirió a Gestión que El Fenómeno El Niño, combinado con los intensos vientos inusuales que persisten en la tropósfera sobre el Perú (Vientos de San Andrés), van a traer días con mayor sensación de calor, intercalados con días fríos.
El efecto combinado de esos dos fenómenos, anotó el experto, puede agravar el estrés abiótico que ya venía golpeando a cultivos no sólo de consumo interno, sino de agroexportación, como los arándanos, uva, paltas, mangos, entre otros, así como propiciar la mayor presencia de plagas, todo lo cual afecta la calidad de los frutos.
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La situación, refiere Osorio, se podría complicar a su vez por un factor externo: el incremento en los costos tanto de fertilizantes nitrogenados, como de pesticidas importados, que en ambos casos son productos derivados de la petroquímica y el gas natural, y que se ven afectados por el conflicto en Medio Oriente.
El Perú importa cerca de 900 mil toneladas de fertilizantes nitrogenados al año, entre ellos la urea, cuyos precios, según la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP), han subido más del 20% por el aumento en el precio del petróleo, combustibles y consiguientemente los fletes marítimos.
Juan Carlos León, experto en comercio exterior, explicó a este diario que las alzas en los costos de importación de fertilizantes vienen por un lado por el alza en el recargo por incremento en el precio del petróleo, y por el otro por las mayores limitaciones para tráficos marítimos en el Canal de Suez y el Estrecho de Ormuz.
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Comunicador social. Estudió en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, e Inglés en la PUCP. Diplomado en Economía y Finanzas en la Universidad de Esan. Labora actualmente como analista económico especializado en industrias extractivas, energía y transportes en el diario Gestión.








