
En los últimos días, una decisión desde el Ejecutivo removió al país. El presidente José María Balcázar indicó que se encuentra evaluando la decisión para dar el visto bueno de la compra de aviones de combate para las Fuerzas Armadas a Estados Unidos.
“Estoy conversando con el premier José Luis Arroyo para ver la toma de una decisión sobre este tema que es importante y que implica un endeudamiento para el país muy enorme”, indicó el mandatario.
En su opinión, lo más conveniente es que sea el próximo Gobierno el que tome está decisión.
Esta decisión ha generado diversas reacciones como por ejemplo,la de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), que expresó su preocupación y advirtió que esto podría afectar la percepción internacional del Perú.
Altos mandos de las FF.AA. en retiro cuestionan postergación
A su vez, los altos mandos de las Fuerzas Armadas en retiro que fueron ministros, jefes del Comando Conjunto o comandantes generales emitieron un comunicado sobre la postergación del acuerdo.
En el pronunciamiento, advierten que la decisión del presidente, tomada al margen del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, perjudica gravemente la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas y debilita el principio de disuasión estratégica que debe orientar la seguridad y defensa del Estado.
“La postergación de este tipo de decisiones impacta negativamente en la credibilidad internacional del Perú, particularmente en la relación con aliados estratégicos como los Estados Unidos de América, con quienes se mantienen vínculos de cooperación en materia de defensa y seguridad”, precisaron.
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Tras las declaraciones de Balcazar, el embajador de Estados Unidos en el Perú, Bernie Navarro, señaló que, de darse una negociación en términos desfavorables para su país, su administración tomará medidas.
“Si negocian de mala fe con Estados Unidos y socavan los intereses estadounidenses, tengan la certeza de que como representante de la Administración Trump utilizaré todas las herramientas disponibles para proteger y promover la prosperidad y la seguridad de nuestro país y la región”, indicó.
El Gobierno peruano planeaba ejecutar la firma de un contrato para la adquisición de aeronaves F-16, una operación de alto impacto económico y estratégico para el país. La operación contempla la compra de 24 aviones a la empresa Lockheed Martin. El acuerdo estaba previsto para firmarse el 17 de abril y está valorizado en aproximadamente 3,500 millones de dólares.
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Cabe recordar que tres modelos se evaluaban para la compra de aviones, el Gripen E/F sueco, el F-16 Block 70 estadounidense y el Rafale F4 francés. Todos son cazas multirrol de generación 4.5, pero con diferencias relevantes en costo, operación y capacidades.
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Impacto en la relación con Estados Unidos
La decisión del presidente José Balcázar de suspender la compra de aviones F-16 para la Fuerza Aérea del Perú provocaría un grave golpe a la relación bilateral con Estados Unidos y a la noción de la política de Estado que tiene el país.
El excanciller e internacionalista Miguel Rodríguez Mackay lamentó que un proceso avanzado para la adquisición de un sistema de armas, concebido como decisión estratégica de largo plazo, haya sido frenado por temor, inseguridad y criterios ideológicos del gobierno de transición.
A su juicio, al no distinguir entre coyuntura gubernamental y política de Estado, el Ejecutivo “le da la espalda a un país que nos ha dado la frente”, en referencia a el gobierno del país norteamericano había otorgado al Perú el estatus de socio principal no miembro de la OTAN.
La suspensión de este proceso de compra podría enfriar de manera significativa el vínculo con Estados Unidos con posibles efectos que trascienden el ámbito militar. Recordemos que Estados Unidos concentra un poder determinante en los circuitos económicos y comerciales internacionales, por lo que un deterioro en la confianza podría traducirse en llamados a “enfriar” las relaciones del Perú con distintos mercados.
En ese contexto, ese estatus geopolítico que implicaba un acercamiento especial en defensa y otras áreas puede “congelarse” o perderse, ya que Washington podría interpretar la decisión como un gesto de desconfianza o deslealtad.
“Vamos a perder nuestra vinculación con un país que desde el comienzo nos mira auspiciosamente, como por ejemplo el puerto espacial en el norte del Perú. ¿Qué ganas le va a quedar a Estados Unidos para empezar a crear las condiciones y que el Perú esté a la vanguardia en el desarrollo espacial y ultraterrestre?”, indicó Mackay.
Rodríguez Mackay tomó como referencia la declaración del embajador estadounidense Bernie Navarro, quien habló de actuación de “mala fe” en la negociación, y subraya que este término es muy grave en la cultura política de Estados Unidos.

A partir de ello, el Perú correría el riesgo de pasar de ser considerado un “país amigo” a ser ignorado o incluso tratado como un posible adversario, con la consiguiente cancelación o congelamiento de prerrogativas como:
- Tratado de Libre Comercio y ventajas comerciales.
- Régimen de visas (incluyendo eventuales restricciones para autoridades y ciudadanos).
- Limitaciones o frenos a proyectos de cooperación estratégica, tecnológica y militar.
El excanciller remarcó que no hubo razones fundadas ni discrepancias sustantivas que justificaran frenar el acuerdo, luego de que las Fuerzas Armadas y el Ministerio de Defensa desarrollaran un expediente técnico y compararan ofertas en Suecia, Francia y Estados Unidos. En ese contexto, calificó la decisión de detener la compra como un “mal comportamiento del poder político”, que podría terminar pasándole factura al país.
Hay quienes podría interpretar esta situación como una debilidad de Estados Unidos la cual podría aprovechar China para aumentar su presencia en el Perú. Sin embargo, para Rodríguez Mackay este escenario se puede descartar. Estados Unidos, según Rodríguez Mackay, sabe cómo manejar estas crisis con países socios.
“Hemos visto en el caso de Panamá y otros más. Saben que ellos, ante una situación como la que hemos visto, tampoco pueden sacar el garrotazo. Hay cosas que no están en el control y le puede pasar lo mismo a China en escenarios parecido”, añadió.
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¿Y en el ámbito comercial?
Perú se arriesga a un deterioro en su relación política y comercial con Estados Unidos tras la postergación de la compra de aviones de combate a la empresa Lockheed Martin, advirtió el analista en temas de seguridad y defensa Andrés Gómez De la Torre.
Esta decisión afecta uno de los ejes centrales de la gestión del embajador estadounidense en Lima, Bernie Navarro, que para la operación era de alto interés para Washington en un contexto de competencia geopolítica.
La licitación de aeronaves enfrentaba a la propuesta estadounidense con ofertas de origen europeo, de Suecia y Francia específicamente, países miembros de la OTAN. En ese contexto, la disputa se registraba, a su vez, en medio de una relación tensa entre el gobierno de Donald Trump y una OTAN de perfil europeísta, lo que otorgaba a la compra de aviones una carga estratégica mayor.
“El proceso que había para adjudicar la adquisición se llevó prácticamente hasta el final. Ha habido grandes contradicciones del punto de vista presidencial de las autoridades del Poder Ejecutivo que han alimentado excesivamente las expectativas norteamericanas y ahí está el resultado de esta impericia”, acotó De la Torre.
Sobre el impacto comercial, el analista en temas de seguridad y defensa dijo que ante este escenario Washington podría recurrir a su conocido arsenal de retaliación económica. Estados Unidos suele emplear sanciones, aranceles, coerción económica y otras medidas de presión, y que es previsible que tome evalúe qué tipo de respuesta podría aplicar, explicó.
Todo esto dependerá de cómo evolucione la postura del gobierno peruano en los próximos días, en un escenario en el que se habla de ralentizar o posponer la decisión de compra, apuntó.
De la Torre subrayó que, dado el carácter actual del actual gobierno peruano, aún es prematuro definir con precisión la posición adoptará Estados Unidos. Sin embargo, advirtiÓ que no le cabe duda de que habrá algún tipo de respuesta en el plano económico y comercial.
Reunión entre PCM y embajador Bernie Navarro
En medio de este escenario de incertidumbre, el presidente del Consejo de Ministros, Luis Arroyo, se reunió el lunes con el embajador de Estados Unidos, Bernie Navarro, en la Sala Oficina de PCM.
De acuerdo con la agenda oficial, Arroyo primero conversó durante una hora con el canciller Hugo De Zela y con el ministro de Defensa, Carlos Díaz. Luego de este encuentro, recibió a Navarro, con quien sostuvo una reunión de aproximadamente 50 minutos.
Hasta el cierre de esta nota, no hay un pronunciamiento oficial sobre posibles cambios en la adquisición de los aviones de combate.








