
Las familias del distrito de Pichacani, en la provincia y región Puno, soportan una ola de frío extrema con temperaturas que llegan hasta los -15 °C.
Los ciudadanos que viven en esta localidad, ubicada a más de 4,000 mil metros sobre el nivel del mar, despiertan con el agua convertida en hielo, incluso aquella que dejaron lista para preparar alimentos.
Esta situación dificulta la organización del hogar y la alimentación en la zona, retrasando las labores, ya que incluso antes de alimentarse deben buscar la forma de descongelar el agua necesaria para sus alimentos.
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“En la mañana, cuando vamos a preparar nuestros alimentos, el agua queda congelada y es la única que tenemos”, señaló un ciudadano del lugar a Canal N.
El frío también afecta la ropa y la higiene diaria. Las prendas tendidas la noche anterior, amanece rígida y congelada por las bajas temperaturas.
Los ciudadanos hacen un llamado urgente a las autoridades, a quienes solicitan apoyo para enfrentar las heladas, ya que el frio afecta a su actividades cotidianas y sus recursos son insuficientes.
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El organismo gubernamental alertó que las heladas extremas afectarán zonas altoandinas, familias, agricultores y ganaderos de la región.







