
Un tema importante para el Perú es su integridad física y cultural. Lo que vemos hoy es una separación grande entre la relativa prosperidad de la costa y la pobreza de la sierra, en particular en el sur del país. Si queremos llegar a ser un país fuerte, con crecimiento económico para las grandes mayorías, tenemos que mejorar sustancialmente la situación de regiones que están económica y socialmente atrasadas. Una gran parte de este retraso se ve en Puno, cuya población hace tiempo tiene fuertes presiones para emigrar: Arequipa, Moquegua y Tacna son los imanes que atraen esa migración. Pero tenemos que hacer mucho más, no solo en infraestructura, sino también en temas sociales tales como la educación, el agua potable y la atención a la salud.
LEA TAMBIÉN: Un indicador clave en Perú alcanza su mejor momento y supera al “boom” anterior, ¿cuál es?
A continuación, mencionamos algunos de los proyectos que deberían ser parte de este esfuerzo.
Primero, es urgente mejorar la infraestructura en una zona en la cual los servicios que da el Estado son pobres. No solo se trata de caminos y carreteras, sino también de varios proyectos especiales que pueden generar mucho bienestar. Cito algunos. En la minería tenemos el nuevo tren propuesto de Las Bambas en Apurímac al puerto de Marcona, que eliminaría el pesado tráfico de camiones sobrecargados que hoy desfilan por pueblos para llegar hasta Arequipa y de ahí a Matarani.
LEA TAMBIÉN: Boom inmobiliario: la firma que levanta edificios en Lima ya apunta más alto, ¿a qué?

Segundo, está la ampliación de la red de gas a Juliaca y Puno, donde un millón de habitantes no están conectados al gas y enfrentan los inviernos más fríos del país. Ponerle gas a esta zona, cuna de la emigración, no es tan difícil. No se trata del gasoducto sur andino, que estaba sobredimensionado para llevar el gas de Camisea hasta el océano Pacífico. Hay un mercado ignorado, que es el de Puno, alcanzable por un tubo pequeño que se colocaría a lo largo del ferrocarril que va de Cusco a Puno y de allí a Arequipa y Matarani. El mega tubo que propuso Odebrecht para el gasoducto sur andino era demasiado grande y hubiera tenido unos costos que hacían inviable esa inversión. Un ducto para las zonas pobladas del sur de Cusco, Juliaca y la ciudad de Puno, en total más de un millón de habitantes y posibles usuarios importantes, tales como la planta de cemento de Juliaca, que está en plena expansión para abastecer a Bolivia, sería más viable.
LEA TAMBIÉN: Lima, de escala a destino: la fórmula para captar 80,000 turistas más en la capital
Otra área en la cual se puede hacer mucho es la mejora de las capacidades de los gobiernos regionales y municipales, que están excesivamente politizados y tienen un nivel profesional bajo. Es hora de revivir la idea de una Escuela Nacional de Administración (ENA), siguiendo el modelo francés, que mejoraría muchísimo la capacidad de estos gobiernos locales. Para trabajar en un gobierno regional, se necesitaría un grado de la ENA, sección sur, y para entrar al servicio de una municipalidad debería haber un mecanismo en el cual los jóvenes pudieran alcanzar algún nivel profesional antes de trabajar para el Estado. El Estado es el que ha frenado el crecimiento del sur y el que lo puede cambiar y mejorar.
LEA TAMBIÉN: Gobierno de Fujimori aprueba subisdio a combustibles: ¿suficiente para garantizar transporte?
Otro tema central es el del trabajo para los jóvenes. Hoy el Estado deliberadamente le quita trabajo a los jóvenes, exigiendo años de experiencia antes de que puedan empezar. Deberíamos promover un sistema de pasantías y entrenamiento para que los jóvenes puedan desarrollar una carrera, no solo en el sector público, sino también en las grandes empresas, tales como las mineras industriales que trabajan desde hace años en esa zona.
LEA TAMBIÉN: Obras ahora tendrán que incorporar “esta tecnología”: los proyectos que podrían impulsarse
Por supuesto, este tipo de programas educativos para promover inversiones no solo se limitará al sur del país, sino también a todas las zonas atrasadas de la sierra y de la costa. Pero empezar por el sur daría un mensaje positivo y podría con el tiempo reducir el porcentaje de la emigración que hoy existe desde esta zona.
LEA TAMBIÉN: Feriados en lunes: turismo interno podría crecer hasta 6%, pero ¿cuánto más se ganaría?
Finalmente, tenemos que pensar en los servicios básicos de salud, que están en el suelo, a causa de la desorganización y de la corrupción galopante, que afecta no solo al sur, sino a todas las regiones del país.
Pedro Pablo Kuczynski es expresidente de la República.








