
Chile registró en agosto su peor mes de producción de cobre en más de 15 años, profundizando el retroceso del mayor proveedor mundial del metal, una caída que contribuye a explicar la escasez de oferta y los precios récord.
El desplome se suma a un año difícil para la minería chilena. Las duras condiciones climáticas del invierno y las interrupciones portuarias afectaron las operaciones en agosto, después de que tormentas golpearan varias minas del norte en julio.
Estos problemas se suman a otros desafíos de larga data, como la menor calidad del mineral, los accidentes y diversos contratiempos en algunas de las mayores minas del país.
La producción de agosto cayó 13% frente al año anterior, a 369,500 toneladas métricas, según datos publicados el miércoles por el Instituto Nacional de Estadísticas, INE.

Fue el nivel mensual más bajo desde febrero de 2011, incluso inferior al registrado durante una huelga en 2017 en Escondida, la operación de BHP Group y la mina de cobre más grande del mundo.
La caída aumenta la presión sobre una industria que lleva años intentando recuperar sus niveles máximos de producción, pese a los elevados precios del cobre y a inversiones por miles de millones de dólares.
Las autoridades chilenas han rebajado repetidamente sus previsiones de producción para 2026, y el gobierno ha señalado que este año podría registrarse una disminución del 7%.






